sábado, 20 de diciembre de 2008

"Viva preocupación" del Papa ante la eutanasia en Luxemburgo

Ha sido aprobado este jueves en el Parlamento
CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 18 diciembre 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI manifestó este jueves su viva preocupación por el proyecto de ley que busca introducir la eutanasia en Luxemburgo.
En ese día los diputados del Gran Ducado se pronunciaron a favor de la introducción de esta práctica, a la que se opone el soberano, el gran duque Enrique I, por 31 votos a favor, 26 en contra y 3 abstenciones.
Al recibir al nuevo embajador de Luxemburgo ante la Santa Sede, Paul Dühr, secretario general del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Papa aprovechó la oportunidad "para expresar su más viva preocupación sobre el texto de ley sobre la eutanasia y suicidio asistido" que en esos momentos se estaba debatiendo en el Parlamento.
"Este texto --constató el Santo Padre--, acompañado de manera contradictoria por un proyecto que contiene felices disposiciones legislativas para desarrollar los cuidados paliativos para hacer el sufrimiento más soportable en la fase final de la enfermedad y favorecer un acompañamiento humano apropiado del paciente, legitima concretamente la posibilidad de acabar con la vida".
"Los responsables políticos, cuyo deber es el de servir al bien del hombre, así como los médicos y las familias, tienen que recordar que la decisión deliberada de privar a un ser humano inocente de su vida es siempre mala desde el punto de vista moral y nunca puede ser lícita".
En realidad, aseguró, "el amor y la verdadera compasión emprenden otro camino. La petición que surge del corazón del hombre en su suprema confrontación con el sufrimiento y la muerte, especialmente cuando siente la tentación de dejarse llevar por la desesperación, y que se siente perdido hasta el punto de desear desaparecer, es sobre todo una petición de acompañamiento y un llamamiento a una mayor solidaridad y apoyo en la prueba".
"Este llamamiento puede parecer exigente, pero es el único digno del ser humano y abre a solidaridades nuevas y más profundas, que enriquecen y fortifican los lazos familiares y sociales".
En este camino de humanización, dijo el obispo de Roma, "todos los hombres de buena voluntad están invitados a cooperar y la Iglesia, por su parte, quiere decididamente dedicar todos sus recursos de atención y servicio".
Dirigiéndose al pueblo de Luxemburgo, y a "sus raíces cristianas y humanistas", el Papa le pidió que refirme "la grandeza y el carácter inviolable de la vida humana".
Tras el voto de este jueves, el Consejo de Estado de Luxemburgo deberá decidir si es necesaria una segunda lectura. Según observadores, esto es posible porque primero debe ser modificada la Constitución.
Este cambio se debe, en parte, al hecho de que el gran duque de Luxemburgo, Enrique, ha anunciado que por motivos de conciencia no puede aprobar esta ley.
Por este motivo, se ha propuesto que el papel del Jefe de Estado se limite en el futuro al simple "anuncio" de leyes y no a su aprobación.
Si la ley votada este jueves entrara en vigor, Luxemburgo se convertiría en el tercer país de la Unión Europea en legalizar la eutanasia, junto a Holanda y Bélgica.

MuerteDigna.org


Sobre la Marcha
de Luis de Moya
Al mundo, desde una silla de ruedas
Recomendación

Luis de Moya, sacerdote, despertó hace algo más de quince años en la habitación de un hospital. Durante el viaje de regreso a Pamplona, tras visitar a sus padres en Ciudad Real, se quedó dormido al volante de su automóvil, que acabó por atravesar la valla de la autopista y arrollar tres pequeños árboles. Según se enteró después, el golpe le había producido una interrupción medular completa a partir de la C-4. Se había quedado tetrapléjico.
Sin embargo, a pesar de su nueva situación, no sucumbió a la cultura de la muerte, estilo Bardem en Mar adentro. No se dejó arrastrar por la desesperación ni la vacuidad… ni ha pedido perdón por estar en silla de ruedas. Sino que comprendió que, con la ayuda de Dios, ésta se convertiría en su arma más fundamental para hacer el bien. Desde ella, ha aportado un testimonio de fuerza, de valentía, de aceptación, con una naturalidad tal que resulta insultante si se compara con el hombre medio de hoy. Pero, ¿cómo se siente una persona así?
“Normal. Me siento normal. Con todos los condicionamientos, pero al mismo tiempo sólo los imprescindibles: ni uno más de los que yo me quiera permitir.
”Ante todo, desde luego, me ilusiona tratar mejor a Dios. Debo amarle más filialmente cada jornada con ocasión de los detalles continuos que la componen. En cada circunstancia me espera, pues son todas una oportunidad de amarle, y a la vez y por eso de ser feliz. A veces cuesta hacerlo bien. Incluso lo que no es difícil, tantas veces no apetece. Con frecuencia, de hecho, digo que no. El problema es que no quiera: el orgullo. Pero, si soy sarmiento unido a la vid, con la vida que recibo de Quien me ha pensado, me ha querido y me ha hecho nacer, todo va bien aunque haya sido podado”.
Sobre el autor
Luis de Moya
Luis de Moya nació en Ciudad Real el verano de 1953, siendo el mayor de ocho hermanos. En 1971 comenzó los estudios de Medicina en Madrid. A finales de 1978 marchó a Roma para estudiar Teología. En agosto del 81, vuelto a España, recibió la ordenación sacerdotal.
En abril de 1991 sufrió un accidente de tráfico, a consecuencia del cual quedó tetrapléjico. Al poco tiempo de salir de la clínica volvió a ser nombrado capellán. En diciembre de 1996 salió a la calle Sobre la marcha, del que se han publicado cinco ediciones en castellano y una en francés, portugués e italiano.
http://www.muertedigna.org/

Escribile contesta todos los mails y son personalizados. YO LO HICE Y ME CONTESTO Y ME ACOMPAÑO EN TODO EL TIEMPO QUE DURO LA ENFERMADAD DE MI PADRE Y SU MUERTE Y LA ENFERMEDAD Y MUERTE DE MI ESPOSO...ES REALMENTE UN SIGNO DE ESPERANZA-ALI







viernes, 19 de diciembre de 2008

NOTICIAS DE NUESTRA ARQUIDIOCESIS PARA REZAR



Bahía Blanca (Buenos Aires), 19 Dic. 08 (AICA)

Mañana, sábado 20 de diciembre, a las 10, en la catedral Nuestra Señora de la Merced, el arzobispo de Bahía Blanca, monseñor Guillermo José Garlatti, conferirá el orden del diaconado a los seminaristas César Luciano Cardozo, Rubén Darío Nicoloff, Marcelo Javier Rohwein y Leandro Mario Volpe Guzmán. El domingo 21 de diciembre, a las 20, en el mismo templo, el prelado bahiense instituirá en el ministerio del lectorado a los seminaristas Agustín Romeu y Juan Manuel Díaz; y del acolitado a Juan Francisco Palacio Micheletto y Alejandro Guidobaldi. También de Gustavo Bath y Juan Carlos De Piazza, quienes se forman para ser diáconos permanentes.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Benedicto XVI: Navidad, la fiesta que canta el don de la vida

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 17 de diciembre de 2008 (ZENIT.org).-


