
(InfoCatólica) Según la ONG Humar Rights Watch, «el ataque a Baga y las poblaciones de alrededor parace serel acto más sanguinario cometido por Boko Haram».
Otra de las consecuencias del ataque criminal es eléxodo de buena parte de la población que se libró de ser asesinada. Se calcula que 30.000 personas han abandonado la zona.
El gobierno nigeriano está preparando una ofensiva militar para intentar hacerse de nuevo con el control de la región, aunque lo cierto es que Boko Haram lleva aterrorizando esa parte del país desde 2009, con todo tipo de ataques, secuestros, atentados con bomba, etc.
El grupo terrorista islámico pretende instalar una especie de califato e imponer la sharia en todo el país.
Mons. Michel Cartatéguy advierte que cada vez son más los jóvenes de Níger que se unen a Boko Haram
Cada vez más jóvenes nigerianos se alistan en el movimiento Boko Haram. Así lo ha denunciado en su mensaje de inicio de año Mons. Michel Cartatéguy, Arzobispo de Niamey, capital de Níger. En el documento, enviado a la Agencia Fides, el obispo indica que los diputados de la región de Diffa, en el extremo este del Níger, en la frontera con Nigeria «han dicho estar muy preocupados por el creciente número de jóvenes, muchachos y muchachas, que se unen a las filas de la secta Boko Haram».

Un hecho que no puede ser excluido, visto que Boko Haram ha tomado la base multinacional de Baga, en la orilla nigeriana del lago Chad. La base, que en teoría albergaba a militares de Nigeria, Chad, Níger y Camerún, ahora podría ser utilizada por la secta islamista paraatacar no sólo en el noreste de Nigeria, sino también en los países vecinos, provocando una extensión del conflicto a escala regional.
Según cuanto informa Mons. Cartatéguy, la opinión generalizada en Níger es que la mayoría de los jóvenes nigerianos se alistan en las filas de Boko Haram por razones económicas y no por motivos religiosos, por lo que hay espacio para intervenir y detener el reclutamiento.
El arzobispo también calcula que en la región de Diffa ya hay 150.000 refugiados procedentes de Nigeria (cuya llegada continúa a diario) y los desplazados internos, causados por la violencia de Boko Haram. La situación se ve agravada por la reciente epidemia de cólera que ha afectado a los refugiados. «A pesar de la pobreza de la región, la población local sigue recibiendo a los refugiados con fraternidad y hospitalidad», dice Mons. Cartatéguy, que concluye lamentándose de que «la prensa internacional habla muy poco de la situación de Diffa».
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