lunes, 29 de marzo de 2010

BRUTAL ATAQUE A MATRIMONIO CATOLICO POR NO CONVERTIRSE AL ISLAM

Arshed Masih agoniza en el hospital luego de brutal ataque

Islamabad (Pakistán), 29 Mar. 10 (AICA)
Un matrimonio católico en Pakistán sufrió la furia de los fundamentalistas musulmanes, por la negativa de la pareja a convertirse al Islam. El esposo fue quemado vivo mientras que la esposa fue violada. Esta brutal agresión se realizó delante de los hijos de la pareja.

La agencia AsiaNews informó sobre este terrible episodio sucedido en Rawalpindi, no muy lejos de la capital paquistaní, Islamabad. El matrimonio cristiano, que trabajaba en las dependencias de un rico hombre de negocios musulmán, fue sometida a torturas ante sus tres hijos, de edad comprendida entre los 7 y los 12 años, por un grupo de fundamentalistas apoyados por la policía.

El episodio sucedió el pasado viernes, 19 marzo, en la propiedad de Sheikh Mohammad Sultan, donde Arshed y Martha Masih trabajaban como chófer y como limpiadora, y vivían con sus hijos.

"En enero, los líderes religiosos locales y el dueño impusieron a toda la familia la conversión al Islam. Ambos rechazaron la propuesta recibiendo a cambio una seria amenaza: las consecuencias serían terribles", explica la agencia.

En ese momento Arshed propuso a su jefe abandonar el trabajo y marcharse para poder vivir de acuerdo con sus creencias sin sufrir la presión de los extremistas musulmanes. La respuesta de Sultan fue tajante: si abandonaban la casa los matarían.

La semana pasada unos ladrones irrumpieron en la propiedad de Sheikh Mohammad Sultan, robando 500.000 rupias (unos 6.000 dólares).

La policía abrió una investigación, pero no inscribió al matrimonio en el registro de los sospechosos. Con todo Sultan propuso no hacer recaer las acusaciones contra los Masih en el caso de que se convirtiesen al Islam, añadiendo que de lo contrario “no verían más a sus hijos”.
Los Masih rechazaron de nuevo la conversión, y el viernes 19 tuvo lugar la tragedia. Arshed, 38 años, fue ingresado al hospital con quemaduras en el 80% de su cuerpo tras haber sido quemado vivo y falleció. La mujer Martha, según informaron fuentes locales a AsiaNews, “fue violada por los agentes” y se encuentra también hospitalizada, en el Holy Family Hospital de Rawalpindi”.

El gobierno del Punjab ordenó una investigación para aclarar los hechos. “Los culpables serán arrestados”, declaró Rana Sanaullah, ministro de Justicia del gobierno local.
Pero lo único claro en este momento es que el matrimonio fue sometido a semejante martirio por no querer abandonar la religión cristiana. Un episodio más de violencia contra los católicos por el mero hecho de serlo. Son ya muchos los que han muerto, Arshed y Martha son dos nuevos nombres que añadir a la lista de víctimas del fundamentalismo musulmán.+

El mundo apaga una hora las luces en defensa del ambiente

4.000 ciudades de 125 países del mundo se unieron a la campaña

Un hombre enciende velas a orillas del lago Oeste en Hanoi, Vietnam, poco antes del inicio del apagón en defensa del medio ambiente (Kham/Reuters)
Sydney, Australia.- La Ópera de Sydney, el paseo marítimo de Hong Kong y el Memorial de la Paz de Hiroshima quedaron a oscuras con motivo de la operación mundial "La Hora del Planeta" (Earth Hour) para luchar contra el calentamiento climático, en la que participaron millones de hogares.
Las sirenas de los transbordadores del puerto de Sydney dieron la señal del apagón que comenzó a las 8:30 pm locales por iniciativa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Al mismo tiempo, los edificios de oficinas y millones de casas australianas apagaban las luces, destacó AFP.

Este año casi 4.000 ciudades de 125 países, contra los 88 de la edición anterior, se apuntaron a esta iniciativa, una cifra récord tan sólo unos meses después de los decepcionantes resultados de la cumbre de Naciones Unidas en Copenhague.

Cientos de edificios prestigiosos, desde la Torre Eiffel de París hasta las Pirámides y la Esfinge de Egipto quedaron en penumbra por 60 minutos.
Entre 1.200 monumentos que cortaron su iluminación por una hora figuran también el Coliseo, la Fontana de Trevi y la Torre de Pisa en Italia, la Alhambra de Granada y la Puerta de Alcalá de Madrid, el Big Ben y el Parlamento británico.

Setenta y dos ciudades brasileñas, entre ellas varias de la Amazonia, donde la demanda de energía no cesa de aumentar, se sumaron a la iniciativa. La estatua del Cristo del Corcovado, símbolo de la ciudad de Rio de Janeiro, el Pan de Azúcar y la playa de Copacabana quedaron anoche a oscuras.
Perú, uno de los países más afectados por el cambio climático, también se unió al apagón global que dejó a oscuras en Lima al Palacio de Gobierno y la Catedral de Lima.

La glorieta del Ángel de la Independencia, el monumento más emblemático de la capital mexicana, hizo otro tanto, al igual que la catedral, el Palacio Nacional, el Museo de Bellas Artes y la Torre Mayor.
Otras muchas ciudades latinoamericanas se apuntaron a esta hora en defensa del medio ambiente.