Queridos hermanos y hermanas
Comenzamos precisamente hoy los días del Adviento que nos preparan inmediatamente a la Natividad del Señor: estamos en la Novena de Navidad, que en muchas comunidades cristianas se celebra con liturgias ricas en texto bíblicos, orientados todos ellos a alimentar la espera del nacimiento del Salvador. La Iglesia entera, en efecto, concentra su mirada de fe hacia esta fiesta ya cercana, predisponiéndose, como cada año, a unirse al canto alegre de los ángeles, que en el corazón de la noche anunciarán a los pastores el extraordinario acontecimiento del nacimiento del Redentor, invitándoles a acercarse a la gruta de Belén. Allí yace el Enmanuel, el Creador hecho criatura, envuelto en pañales y acostado en un pobre pesebre (cfr Lc 2,13-14).
Por el clima que la caracteriza, la Navidad es una fiesta universal. Incluso quien no se profesa creyente, de hecho, puede percibir en esta celebración cristiana anual algo extraordinario y trascendente, algo íntimo que habla al corazón. Es la fiesta que canta el don de la vida. El nacimiento de un niño debería ser siempre un acontecimiento que trae alegría: el abrazo de un recién nacido suscita normalmente sentimientos de atención y de premura, de conmoción y de ternura. La Navidad es el encuentro con un recién nacido que llora en una gruta miserable. Con templándolo en el pesebre, ¿cómo no pensar en tantos niños que aún hoy ven la luz en una gran pobreza, en muchas regiones del mundo? ¿Cómo no pensar en los recién nacidos no acogidos y rechazados, a los que no llegan a sobrevivir por falta de cuidados y atenciones? ¿Cómo no pensar también en las familias que quisieran la alegría de un hijo y no ven colmada esta esperanza? Bajo el empuje de un consumismo hedonista, por desgracia, la Navidad corre el riesgo de perder su significado espiritual para reducirse a una mera ocasión comercial de compras e intercambio de regalos. En verdad, sin embargo, las dificultades y las incertidumbres y la misma crisis económica que en estos meses están viviendo tantas familias, y que afecta a toda la humanidad, pueden ser un estímulo para descubrir el calor de la simplicidad, de la amistad y de la solidaridad, valores típicos de la Navidad. Despojado de las incrustaciones consumistas y materialistas, la Navidad puede convertirse así en una ocasión para acoger, como regalo personal, el mensaje de esperanza que emana del misterio del nacimiento de Cristo.
Todo esto, sin embargo, no basta para asimilar plenamente el valor de la fiesta a la que nos estamos preparando. Nosotros sabemos que ésta celebra el acontecimiento central de la historia: la Encarnación del Verbo divino para la redención de la humanidad. San León Magno, en una de sus numerosas homilías navideñas, exclama así: "Exultemos en el Señor, queridos míos, y abramos nuestro corazón a la alegría más pura. Porque ha amanecido el día que para nosotros significa la nueva redención, la antigua preparación, la felicidad eterna. Se renueva así para nosotros en el ciclo anual el elevado misterio de nuestra salvación que, prometido al principio y realizado al final de los tiempos, está destinado a durar sin fin" (Homilía XXII). Sobre esta verdad fundamental vuelve muchas veces san Pablo en sus cartas. A los Gálatas, por ejemplo, escribe: "Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley... para que recibiéramos la filiación adoptiva" (4,4). En la Carta a los Romanos pone de manifiesto las lógicas y exigentes consecuencias de este acontecimiento salvador: "Si (somos) hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados" (8,17). Pero es sobre todo san Juan, en el Prólogo al cuarto Evangelio, quien medita profundamente sobre el misterio de la Encarnación. Y es por esto que el Prólogo forma parte de la liturgia de la Navidad desde tiempos antiguos: en él se encuentra, de hecho, la expresión más auténtica y la síntesis más profunda de esta fiesta, y del fundamento de su alegría. San Juan escribe: "Et Verbum caro factum est et habitavit in nobis - Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros" (Jn 1,14).
En Navidad por tanto no nos limitamos a conmemorar el nacimiento de un gran personaje; no celebramos simplemente y en abstracto el misterio del nacimiento del hombre o en general el nacimiento de la vida; tampoco celebramos sólo el principio de una gran estación. En Navidad recordamos algo muy concreto e importante para los hombres, algo esencial para la fe cristiana, una verdad que san Juan resume en estas pocas palabras: "El Verbo se hizo carne". Se trata de un acontecimiento histórico que el evangelista Lucas se preocupa de situar en un contexto muy determinado: en los días en que se emanó el decreto del primer censo de César Augusto, cuando Quirino era ya gobernador de Siria (cf. Lc 2,1-7). Es por tanto una noche fechada históricamente en la que se verificó el acontecimiento de salvación que Israel esperaba desde hacía siglos. En la oscuridad de la noche de Belén se encendió, realmente, una gran luz: el Creador del universo se encarnó uniéndose indisolublemente a la naturaleza humana, hasta ser realmente "Dios de Dios, luz de luz" y al mismo tiempo hombre, verdadero hombre. Aquel que Juan llama en griego "ho logos" - traducido en latín "Verbum", "el Verbo" - significa también "el Sentido". Por tanto, podemos entender la expresión de Juan así: el "Sentido eterno" del mundo se ha hecho tangible a nuestros sentidos y a nuestra inteligencia: ahora podemos tocarlo y contemplarlo (cfr 1Jn 1,1). El "Sentido" que se ha hecho carne no es simplemente una idea general inscrita en el mundo; es una "palabra" dirigida a nosotros. El Logos nos conoce, nos llama, nos guía. No es una ley universal, en la que nosotros desarrollamos algún papel, sino que es una Persona que se interesa por cada persona singular: es el Hijo del Dios vivo, que se ha hecho hombre en Belén.
A muchos hombres, y de alguna forma a todos nosotros, esto parece demasiado hermoso para ser cierto. En efecto, aquí se nos reafirma : sí, existe un sentido, y el sentido no es una protesta impotente contra el absurdo. El Sentido es poderoso: es Dios. Un Dios bueno, que no se confunde con cualquier poder excelso y lejano, al que nunca se podría llegar, sino un Dios que se ha hecho cercano a nosotros y nuestro prójimo, que tiene tiempo para cada uno de nosotros y que ha venido a quedarse con nosotros. Entonces surge espontánea la pregunta: "¿Cómo es posible una cosa semejante? ¿Es digno de Dios hacerse niño?". Para intentar abrir el corazón a esta verdad que ilumina la entera existencia humana, es necesario plegar la mente y reconocer la limitación de nuestra inteligencia. En la gruta de Belén, Dios se muestra a nosotros humilde "infante" para vencer nuestra soberbia. Quizás nos habríamos rendido más fácilmente frente al poder, frente a la sabiduría; pero Él no quiere nuestra rendición; apela más bien a nuestro corazón y a nuestra decisión libre de aceptar su amor. Se ha hecho pequeño para liberarnos de esa pretensión humana de grandeza que surge de la soberbia; se ha encarnado libremente para hacernos a nosotros verdaderamente libres, libres de amarlo.
Queridos hermanos y hermanas, la Navidad es una oportunidad privilegiada para meditar sobre el sentido y el valor de nuestra existencia. El aproximarse de esta solemnidad nos ayuda a reflexionar, por una parte, sobre el dramatismo de la historia en la que los hombres, heridos por el pecado, están permanentemente buscando la felicidad y un sentido satisfactorio de la vida y la muerte; por otra, nos exhorta a meditar sobre la bondad misericordiosa de Dios, que ha salido al encuentro del hombre para comunicarle directamente la Verdad que salva, y hacerle partícipe de su amistad y de su vida. Preparémonos, por tanto, a la Navidad con humildad y sencillez, disponiéndonos a recibir el don de la luz, la alegría y la paz que irradian de este misterio. Acojamos la Navidad de Cristo como un acontecimiento capaz de renovar hoy nuestra existencia. Que el encuentro con el Niño Jesús nos haga personas que no piensen solo en sí mismas, sino que se abran a las expectativas y necesidades de los hermanos. De esta forma nos convertiremos también nosotros en testigos de la luz que la Navidad irradia sobre la humanidad del tercer milenio. Pidamos a María Santísima, tabernáculo del Verbo encarnado, y a san José, silencioso testigo de los acontecimientos de la salvación, que nos comuniquen los sentimientos que ellos tenían mientras esperaban el nacimiento de Jesús, de modo que podamos prepararnos a celebrar santamente la próxima Navidad, en el gozo de la fe y animados por el empeño de una conversión sincera.

¡Feliz Navidad a todos!

domingo, 14 de diciembre de 2008

TU ERES SACERDOTE PARA SIEMPRE ...


En una ocasión alguien me preguntó que por qué andaba yo disfrazado de sacerdote, pues desde que me ordené acostumbro vestir así. He de aclarar que yo no me disfrazo de sacerdote, sino que visto de acuerdo a lo que soy. Mi ropa clerical es mi uniforme, el cual me ha permitido ejercer mi ministerio dentro y fuera de los espacios sagrados dedicados a la celebración cultual. Vestir así no me avergüenza porque no es algo malo y cuando me he sentido incómodo al constatar que la gente se me queda viendo, me viene a la cabeza que en esta época se suele exigir el testimonio. Y esta es una forma más de recordarle al mundo que Dios existe. Ya sé que el hábito no hace al monje, ni la sotana al sacerdote, pero quien viste un uniforme, de cualquier tipo, representa a la institución que lo avala y deberá exigirse en su conducta para no demeritarla. Nos ha tocado vivir una época curtida por un relativismo, con frecuencia agresivo, en la que muchos viven una religiosidad nebulosa, abstracta… y hasta sin Dios. Se confunde le religión con un sentimiento religioso, donde no caben las verdades reveladas inmutables de fe y moral. Los mandamientos son considerados como simples consejitos. La liturgia se confunde a su vez con las prácticas de una vaga religiosidad, sin normas fijas, donde cada quien puede añadir o quitar a su antojo. El sacerdocio es algo divino, sin embargo tiene mucho de humano. Y siendo que el hombre de nuestra época atraviesa por fuertes crisis de identidad, de inmadurez, de falta de valores y debilidad de virtudes, de inestabilidad familiar y afectiva, no resulta raro que escaseen las vocaciones sacerdotales, puesto que el sacerdocio, como el matrimonio, son vocaciones de servicio y nuestro sistema egoísta de vida no acepta servir. Resulta lógico que el sacerdote deba cuidar su identidad sin dejarse arrastrar por la tentación de “confundirse” con el resto de los fieles, dado que su misión es de pastor. Debe ser guía en cuanto a su amor a Dios y a los demás. Con un conocimiento profundo y asequible, a la vez, para hablar del amor que nos creó y al que debemos tender a través de nuestra realidad ordinaria. El Papa Pablo VI, en una alocución a los socios del Club Alpino Italiano les dijo: “El lenguaje bíblico, especialmente en los salmos, llama a Dios con el nombre de roca, de piedra: Él es Aquel que no abandona, Aquel en quien uno se puede apoyar y agarrar, porque sólo en Él está la salvación y la gloria”. El sacerdote está llamado, pues, a recordar que hemos de edificar nuestra vida en la roca firme de ese Dios que es amor, pero a la vez fuerte como ninguno.


Fuente: www.padrealejandro.com Autor: P. Alejandro Cortés González-Báez

sábado, 13 de diciembre de 2008

En Fiesta de la Virgen de Guadalupe, fieles rezan por un México justo y sin violencia

MÉXICO D.F., 12 Dic. 08 / 01:01 pm (ACI).- Al celebrarse hoy la Fiesta de la Virgen de Guadalupe, el Rector de la Basílica dedicada a esta advocación en esta capital, Mons. Diego Monroy Ponce, pidió a la Madre de Dios su protección para México y todos los mexicanos en medio de la crisis social y de violencia que se vive en el país actualmente.
Según informa el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME), en la Basílica de Guadalupe colmada por miles de fieles, Mons. Monroy dijo que "queremos, Madre, un México más justo, solidario y democrático; en paz y sin violencia, donde la sana convivencia y la búsqueda de estos valores sean el motor que pongan en marcha a este país, a este continente".
"Hoy más que nunca, Señora, te miramos e invocamos. Mira nuestra patria; tal pareciera que se desmorona, que se resquebraja en nuestras manos sin que nada o casi nada podamos hacer", pidió Mons. Monroy.
El Rector de la Basílica de Guadalupe señaló también que "nuestras calles no son seguras, vivimos espantados, tenemos miedo de salir, de jugar con nuestros niños en los parques, de ver caminar a nuestros jóvenes sin que éstos sean presas de la droga, de la violencia, de la corrupción, del crimen organizado, de los secuestros y de otros tantos males que nos aquejan".
En la Eucaristía también se rezó por las madres embarazadas, los ancianos, los abandonados, los presos, enfermos terminales, los perseguidos, los huérfanos y los migrantes.
SIAME también informó que durante toda la noche los peregrinos han seguido pasando delante de la imagen Sagrada de la Virgen Morena del Tepeyac. Las autoridades estiman la visita de más de cinco millones de personas durante las celebraciones guadalupanas.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Un argentino, primer obispo Misionero de la Consolata


Padre José Luis Gerardo Ponce de León, argentino, porteño, Misionero de la Consolata
Buenos Aires, 25 Nov. 08 (AICA): ElUn argentino, primer obispo Misionero de la Consolata Santo Padre Benedicto XVI nombró obispo titular de Maturba y Vicario Apostólico de Ingwavuma (Sud África) al padre José Luis Gerardo Ponce de León, argentino, Misionero de la Consolata, de 47 años, actual Secretario General y Procurador General del Instituto Misiones Consolata en Roma.Mons. José Luis Ponce de León, I.M.C. Nació el 8 de mayo (solemnidad de Nuestra Señora de Luján, patrona de la Argentina) de 1961 en Buenos Aires. Cursó sus estudios superiores con los Misioneros de la Consolata en Buenos Aires y en Roma, y completó los cursos de Teología en la Universidad Pontificia Javeriana de Bogotá (Colombia). Emitió sus primeros votos religiosos el 9 de enero de 1983 y la profesión solemne el 28 de diciembre de 1985. Fue ordenado sacerdote el 2 de agosto de 1986 en la parroquia de Nuestra Señora de Pompeya, de los misioneeros de la Consolata, en Merlo, provincia de Buenos Aires. Después de su ordenación sacerdotal desempeñó las siguientes tareas entre los años 1986-1993: director de la Animación Misionera y Vocacional; director de la revista "Misiones Consolata" en la Argentina; formador en el Seminario Filosófico; consejero provincial y vicesuperior provincial de la Argentina, durante tres años. Destinado a Sud África para el servicio pastoral en la diócesis de Dundee (1994-1998), trabajó en las parroquias de Damesfontein/Mpuluzi, Piet Retief y Madadeni. Entre 1999 y 2004 fue superior provincial de los Misioneros de la Consolata de Sud África; adoptó la ciudadanía sudafricana pero conservando la argentina. En el 2005 asumió la parroquia de Daveytown (Johannesburgo); el mismo año participó del Capítulo General de los Misioneros de la Consolata que se realizó en San Pablo (Brasil). En 2006, luego del Capítulo General, fue nombrado Secretario General de su Congregación en Roma y Procurador General ante la Santa Sede.Vicariato Apostólico de Ingwavuma El Vicariato Apostólico de Ingwavuma, en Sudáfrica, tiene una superficie de 12.309 km2, con una población de 618.000 habitantes, de los cuales poco más de 24.000 son católicos. Un Vicariato Apostólico es una circunscripción eclesiástica, regida por un vicario apostólico, establecida en lugares de misión, donde no está todavía plenamente organizada la jerarquía eclesiástica. Del Vicario Apostólico, que gobierna en nombre del Sumo Pontífice el territorio asignado, dependen todas las misiones, es decir, todas las estaciones misioneras que desarrollan su actividad en dicho territorio. El Vicario Apostólico es, por lo general, un obispo titular.Segundo obispo argentino misioneroMonseñor José Luis Ponce de León es el segundo sacerdote argentino misionero a quien el Papa eleva a la dignidad episcopal. El otro es un salesiano, monseñor Jesús Tirso Blanco, de 51 años, obispo de Lwena, Angola.+
AICA - Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente

lunes, 24 de noviembre de 2008

Pastoral de la Drogadependencia en Internet

Buenos Aires, 24.Nov. 08 (AICA)

Página web de Red de Vida
La Comisión Nacional de Pastoral de la Drogadependencia, dependiente de la Conferencia Episcopal Argentina creó la página web: http://www.reddevida.org/, que contiene toda la información referida a sus actividades. “Tendamos un puente a la vida desde el Evangelio” puede leerse en el logo de este organismo episcopal cuya misión es poner en marcha el Programa Nacional de Acción Pastoral sobre Drogadependencia, que recibió el amplio aval de los obispos, como necesidad de enfrentar el creciente flagelo de la droga. Como primera meta se propone la creación de una pastoral sobre drogadependencia en cada diócesis, en estrecho contacto con las pastorales de Juventud, Penitenciaria, de la Mujer, de la Familia, Niñez y Adolescencia, de la Salud, la Junta Regional de Educación Católica (JUREC) y Catequesis. Una vez cumplida la organización y la puesta en marcha de las pastorales diocesanas, la segunda meta será la constitución de una Red preventivo-asistencial. El sitio está conformado por varias secciones, entre ellas: “Institucional”, “Espacio Informativo”, “Espacio Formativo” y “Espacio de Encuentro”. En la sección “Espacio Informativo” pueden encontrarse las últimas “Novedades” referidas al tema, como por ejemplo, un informe de la Secretaría de Programación para la Prevención de La Drogadicción y la lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR) titulado “Marihuana más tóxica” en el que advierte que “la marihuana que se vende y consume en la actualidad en la Argentina es más tóxica, adictiva y peligrosa que antes, por modificaciones genéticas realizadas por los narcotraficantes”, calificando de “mito” la opinión general de que se trata de una “droga blanda” y denunciando que “es una mentira que se está instalando". La página se completa con documentos de formación, direcciones útiles, informes de las reuniones y encuentros que se van desarrollando en el país en el ámbito de esta pastoral específica de la Iglesia, y espacios para comunicarse con la Comisión. Para mayor información: reddevida.org@gmail.com.+

jueves, 20 de noviembre de 2008

EL PAPA PROFUNDIZA LA MISION DE LOS LAICOS

CIUDAD DEL VATICANO, lunes 17 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación el discurso pronunciado por Benedicto XVI al recibir el pasado sábado en audiencia a los participantes en la XXIII asamblea plenaria del Consejo Pontificio para los Laicos, con el tema "Veinte años de la Christifideles laici: memoria, desarrollo, nuevos desafíos y tareas".

* * *
Señores cardenales
venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
queridos hermanos y hermanas
Estoy contento de encontraros hoy, a vosotros Miembros y Consultores del Consejo Pontificio para los Laicos, reunidos en asamblea plenaria. Saludo al cardenal Stanisław Rylko y a monseñor Josef Clemens, presidente y secretario del dicasterio, y junto a ellos a los demás prelados presentes. Doy una especial bienvenida a los fieles laicos procedentes de las diferentes experiencias apostólicas y los diversos contextos sociales y culturales. El tema elegido para vuestra Asamblea - "Veinte años de la
Christifideles laici: memoria, desarrollo, nuevos desafíos y tareas" - nos introduce directamente en el servicio que vuestro dicasterio está llamado a ofrecer a la Iglesia para el bien de los fieles laicos en todo el mundo.

La exhortación apostólica
Christifideles laici, considerada como la magna charta del laicado católico en nuestro tiempo, es el fruto maduro de las reflexiones y el intercambio de experiencias y propuestas de la VII Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, que tuvo lugar en el mes de octubre de 1987 sobre el tema "Vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo". Se trata de una revisión orgánica de las enseñanzas del Concilio Vaticano II acerca de los laicos - su dignidad de bautizados, la vocación a la santidad, la pertenencia a la comunión eclesial, la participación en la edificación de las comunidades cristianas y en la misión de la Iglesia, el testimonio en todos los ambientes sociales y la tarea al servicio de la persona para su crecimiento integral y para el bien común de la sociedad-, temas presentes sobre todo en las constituciones Lumen gentium y Gaudium et spes, como también en el decreto Apostolicam actuositatem.
A la vez que retoma las enseñanzas del Concilio, la Christifideles laici orienta el discernimiento, la profundización y la orientación del compromiso laical en la Iglesia, frente a los cambios sociales de estos años. Se ha desarrollado en muchas Iglesias particulares la participación de los laicos gracias a los consejos pastorales, diocesanos y parroquiales, que se ha revelado muy positiva en cuanto es animada por un auténtico sensus Ecclesiae. La viva conciencia de la dimensión carismática de la Iglesia ha llevado a apreciar y valorar tanto los carismas más sencillos que la Providencia de Dios dispensa a las personas, como a aquellos que aportan gran fecundidad espiritual, educativa y misionera. No por casualidad, el Documento reconoce y anima la "nueva época asociativa de los fieles laicos", signo de la "riqueza y la versatilidad de los recursos que el Espíritu alimenta en el tejido eclesial" (n. 29), indicando los "criterios de eclesialidad" que son necesarios, por una parte, para el discernimiento de los pastores, y por otra, para el crecimiento de la vida de las asociaciones de fieles, de los movimientos eclesiales y de las nuevas comunidades. A propósito de esto quiero agradecer al Consejo Pontificio para los Laicos, de forma muy especial, por el trabajo llevado a cabo durante las pasadas décadas al acoger, acompañar, discernir, reconocer y animar a estas realidades eclesiales, favoreciendo la profundización en su identidad católica, ayudándoles a insertarse más plenamente en la gran tradición y en el tejido vivo de la Iglesia, y secundando su desarrollo misionero.
Hablar del laicado católico significa referirse a innumerables personas bautizadas, comprometidas en múltiples y variadas situaciones para crecer como discípulos y testigos del Señor y redescubrir y experimentar la belleza de la verdad y la alegría de ser cristianos. La actual condición cultural y social hace aún más urgente esta acción apostólica para compartir a manos llenas el tesoro de gracia y de santidad, de caridad, doctrina, cultura y obras, de la que está compuesta el flujo de la tradición católica. Las nuevas generaciones no sólo son destinatarias preferenciales de este transmitir y compartir, sino también sujetos que esperan en su propio corazón propuestas de verdad y de felicidad para poder dar testimonio cristiano de ellas, como ya sucede de modo admirable. He sido, yo mismo, nuevamente testigo en Sydney, en la reciente Jornada Mundial de la Juventud. Y por ello animo al Consejo Pontificio para los Laicos a continuar con la obra de esta peregrinación global providencial de los jóvenes en nombre de Cristo, y a trabajar en la promoción, en todas partes, de una auténtica educación y pastoral juvenil.
Conozco también vuestro empeño en cuestiones de especial relevancia, como la de la dignidad y participación de las mujeres en la vida de la Iglesia y de la sociedad. He tenido ya ocasión de apreciar el Congreso promovido por vosotros a los veinte años de la promulgación de la Carta Apostólica Mulieris dignitatem, sobre el tema "Mujer y hombre, el humanum en su integridad". El hombre y la mujer, iguales en dignidad, están llamados a enriquecerse mutuamente en comunión y colaboración, no sólo en el matrimonio y en la familia, sino también en la sociedad en todas sus dimensiones. A las mujeres cristianas se les pide conciencia y valor para afrontar tareas exigentes, para las cuales sin embargo no les falta el apoyo de una fuerte propensión a la santidad, una especial agudeza en el discernimiento de las corrientes culturales de nuestro tiempo, y la particular pasión en el cuidado de lo humano que le caracterizan. Nunca se dirá suficiente sobre cuánto la Iglesia reconoce, aprecia y valora la participación de las mujeres en su misión al servicio de la difusión del Evangelio.

Permitidme, queridos amigos, una última reflexión sobre la índole secular característica de los fieles laicos. El mundo, en el entramado de la vida familiar, laboral, social, es el lugar teológico, el ámbito y medio de realización de su vocación y misión (cfr Christifideles laici, 15-17). Cada ambiente, circunstancia, y actividad en el que se espera que pueda resplandecer la unidad entre la fe y la vida está confiado a la responsabilidad de los fieles laicos, movidos por el deseo de comunicar el don del encuentro con Cristo y la certeza de la dignidad de la persona humana. ¡A éstos les corresponde hacerse cargo del testimonio de la caridad, especialmente con los más pobres, los que sufren y los necesitados, así como asumir todo compromiso cristiano orientado a construir condiciones de una paz y justicia cada vez mayores en la convivencia humana, de forma que se abran nuevas fronteras al Evangelio! Pido, por tanto, al Consejo Pontificio para los Laicos que siga con diligente atención pastoral la formación, el testimonio, y la colaboración de los fieles laicos en las situaciones más diversas en las que están en juego la auténtica calidad humana de la vida en la sociedad. Particularmente, confirmo la necesidad y la urgencia de la formación evangélica y del acompañamiento pastoral de una nueva generación de católicos comprometidos en la política, que sean coherentes con la fe profesada, que tengan rigor moral, capacidad de juicio cultural, competencia profesional y pasión de servicio hacia el bien común.
El trabajo en la gran viña del Señor tiene necesidad de christifideles laici que, como la Santísima Virgen María, digan y vivan el "fiat" al diseño de Dios en sus vidas. Con esta perspectiva, os agradezco por la preciosa aportación a tan noble causa y de corazón os imparto a vosotros y a vuetsros seres queridos la Bendición Apostólica.




viernes, 14 de noviembre de 2008

FALLECIO EL IMPULSOR DE LOS FOCOLARES EN LA ARGENTINA

O'Higgins (Buenos Aires), 11 Nov. 08 (AICA)
A las 22.15 de ayer, lunes 10 de noviembre, falleció el presbítero Victorio Sabbione, primer difusor, junto con Lía Brunet, de la vida y espiritualidad del Movimiento de los Focolares en la Argentina. Abogado y luego también sacerdote, por su amplia cultura y experiencia fue punto de referencia para innumerables personas que en la actividad civil y en el ámbito religioso encontraron en él inspiración y apoyo en su esfuerzo por construir una sociedad cada vez más fraterna. Sus restos son velados en la capilla de la Mariápolis Lía en O’Higgins (provincia de Buenos Aires) y descansarán en el cementerio de ese lugar. El sepelio será mañana a las 15. Más información: mariapolis@mariapolis.org.ar y baires@focolares.org.ar.



jueves, 13 de noviembre de 2008

El Card. Bergoglio reelecto presidente del Episcopado argentino

Pilar (Buenos Aires), 12 Nov. 08 (AICA)

La nueva Comisión Ejecutiva del Episcopado argentino



El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, fue reelecto este martes presidente de la Conferencia Episcopal Argentina para el trienio 2008-2011. La Comisión Ejecutiva estará integrada, además, por los arzobispos Luis Héctor Villalba, de Tucumán, reelecto como vicepresidente primero; y José María Arancedo, de Santa Fe de la Vera Cruz, como vicepresidente segundo. Este último cargo fue ocupado en el período 2005-2008 por monseñor Agustín Roberto Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luján. Secretario general fue elegido monseñor Enrique Eguía Seguí, obispo auxiliar de Buenos Aires. La elección del primado argentino se realiza en el marco de la 96ª Asamblea Plenaria, que se desarrolla desde este lunes y hasta el sábado en la casa de ejercicios El Cenáculo – La Montonera, de Pilar, provincia de Buenos Aires.



Las presidencias de comisiones quedaron de este modo: Fe y Cultura, monseñor Guillermo Rodríguez-Melgarejo, de San Martín; Catequesis y Pastoral Bíblica, monseñor Luis Guillermo Eichhorn, de Morón; Ministerios, monseñor Carlos María Franzini, de Rafaela; Vida Consagrada, monseñor Virginio Domingo Bressanelli, dehoniano, de Comodoro Rivadavia; Liturgia, monseñor Mario Antonio Cargnello, de Salta; Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, de San Isidro; Educación Católica, monseñor Héctor Aguer, de La Plata; Apostolado de los Laicos y Pastoral Familiar, monseñor Juan Rubén Martínez, de Posadas; Comunicación Social, monseñor Agustín Roberto Radrizzani, de Mercedes-Luján; y del Consejo de Asuntos Económicos, monseñor Joaquín Mariano Sucunza, obispo auxiliar y vicario general de Buenos Aires.+


jueves, 6 de noviembre de 2008

VESTIDURAS Y VASOS SAGRADOS DE LA IGLESIA CATOLICA EN LAS CEREMONIAS SAGRADAS

Vestiduras en la iglesia católica romana
El reglamento que rige el uso de vestiduras por los clérigos católicos romanos comienza en las rúbricas generales, preceptos para la orientación de los sacerdotes y la realización de los ritos sagrados que se encuentran sobre todo en el misal, el libro de oraciones de la misa. En general los ropajes eclesiásticos católicos pueden dividirse en tres clases: vestiduras de misa, las que llevan los diversos celebrantes de la misa; vestiduras episcopales, las que llevan los obispos y otros miembros de la clerecía superior, y vestiduras generales.

Vestiduras de misa

La casulla, una prenda en forma de manto sin mangas, larga, es la vestidura externa principal que lleva el sacerdote en la misa. En el cuello del sacerdote, bajo la casulla, va una estrecha banda bordada llamada estola. Tanto la casulla como la estola son de color blanco, rojo, verde, morado o rosa, dependiendo de la estación del calendario de la Iglesia, de la festividad o del acontecimiento que se conmemore. La casulla puede estar adornada además con diversos símbolos litúrgicos. Con frecuencia la estola luce una cruz a cada extremo. El alba es una prenda ceñida de lino blanco, que se lleva bajo la estola y la casulla. Desciende hasta los pies y se ajusta a la cintura con un cordón de lino o cíngulo.

La vestidura exterior que lleva el diácono se llama dalmática, es una prenda ajustada del mismo color y material que la casulla que viste el celebrante.
Durante la década de 1960 era habitual en muchas partes que el sacerdote sustituyera las prendas ya descritas por una casulla-alba. Esta vestidura de una sola pieza y variado diseño es en resumen una larga túnica blanca que se lleva sin cíngulo. Sobre ella se coloca una estola de color, que cambia para indicar cada festividad o estación que se celebra.
Paño humeral: paño de forma rectangular que el presbítero se coloca sobre la espalda tomando con los extremos la custodia en las procesiones con el santísimo y adoraciones.
Capa pluvial: capa que se utiliza en celebraciones especiales.

Vestiduras episcopales
Las vestiduras completas de un obispo cuando está en el altar incluyen, sobre una larga sotana negra o púrpura, el alba, el cíngulo, la estola y la casulla; también puede ponerse la dalmática. Sobre la cabeza lleva la mitra, un sombrero alto en forma de lengua, que termina en una punta doble. En la mano lleva el báculo pastoral. Similar al cayado de pastor, el báculo es ofrecido al obispo en su consagración como símbolo de la autoridad que va a ejercer sobre su rebaño. Alrededor del cuello del obispo va el palio, una banda circular de lana blanca, con ricos bordados y signada con varias cruces.
Entre las vestiduras episcopales menos frecuentes está el roquete, una vestidura de lino ajustada, en cierto modo similar a un alba más corto o sobrepelliz con mangas estrechas. Lo pueden llevar tan sólo obispos y abades, aunque a veces lo vistan algunos canónigos con privilegio especial. La muceta es una capa corta que cubre los hombros, una parte de la vestimenta oficial de un obispo cuando no está oficiando. Se luce sobre el roquete. La esclavina, una prenda de seda o lana sin mangas, y que llega hasta la rodilla, cubre el roquete de cardenales, obispos y otros prelados. La capa magna es el guardapolvo de cuerpo entero prescrito para uso episcopal; tiene cola y una capa sobre los hombros.

Vestiduras generales
La vestidura general más importante es la capa pluvial, que suele ser de seda u otro material y tan amplia que llega casi a los pies; la capa pluvial está sujeta por delante por un broche llamado el morse y tiene una capucha semicircular en la espalda. El velo humeral, un paño oblongo, se utiliza con la capa pluvial en ceremonias especiales; se lleva sobre los hombros y los extremos delanteros quedan drapeados sobre la patena, el cáliz o la custodia cuando están en manos del sacerdote. El sobrepelliz es una prenda de lino que llevan todos los clérigos y asistentes al coro, así como los sacerdotes para administrar los sacramentos.
Bajo todas las demás vestiduras se encuentra la sotana, una prenda ajustada que llega hasta los pies. El color varía: negra para un sacerdote, púrpura para un obispo y roja para un cardenal; sólo el Papa lleva sotana blanca. El birrete, que en la antigüedad formaba parte de la indumentaria doméstica o pública del sacerdote es una gorra cuadrada con tres estrías (cuatro en el caso de doctores en teología), que se abren hacia afuera desde el centro de la parte superior. En general hoy está fuera de uso. El solideo es un pequeño casquete redondo en el color correspondiente al rango del usuario, que cuando se lleva en el templo sólo se descubre en los momentos más solemnes de los cultos.

VASOS SAGRADOS Y ACCESORIOS Cáliz: copa en la que se pone el vino que luego será Sangre de Cristo.
Patena: plato en el que se colocan las hostias durante la Misa.
Copón: recipiente destinado a colocar las hostias cuando se utilizan en gran número.
Corporal: lienzo cuadrado que se extiende en el centro del altar y sobre el cual se depositan el cáliz y la patena o el copón.
Purificador: Pequeño paño blanco para limpiar el cáliz, la patena y el copón.
Palia: paño almidonado para tapar el cáliz y la patena.
Ostensorio o custodia: elemento en el cual se pone la hostia consagrada para ser expuesta a la adoración de los fieles.
Viril: Elemento de sostén para la hostia dentro de la custodia.
Mantel.
Manutergio: pequeño paño donde el presbítero se seca las manos luego de lavárselas.
Vinajeras: recipientes para el vino y el agua para la Misa.
Acetre: recipiente para el agua de las bendiciones.
Hisopo: Similar a una bombilla de mate (puede utilizarse una ramita) se utiliza con el acetre donde recibe el agua que será asperjada (salpicada).
Incensario o turíbulo: Recipiente donde se colocan brasas e incienso.
Naveta: recipiente donde se guarda el incienso.
Crismeras: Vasos donde se colocan los santos óleos: de los catecúmenos, de los enfermos (Bautismo y unción de los enfermos) y Santo crisma (perfumado, para Bautismo, Confirmación y Orden Sagrado).

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Misa gregoriana solemne en Sevilla después de más de 40 años

Oficia monseñor Gilles Wach, superior del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote
SEVILLA, martes, 4 noviembre 2008 (ZENIT.org).- La Asociación Una Voce Sevilla, invita a una misa con canto gregoriano, el próximo 15 de noviembre, en la parroquia de San Bernardo de Sevilla, España, que oficiará monseñor Gilles Wach, superior del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, sociedad apostólica de Derecho Pontificio.
El celebrante, pronunciará después una conferencia sobre "El nuevo movimiento litúrgico de Benedicto XVI", en el cercano Hotel NH Viapol, de la capital andaluza.
"Se trata de una ocasión especialísima --comunica Una Voce Sevilla a Zenit--, pues hace más de cuarenta años que en la ciudad de Sevilla no se celebra una misa solemne (con diácono y subdiácono) según el Misal de Juan XXIII".
"Con el reciente Motu Proprio 'Summorum Pontificum' de S.S. El Papa Benedicto XVI -añade la nota--, el Santo Padre ha abierto la oportunidad para los fieles de conocer y profundizar en estas bellas formas litúrgicas que representan una enorme riqueza de la Iglesia, y que durante tantos cientos de años han sido camino de santidad para generaciones enteras".
La Asociación Una Voce Sevilla, "que sirve como instrumento al servicio del Santo Padre expresado en el citado motu proprio", añade, organiza junto con el Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote esta solemne celebración, "segura de que redundará en el bien de muchas almas y que favorecerá el conocimiento de la tradición litúrgica de la Iglesia entre muchos fieles".
En la misa, cantará el Coro Virgen de las Nieves de Sanlúcar la Mayor.
Para más información:
http://www.unavocesevilla.info./

viernes, 31 de octubre de 2008

Benedicto XVI cierra el sínodo pidiendo "gestos de amor" para traducir la Palabra del Evangelio



El Papa Benedicto XVI presidió esta mañana la Santa Misa en la Basílica de San Pedro junto a los Padres Sinodales como conclusión de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, realizada en el Vaticano del 5 al 26 de octubre bajo el tema "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia".
En su homilía, el Santo Padre reflexionó sobre la centralidad del amor en la vida cristiana, recordando que el verdadero amor a Dios, y de consecuencia el amor al prójimo, brota del conocimiento íntimo de Cristo y de la escucha dócil a la Palabra de Cristo.
"En el amor se resume toda la Ley divina", dijo el Pontífice al inicio de su homilía comentando el Evangelio hodierno. El Papa hizo notar que ante la pregunta sobre el mandamiento más grande, se deja "trasparentar la preocupación, presente en la antigua tradición judaica, por encontrar un principio unificador de las varias formulaciones de la voluntad de Dios", pregunta ante la cual Jesús no duda en responder con prontitud: "Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda tu mente". El Papa hizo notar que en esta respuesta se ve "la proclamación del amor íntegro y total que se debe a Dios en cuanto único Señor. El acento se pone sobre la totalidad de esté amor a Dios, enlistando las tres facultades que definen al hombre en sus estructuras psicológicos profundas: corazón, alma y mente".
El Santo Padre resaltó también la continuación de la respuesta de Jesús: "El segundo es parecido al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo", explicando que de este modo queda claro que "el ser discípulo de Cristo es poner en práctica los enseñanzas, que resumen en el mandamiento del amor".
"También la primera Lectura, del libro del Éxodo, insiste en el deber del amor; un amor testimoniado concretamente en las relaciones entre las personas: deben ser relaciones de respeto, de colaboración, de ayuda generosa", continuó el Papa, mientras que en la segunda Lectura lo hace ver a modo de "concreta aplicación del sumo mandamiento del amor (...) San Pablo escribe a los Tesalonicenses haciéndoles entender que si bien los conoce poco, los aprecia y lleva con afecto en el corazón"
También hizo notar que si bien "no faltan las debilidades y dificultades en aquella comunidad fundada recientemente, el amor lo supera todo, todo lo renueva, todo lo vence: el amor de quien consciente de sus propios límites sigue dócilmente las palabras de Cristo, divino Maestro (...) el amor al prójimo nace de la escucha dócil a la Palabra divina. ¡Qué importante es entonces escuchar la Palabra y encarnarla en la existencia personal y comunitaria!"
Dirigiéndose a los participantes del Sínodo, Benedicto XVI afirmó: "Llevamos con nosotros la renovada consciencia que la tarea prioritaria de la Iglesia, al inicio de este nuevo milenio, es sobre todo nutrirse de la Palabra de Dios, para hacer más eficaz el compromiso de la nueva evangelización. Es necesario que esta experiencia eclesial llegue a cada comunidad; es necesario que se comprenda la necesidad de traducir en gestos de amor la Palabra escuchada porque solo así se hace creíble el anuncio del Evangelio, no obstante las fragilidades que marcan a las personas. Esto exige en primer lugar un conocimiento más íntimo de Cristo y una escucha cada vez más dócil de su palabra".
Más adelante, Su Santidad llamó la atención de cuantos "creen haber comprendido las Escrituras, o al menos una parte de estas, sin comprometerse a construir mediante su inteligencia, el amor a Dios y al prójimo, en realidad demuestra estar lejos del haber aprehendido el sentido profundo de estas".
Citando el Concilio Vaticano II el Papa afirmó que "es necesario que los fieles tengan acceso a la Sagrada Escritura para que estos, encontrando así la verdad, puedan crecer en el auténtico amor. Se trata de un requisito indispensable para la evangelización", y ante el subjetivismo y arbitrariedad manifestó también la indispensabilidad de "una promoción pastoral robusta y creíble del conocimiento de la Sagrada Escritura para anunciar, celebrar y vivir la Palabra en la comunidad cristiana, dialogando con las culturas de nuestro tiempo, poniéndose al servicio de la verdad y no de ideologías e incrementando el dialogo que Dios quiere tener con todos los hombres".
"El lugar privilegiado donde resuena la Palabra de Dios, que edifica la Iglesia, es sin lugar a dudas la liturgia. En esta se ve que la Biblia es el libro de un pueblo y para un pueblo; una herencia, un testamento entregado a los lectores para que actualicen en su vida la historia de la salvación testimoniada en cuanto está escrito. El pueblo no subsiste sin el Libro, porque en este se encuentra su razón de ser, su vocación, su identidad", concluyó el Santo Padre.

jueves, 30 de octubre de 2008

"LA EUCARISTIA,LOURDES Y LA ATENCION PASTORAL DE LOS ENFERMOS"

Día nacional del enfermo

La Comisión Episcopal para la Pastoral de la Salud llamó a optar por la vida, porque “la gloria de Dios es el hombre viviente, aun el débil, el recién concebido, el gastado por los años, el enfermo”, en un mensaje con motivo del Día del Enfermo, que se recuerda el 11 de noviembre y que este año llevará por lema “Cuidemos al enfermo y al anciano con amor”. El organismo episcopal que preside monseñor Horacio Benites Astoul, obispo auxiliar de Buenos Aires, invita a “celebrar esta ‘opción por la vida’, especialmente en el cuidado con amor, de no sólo los enfermos y ancianos de nuestras familias y comunidades, sino también de aquellos que carecen de afecto y contención”. Tras sostener que así “descubriremos en ellos ‘verdaderas catedrales del encuentro con el Señor Jesús”, la Comisión hace llegar “nuestra oración y bendición a todos nuestros hermanos enfermos y ancianos, y a los que día a día acompañan, cuidándolos con cariño y amor: familiares, voluntarios, sacerdotes y capellanes, consagrados y profesionales de la salud”. “A diario somos testigos de la obra sanadora de Jesús manifestada en los enfermos y ancianos, pero también vemos cada día más, la necesidad de que ellos no sólo sean curados, sino también cuidados dignamente, rodeados de amor, respeto por sus costumbres, sentimientos, religiosidad, recuerdos y hábitos”, señala. La Comisión subraya que “curar y cuidar son dos caras de la misma acción sanadora de Jesús, que hoy sigue realizándose en cada enfermo, anciano, solo o necesitado”.+

Buenos Aires, 25 Oct. 08 (AICA)

miércoles, 15 de octubre de 2008

LAS HOMILIAS PREOCUPAN AL SINODO



CIUDAD DEL VATICANO, martes, 7 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- La calidad de las homilías en la misa es en ocasiones tan preocupante que provoca el abandono de fieles de la Iglesia, se ha constatado en el Sínodo de los Obispos.
El tema fue puesto en el tapete de la discusión por la relación general antes de la discusión y está siendo mencionado con frecuencia por los primeros padres que toman la palabra.
El relator general, el cardenal Marc Ouellet, arzobispo de Quebec, comenzaba el debate este lunes constatando que "a pesar de la renovación de que fue objeto la homilía en el Concilio, sentimos aún la insatisfacción de numerosos fieles con respecto al ministerio de la predicación".
"Esta insatisfacción explica en parte la salida de muchos católicos hacia otros grupos religiosos", denunció.
Monseñor Mark Benedict Coleridge, arzobispo de Camberra-Goulburn (Australia), en su intervención, propuso que se preparara un Directorio General Homilético, como existe un Directorio General de Catequesis.
Este directorio, dijo, debería tener en cuenta la historia de la predicación católica, adaptándolo a la realidad actual.
"Debería recoger la experiencia y sabiduría de la Iglesia universal, incluyendo a los nuevos movimientos y comunidades, sin asfixiar el talento de las iglesias locales o de los predicadores individuales".
Por su parte el cardenal Philippe Barbarin, Arzobispo de Lyón (Francia), constató que uno de los problemas de la predicación es que no se dice todo. "¡Hay que decir todo!".
El purpurado denunció prejuicios que llevan a no predicar ciertos pasajes de la Biblia, por ejemplo, cuando Jesús reprende a escribas y fariseos, mientras que podrían ser una enseñanza en sentido contrario de las Bienaventuranzas.
Monseñor Raymond Saint-Gelais, obispo de Nicolet (Canadá) explicó que "en las celebraciones litúrgicas, la homilía debe introducir a la asamblea en el misterio de la Palabra que Dios le dirige en su vida concreta. Favorece de este modo la relación entre Palabra de Dios y la cultura, entre la fe y la vida".
Monseñor Ricardo Blázquez Pérez, obispo de Bilbao (España), dedicó totalmente a la homilía su intervención, hablando de ella como "uno de los servicios más importantes que pueden prestar el obispo y el presbítero".
El prelado propuso que la homilía se prepare en la oración haciéndose al menos tres preguntas: "¿Qué dicen las lecturas que serán proclamadas en la celebración? ¿Qué me dicen a mí personalmente? ¿Qué debo yo, como pastor que presidiré la celebración, comunicar a los participantes en la Eucaristía, teniendo en cuenta las circunstancias en que se desarrolla la vida de la comunidad?".
Monseñor Gerald Frederick Kicanas, obispo de Tucson, vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, propuso que tras el año de san Pablo se proponga un año de la predicación en la asamblea eucarística.
Este año sería una oportunidad "para sacerdotes y diáconos junto a sus obispos para encontrase con los laicos y comprender mejor sus dificultades y como deberían predicar la Palabra de una manera relacionada con estas dificultades".
Este año debería hacer más explícito la conexión entre homilía y escritura y responder al hambre de rezar y reflexionar sobre la escritura.


lunes, 6 de octubre de 2008

OCTUBRE:MES DE LAS MISIONES

Espiritualidad del misionero/a
El misionero busca conocer cada día más a Cristo y a su fe.b. El misionero es un hombre apasionado por la salvación de las almas.c. El misionero es portador del mensaje de Cristo.d. El misionero es apóstol copado y polarizado por la misión.e. El misionero es el hombre- líder, guía de sus hermanos en la fe.f. El misionero actúa con urgencia en la misión.g. El misionero es celoso promotor de nuevos apóstoles para la Evangelización.h. El misionero es un hombre de oración que busca crecer en santidad.i. El misionero se entrega sin cálculo ni medida, con audacia e intrepidez.j. El misionero trabaja con método, disciplina y deseo de superación constante.k. El misionero fundamenta su fe en la resurrección de Cristo.l. El misionero es testimonio de alegría que convence.m. El misionero cuida la fe católica de sus hermanos y lucha por incrementarla en su propia vida.
Las cualidades de los apóstoles de la Nueva Evangelización




Para salir a predicar el Evangelio es necesario ante todo formar un corazón apostólico. Y hay que recordar que se es apóstol desde dentro.Se es apóstol, como lo fue San Pablo, por vocación, porque Cristo nos ha llamado a extender su Reino, porque la vocación cristiana es esencialmente vocación al apostolado, porque quien ha renacido como hombre nuevo en Cristo por el bautismo, se compromete a dar testimonio de Él ante los demás. Se es apóstol en la medida en que el hombre está unido a Cristo por la gracia, y se identifica con su misión redentora.La urgencia del apostolado viene desde dentro, desde el amor que cada uno de ustedes profese a Cristo en su corazón. Ser apóstol es, pues, un componente esencial del ser cristiano. Por ello, predicar el Evangelio no es una tarea más al lado de otras muchas. Es la misión en torno a la cual el cristiano debe polarizar su vida. No se es apóstol por horas o por días. O se es apóstol o no se es. O se tiene mensaje o no se tiene.Para formar un corazón de apóstol, les aconsejo que pasen largos ratos a los pies de Cristo Eucaristía.Sólo el amor a Cristo da la fuerza para "salir de sí mismo". Salir de sí: ésta es la condición indispensable para "salir a predicar".El mejor apóstol es quien logra ser una imagen de Cristo. Entonces la vida misma es predicación y la evangelización es el testimonio de una vida plenamente fundada en el Evangelio.Movido por el amor a Cristo, el apóstol es luchador, es militante. El apóstol concibe su misión como una lucha constante contra las fuerzas del mal que existen tanto dentro como fuera de él. Es el Señor quien da la fuerza para pelear en este combate. Y es Él también quien da la victoria y la recompensa.El apóstol es magnánimo. Sabe que ha sido llamado por Cristo para cosas grandes y que no tiene tiempo para detenerse en lamentaciones o pequeñeces, ni puede distraerse en lo que no sea esencial. El apóstol debe tener ante todo un gran corazón en donde quepa todo el mundo, pues a todo el mundo ha sido enviado a predicar. Su espíritu ha de estar siempre a la altura de la misión encomendada. Grandes deben ser sus aspiraciones, grandes sus deseos de lucha, grande su capacidad de amar y de donarse.El apóstol es tenaz, fuerte y perseverante. El apóstol ha de ser tenaz para no desistir del esfuerzo; fuerte para combatir sin desmayo hasta el final, hasta el "todo está consumado"; perseverante para no dejarse vencer por el capricho o la veleidad. Sólo una voluntad firme y bien disciplinada, fundada en el señorío de los sentimientos y emociones, podrá perseverar hasta lograr el objetivo.La lucha será continua. Toda la vida hay que combatir. Por ello, se necesitan apóstoles convencidos de la necesidad de la laboriosidad y de la paciencia como componentes intrínsecos de su misión; hombres habituados a la tenacidad esforzada.El apóstol es realista. El apóstol no puede dejar de ver con claridad cuál es la situación real del campo que le toca evangelizar, ni la de su propia vida, ni las circunstancias concretas en que debe de trabajar. Trabajar con realismo es trabajar con inteligencia, apoyándose en el conocimiento de las dificultades que entraña la consecución de los objetivos y de los elementos positivos con que cuenta para lograrlos.El apóstol es eficaz en su labor. La eficacia del apóstol viene del hecho de que se compromete a hacer todo lo posible, humanamente hablando, para cumplir con la misión que Cristo le confía. No se detiene ante costos ni sacrificios. Para él no existen obstáculos infranqueables. Sabe que debe poner al servicio del Reino sus mejores talentos y que la causa del Evangelio no le permite trabajos ni rendimientos a medias.El apóstol es organizado. Trabaja siempre de manera sistemática, ciñéndose a un programa que él mismo se ha trazado. La organización permite al apóstol rendir al máximo en su trabajo pues trabajar es el arte de la eficacia. Todo esto requiere reflexionar antes de actuar, trazar objetivos, analizar dificultades, planear estrategias, proponer soluciones, ponerlas en acción y evaluar los resultados.El apóstol está atento a las oportunidades. No pierde la mínima oportunidad que le prepara la providencia para hacer el bien y difundir el mensaje de Cristo.El apóstol es sobrenatural en sus aspiraciones. Al apóstol no le basta la visión humana de la realidad. Debe saber percibir la presencia misteriosa de Dios que lo invita continuamente a lazarse más allá de lo que parecería humanamente aconsejable. Emprende obras de envergadura basado en la convicción de que Dios le dará las gracias para realizarlas. Las aspiraciones y los criterios del apóstol no son los de este mundo. Son los del Evangelio. Quien vive así tiene asegurado el triunfo y contagia a los demás su convicción.



jueves, 25 de septiembre de 2008

FELIZ BODAS DE PLATA VIRGEN DEL ROSARIO



San Nicolás (Buenos Aires), 25 Set. 08 (AICA)
Unas 200.000 personas participaron esta medianoche de la misa en el “campito” contiguo al santuario de María del Rosario de San Nicolás, que dio inicio a las celebraciones por los 25 años del acontecimiento mariano. Minutos antes de comenzar confluyeron en el santuario la procesiones de antorchas, la procesión eucarística proveniente de la catedral y también arribaron los peregrinos del santuario de San Cayetano, del barrio porteño de Liniers. Se le cantó el feliz cumpleaños a la Virgen y hubo un espectáculo de fuegos artificiales. Según informaron a AICA desde el santuario, se estima que para este aniversario habrán pasado por el lugar, como mínimo, unas 700.000 personas.

miércoles, 24 de septiembre de 2008



El significado del título "Merced" es ante todo "misericordia". La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de asemejarnos a Jesús misericordioso.
El título mariano la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España. En esa época muchos eran cautivos de los moros y en su desesperación y abandono estaban en peligro de perder lo mas preciado: la fe católica. Nuestra bendita Madre del Cielo, dándose a conocer como La Merced, quiso manifestar su misericordia hacia ellos por medio de dicha orden dedicada a atenderlos y liberarlos.
Desde el siglo XIII es patrona de Barcelona y el 25 de septiembre de 1687 se proclamo oficialmente patrona de la ciudad. Es además patrona de los cautivos (presos) y de muchos países de Latinoamerica.La talla de la imagen de la Merced que se venera en la basílica de la Merced de Barcelona es del siglo XIV, de estilo sedente, como las románicas. En catalán "Mare de Deu de la Mercé", Madre de Dios de la Merced.
En el año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia, y fijó su fecha el 24 de septiembre. Pero a raíz de la reforma litúrgica del concilio Vaticano II, en el año 1969 la fiesta se suprimió del calendario universal.

VIRGEN DE LA MERCED PATRONA DE LA ARQUIDIOCESIS DE BAHIA BLANCA

Los actos centrales -presididos por el arzobispo, monseñor Guillermo José Garlatti-, comenzarán a las 15.30 en la parroquia Inmaculado Corazón de María (Zelarrayán 741).
Desde allí partirá una procesión hacia la catedral, donde tendrá lugar la misa, en honor de la patrona de la arquidiócesis. Informes: (0291) 4521382.


ORACION
Virgen y Señora nuestra de la Merced,
a ti suplicamos que, mediante tu maternal
intercesión ante tu hijo Jesucristo,
nos alcances la verdadera libertad
de los hijos de Dios y nos hagas libres de cualquier esclavitud,
de modo que experimentemos
en nosotros la alegría de la salvación.
Amén

domingo, 14 de septiembre de 2008

Como un peregrino, el Papa recorre el camino del jubileo en Lourdes







Benedicto XVI ha celebrado una multitudinaria misa en Lourdes con mas de 200 mil peregrinos.
Con motivo del 150 aniversario de las apariciones de la Virgen a la pastorcilla Bernadette en la gruta de Lourdes, según la tradición católica, Benedicto XVI celebró una homilía cargada de referencias y mensajes devotos a la Inmaculada Concepción.
Dios "nos dijo que en el mundo hay un amor más fuerte que la muerte, que nuestras flaquezas y nuestros pecados", declaró el Papa, de 81 años, en su segundo día de peregrinaje al santuario mariano más importante de Europa.
Doscientos treinta obispos y mil sacerdotes rodeaban al Pontífice, que se dirigió a los fieles en varios idiomas - incluido el español -, desde un podio rodeado de verdura y desde el que se observaba la basílica del Rosario, que preside la entrada del santuario.
Benedicto XVI denunció y "confió" a la Virgen "las humillaciones y las discriminaciones, las torturas sufridas por amor de Cristo en numerosas regiones del mundo por tantos hermanos y hermanas ".
La Virgen, "estrella de la esperanza, llegó a Lourdes para recordar el misterio de la universalidad del amor", al aparecerse ante la pastora Bernadette Soubirous en 1858, según el Papa.
"María eligió (a Bernadette) para transmitir su mensaje (...) conforme a la palabra de Jesús: 'Lo que ocultaste a los sabios, lo revelaste a los pequeños'", dijo Benedicto XVI, recordando que la pastora era "la primogénita de una familia muy pobre"...
Los primeros peregrinos habían comenzado a llegar a la Pradera en torno a las 03H00 locales de la madrugada bajo una lluvia torrencial, pero el grueso de la multitud lo hizo al alba en un fondo de oraciones que se oían en todo el santuario.
El Papa llegó a la Pradera en el 'papamóvil' a las 09H30 (07H30 GMT), en medio de la multitud que se agolpaba para tratar de acercarse a él. Benedicto XVI besó a algunos bebés durante el trayecto.
Benedicto XVI "es magnífico, tiene una cabeza prodigiosa", destacó el español Javier Pintado, que viajó a Lourdes son su familia y amigos.
"Sabe explicar las cosas, acercar la doctrina de la fe a la gente", continuó Pintado en referencia al antiguo jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, un puesto en el que se fraguó una fama de guardián férreo del dogma.
Después de los franceses, los españoles son la segunda nacionalidad más presente durante el primer peregrinaje del Papa alemán a Lourdes, a los pies de los Pirineos, según la dirección del santuario mariano.
Los servicios de seguridad no señalaron ningún incidente durante la misa y sólo se registraron dos personas con malestares entre las 5.000 que durmieron en la basílica subterránea San Pío X.
Benedicto XVI se reunirá en la tarde del domingo con los obispos franceses y el lunes culminará el camino del jubileo que inició el sábado y que traza la vida de Bernadette. Posteriormente, con una misa dedicada a los enfermos, pondrá punto y final a su viaje a Francia, que arrancó el viernes en París.



Escrito por Católico Digital
domingo, 14 de septiembre de 2008


viernes, 5 de septiembre de 2008

EN EL DIA DE LA BEATA MADRE TERESA DE CALCUTA

DEFENDAMOS LA VIDA



Buenos Aires, 5 Set. 08 (AICA)
Frente al caso de una niña de 12 años embarazada, tras una supuesta violación, cuyos familiares pidieron a la Justicia mendocina se autorice practicar un aborto, alegando que el nacimiento de la criatura, por la situación violenta en la que fue concebida, puede producirle “un trauma psicológico” a la madre, la Corporación de Abogados Católicos advirtió hoy que “nuevamente se pretende introducir el aborto por la vía jurisprudencial”, y lamentó que “en muchos casos, los jueces se han brindado para convalidar la maniobra, apartándose groseramente de las leyes en vigor”. También pidieron al juez interviniente, a la denunciante y a quienes participen en “este tenebroso proyecto que se abstengan de proseguir en su objetivo y no maten al niño”.

"¡No los maten, dénmelos a mí!", era la súplica constante de la Madre Teresa de Calcuta. Ahora, que en tantos países se promueve la legalización del aborto, ella ya no está viva y no puede decirlo, pero podemos decirlo nosotros en su nombre. ¿Por qué no? ¿Estarías dispuesto a recibir un niño en tu casa para evitar que su madre lo asesine? Para dar amor, cuidado y educación a un bebé, no se necesitan grandes riquezas ni grandes espacios; no se necesita un hueco en la casa, sino sólo un hueco en el corazón. ¿Cuántos bebés pueden caber en las casas y en los corazones de todos los católicos ?
¿Estás pensando en abortar?Si estás embarazada, si no quieres a tu bebé, si has pensado en abortar… No lo mates, dámelo a mí...

ORACIÓN PARA LA CANONIZACIÓNDE LA BEATA MADRE TERESA
DE CALCUTA Y PARA PEDIR UN FAVOR
Jesús, tu hiciste de la Madre Teresa un ejemplo inspirador de Fe firme y Caridad ardiente, un testigo extraordinario del camino de la infancia espiritual y una gran maestra del valor y dignidad de toda vida humana. Concédenos que ella sea venerada e imitada como uno de los santos canonizados de la Iglesia.
Escucha las súplicas de todos aquellos que buscan su intercesión, especialmente la petición que en este momento imploro...
(mencione aquí la gracia que desea obtener con la intercesión de la beata Madre Teresa de Calcuta).
Haz que sigamos su ejemplo atendiendo a tu grito de sed desde la cruz y te amemos bajo las apariencias de los más pobres de los pobres, especialmente los menos amados y menos aceptados.
Te pedimos esto por la intercesión de María, tu Madre y Madre de todos nosotros. Amén.
HONREMOS LA VIDA








martes, 2 de septiembre de 2008

Mons. Poli tomó posesión del gobierno pastoral de Santa Rosa




Santa Rosa (La Pampa), 2 Set. 08 (AICA)

Monseñor Mario Poli tomó posesión el sábado 30 de agosto del gobierno pastoral de la diócesis de Santa Rosa, durante una celebración eucarística en la catedral local colmada de fieles, en la que dio gracias a Dios por “esta Iglesia que respira la tradición” y se puso en la huella de su antecesor, monseñor Rinaldo Bredice. También consagró la diócesis a Santa Rosa de Lima, en el día de su fiesta litúrgica y le rogó: “muéstranos el camino de la misión audaz y perseverante; con tu entusiasmo misionero que contagia, queremos renovar el fuego de la Iglesia que existe para evangelizar”. “Rosa del buen consejo a todos, mira y protege a los niños, a los niños pampeanos y también a los jóvenes, a los más desalentados, desesperados, a nuestros ancianos, los que están solos, los olvidados. Concede a nuestras familias especialmente vivir del amor que los une, y que no les falte el pan y el trabajo que dignifica”, imploró


Obispos concelebrantes y autoridades
La misa fue concelebrada por casi una veintena de obispos y 55 sacerdotes, 35 de Santa Rosa y otras 20 de diócesis vecinas.
Concelebraron los arzobispos Héctor Aguer, de La Plata; y Guillermo José Garlatti, de Bahía Blanca; y los obispos Luis Teodorico Stöckler, de Quilmes; Marcelo Melani, de Neuquén; José Pedro Pozzi, emérito de Alto Valle del Río Negro; Juan Alberto Puiggari, de Mar del Plata; Néstor Hugo Navarro, de Alto Valle del Río Negro; Martín de Elizalde OSB, de Nueve de Julio; Joaquín Mariano Sucunza, auxiliar de Buenos Aires; Jorge Luis Lona, de San Luis; Gustavo Arturo Help, de Venado Tuerto; Fernando Carlos Maletti, de San Carlos de Bariloche; Antonio Marino, auxiliar de La Plata; Eduardo María Taussig, de San Rafael; Hugo Salaberry, de Azul; Raúl Martín, auxiliar de Buenos Aires; y Pedro María Laxague, auxiliar de Bahía Blanca.
FELICIDADES MONSEÑOR MARIO POLI Y LO ACOMPAÑAMOS
CON NUESTRAS ORACIONES..FUE UN GUSTO
COMPARTIR TAN LINDOS MOMENTOS...









sábado, 23 de agosto de 2008

LA PRIMERA ALMIRANTA ES LA VIRGEN

Antes de celebrar la misa por el Día de la Patrona de la Marina, el almirante Jorge Godoy, junto con la plana mayor de la fuerza, se acercaron a la imagen de la Virgen del altar de la catedral castrense para darle los honores del cargo y entregarle la distinción.
La nave central de la catedral Stella Maris estaba desbordante de uniformes navales. El 18 de agosto de 1937, el presidente de facto Agustín P. Justo designó a la Virgen Stella Maris patrona de la Marina. Desde entonces se celebra la misa ad hoc. Esta vez hubo una sorpresa. “Vistos los servicios prestados a la institución por Nuestra Señora Stella Maris y en uso de las facultades reglamentarias, el jefe del Estado Mayor de la Armada le otorga la condecoración Gran Cruz al Mérito Naval Laureada”, leyó el edecán del almirante Jorge Godoy; coronó la distinción designándola almiranta y haciéndole entrega de los atributos del mando. Un murmullo contenido rebotó en los inmensos vitrales del templo de Retiro....... compenetrados en su papel, Godoy, su segundo Benito Rótolo y el jefe de Personal Enrique Salvador Olmedo, junto a un representante del prefecto nacional y a un ignoto funcionario del Ministerio de Planificación se acercaron a la imagen de la Virgen. A los pies de la estatua de unos 80 centímetros colocaron el diploma, la medalla, el infaltable sable de almiranta y una caja con correajes y demás ornamentos del cargo terrenal. Los impecables uniformes azules de gala de los marinos y el caqui del prefecto retornaron a los bancos para que Mons.Pedro Candia, a cargo del acéfalo obispado castrense, empezara a oficiar la misa.
Stella Maris había quedado cargada de honores a la derecha del altar.





Plegaria a Stella Maris


Oh María,estrella esplendorosa de los mares,que derramas el fulgor inagotable de tu graciasobre la inmensa soledad marinaque dominas el viento y el oleajey señales su ruta al navegante,protégenos piadosaen las tempestades del alma y en los embates del mar.Bendice a la Armada de la Nación Argentina haciéndola fuerte en la paz, valerosa en la guerray generosa en la victoria.Concede que sea siempre la suya misión de amistad y de concordiaen todas las latitudes del mundo.Bendice a quienesdesde las férreas naves y desde el aire custodian sobre el marel honor de nuestra Patriay de nuestra Bandera.Bendice a quienes defienden nuestras costasy a todos los que, por su trabajo,componen la gran familia naval argentina. Bendice a los seres amados del hogar sobre los que imploramostu protección celestial.Danos fortaleza en las ausencias,aliento en la esperanza alivio en los pesares,constancia en la virtud.Valor para los sacrificios que nos exigeel cumplimiento integral de nuestro deber. Oh Madre y Señora Nuestra, Stella Maris,escucha las plegarias de nuestros corazones. Te suplicamos que nos orientes y nos conduzcas al puerto de la bienaventuranza eternaconcediéndonos en la vida y en la muerte la misericordia dulzura de la paz.
Amén.



jueves, 21 de agosto de 2008

Profundo pesar del Papa por el accidente aéreo en Barajas

Ciudad del Vaticano, 21 Ago. 08 (AICA)

El papa Benedicto XVI expresó hoy su profundo pesar por el accidente aéreo ocurrido en el aeropuerto de Barajas, Madrid, en el que murieron más de 150 personas y hay numerosos heridos. El Pontífice ofreció “fervientes sufragios por el eterno descanso de los difuntos” e hizo llegar el “más sentido pésame” a los familiares de los fallecidos, junto con expresiones de “cercanía espiritual, viva solicitud y deseo de un pronto y total restablecimiento de los heridos en el lamentable percance”. En tanto, la Conferencia Episcopal Española y el arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, y los obispos auxiliares lamentaron profundamente la tragedia y manifiestan su cercanía en estos momentos de “intenso dolor para confortarles en su fe y en su esperanza”.


miércoles, 20 de agosto de 2008

El secreto de una homilía: predicar “muy muy clarito”


“Se debe poder oír a Dios de habla”, según un artículo de L'Osservatore Romano

CIUDAD DEL VATICANO, martes 19 de agosto de 2008 (ZENIT.org).-
Coherencia con la propia vida y concreción en el mensaje, son los dos aspectos necesarios para que una homilía consiga su propósito de comunicar. Es el consejo que propone el sacerdote experto en comunicación Dario Edoardo Viganò, en un artículo publicado el pasado 13 de agosto en L'Osservatore Romano.
El autor aborda la realización de la homilía desde el punto de vista comunicativo, un tema "complejo", ya que "no se trata de copiar o adaptar las formas discursivas más difundidas en el panorama mediático".
No se trata, por tanto, de realizar una clasificación de tipos de homilía desde el punto de vista meramente comunicativo, "desde las homilías 'spot' a las homilías 'blog' (tipo diario), de las homilías hipertextuales (con conexiones audaces de argumentos distantes) a las homilías "chakra" (o narraciones 'new age' de sugerencias fuertes y significados vagos)".
En la praxis homilética no están en juego aspectos meramente instrumentales, sino "el perfil de una comunicación que es sacramental", y en la que "se debe poder oír a Dios que habla".
"Hablar de la homilía, por tanto, significar ser conscientes de que está hecha de complejidad y de belleza. Aunque haya sido marginada, maltratada, a veces complicada o clericalizada, o a veces sugestiva y acertada, la homilía representa en cualquier caso un verdadero eje esencial e irrenunciable de la liturgia".
Viganò explica que la homilía es, ante todo, un juego comunicativo de "complejidad fascinante" y al mismo tiempo de "cautivadora excentricidad", sobre el cual sería excesivamente reductivo aplicar la típica tipología del lenguaje.
"No faltan estudios empeñados en desarrollar una sistemática, casi una metodología de la homilía", añade. "Existen desde antiguo los diccionarios de homilética, textos que sugieren métodos de preparación a partir de diferentes modelos de homilías, incluso esquemas ya preparados".
A pesar de ello, no existe, según Viganò, un "modelo" de homilía, sino que "el juego de la homilía debe ser concebido como la escucha común y compartida de la Revelación que llega a través de la Palabra y de la historia".
"Aún más, se trata de una gran ocasión de recomponer y reconocer la memoria, las identidades personales y colectivas, y por otro lado, de orientar los proyectos y recorridos de la acción social".
Algunos consejos
A pesar de esta complejidad, Viganò señala dos aspectos importantes para que la homilía consiga su propósito comunicativo: la coherencia con la propia vida del predicador, y la brevedad y concreción del mensaje.
Tomando una frase de san Bernardino de Siena, patrono de los publicistas, Viganò insiste en que la clave está en la claridad de la homilía: "Que el predicador hable muy, muy clarito, para que el que escucha se vaya contento e iluminado, y no deslumbrado".
Respecto a la coherencia, el autor recuerda una frase del filósofo danés Søren Kierkegaard, quien advertía que "la diferencia entre un pastor y un actor es precisamente el momento existencial, que el pastor sea pobre cuando predica la pobreza, que sea escarnecido cuando exhorta a soportar el escarnio. Mientras que el actor tiene la tarea de engañar eliminando el momento existencial, el predicador tiene precisamente el deber, en el sentido más profundo, de predicar con su propia vida".
Sobre la brevedad, Viganò explica que se trata de evitar tanto las "homilías inexistentes" como las "homilías sin fin".
"San Francisco exhortaba a sus frailes a que en la predicación usaran palabras ponderadas y castas, para utilidad y edificación del pueblo, anunciando a los fieles los vicios y las virtudes, la pena y la gloria, con discurso breve, porque el Señor dijo en la tierra palabras breves".
El sacerdote Dario Edoardo Viganò es director de la revista especializada en cine Il Cinematografo, presidente del Ente dello spettacolo, fundación italiana dedicada al cine, y presidente del Instituto Pontificio Redemptor Hominis de la Universidad Pontificia Lateranense.