En China, el apagón de la Ciudad Prohibida o el Nido de Pájaro, el estadio emblemático de los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, adquirieron un cariz simbólico en un país considerado el mayor contaminador del planeta.
"Desde Brasil a Estados Unidos, desde Canadá a Australia, Japón, India, todo un mosaico de países participan este año", se congratuló el principal responsable de la operación, Andy Ridley.

Tres horas antes que Sydney, el pequeño archipiélago neozelandés de las Islas Chatham, apagó sus generadores, dejando encendidas solo doce zonas de alumbrado público.
Les siguió el mar de luces de neón del paseo marítimo de Hong Kong y los bloques de oficinas de Yakarta, Seúl y Tokio.

Un centenar de estudiantes encendieron velas y aplaudieron en cuanto se apagó la luz del Memorial de la Paz de Hiroshima, uno de los pocos edificios que sobrevivieron a la bomba atómica que barrió la ciudad en agosto de 1945, relató un responsable local.
La oscuridad cayó también sobre lugares célebres y monumentos de Estados Unidos, como el edificio Empire State de Nueva York, el puente Golden Gate de San Francisco, o el "Strip" de Las Vegas, donde están alineados los casinos.
En Dubai, también se hizo de noche en la Torre Jalifa, la más alta del mundo con 828 metros.

miércoles, 24 de marzo de 2010

MARCELLO PERA: GUERRA AL CRISTIANISMO. Fuente: Corriere della Sera, Milán, 17-03-2010

Esta guerra al cristianismo no sería tan peligrosa si los cristianos la advirtiesen

Por su especial interés damos a conocer una carta al director del periódico Corriere della Sera firmada por Marcello Pera. Pera es Senador de la República Italiana y profesor de filosofía, no es católico. Escribió diversos libros sobre la identidad cristiana de Europa, entre los que destacan: Senza radici, Pera, Marcello y Ratzinger, Joseph, Ed. Mondadori, Milano 2004: Perché dobbiamo dirci cristiani, Ed. Mondadori, Milano 2008, con prefacio del Papa Benedicto XVI.

Una agresión al Papa y a la democracia

Carta al director de Marcello Pera (Corriere della Sera, Milán, 17-03-2010, pag. 23). (Hemos resaltado algunos párrafos de la carta en negritas).

Estimado director:

La cuestión de los sacerdotes pedófilos u homosexuales desencadenada últimamente en Alemania tiene como objetivo al Papa. Pero se cometería un grave error si se pensase que el golpe no irá más allá, dada la enormidad temeraria de la iniciativa. Y se cometería un error aún más grave si se sostuviese que la cuestión finalmente se cerrará pronto como tantas otras similares. No es así. Está en curso una guerra. No precisamente contra la persona del Papa ya que, en este terreno, es imposible. Benedicto XVI ha sido convertido en invulnerable por su imagen, por su serenidad, su claridad, firmeza y doctrina. Basta su sonrisa mansa para desbaratar un ejército de adversarios.

No, la guerra es entre el laicismo y el cristianismo. Los laicistas saben bien que, si una mancha de fango llegase a la sotana blanca, se ensuciaría la Iglesia, y si fuera ensuciada la Iglesia lo sería también la religión cristiana. Por esto, los laicistas acompañan su campaña con preguntas del tipo «¿quién más llevará a sus hijos a la Iglesia?», o también «¿quién más mandará a sus chicos a una escuela católica?», o aún también «¿quién hará curar a sus pequeños en un hospital o una clínica católica?».

Hace pocos días una laicista ha dejado escapar la intención. Ha escrito: «La entidad de la difusión del abuso sexual de niños de parte de sacerdotes socava la misma legitimidad de la Iglesia católica como garante de la educación de los más pequeños». No importa que esta sentencia carezca de pruebas, porque se esconde cuidadosamente «la entidad de la difusión»: ¿uno por ciento de sacerdotes pedófilos?, ¿diez por ciento?, ¿todos? No importa ni siquiera que la sentencia carezca de lógica: bastaría sustituir «sacerdotes» con «maestros», o con «políticos», o con «periodistas» para «socavar la legitimidad» de la escuela pública, del parlamento o de la prensa. Lo que importa es la insinuación, incluso a costa de lo grosero del argumento: los sacerdotes son pedófilos, por tanto la Iglesia no tiene ninguna autoridad moral, por ende la educación católica es peligrosa, luego el cristianismo es un engaño y un peligro.

Esta guerra del laicismo contra el cristianismo es una batalla campal. Se debe llevar la memoria al nazismo y al comunismo para encontrar una similar. Cambian los medios, pero el fin es el mismo: hoy como ayer, lo que es necesario es la destrucción de la religión. Entonces Europa, pagó a esta furia destructora, el precio de la propia libertad. Es increíble que, sobre todo Alemania, mientras se golpea continuamente el pecho por el recuerdo de aquel precio que ella infligió a toda Europa, hoy, que ha vuelto a ser democrática, olvide y no comprenda que la misma democracia se perdería si se aniquilase el cristianismo.

La destrucción de la religión comportó, en ese momento, la destrucción de la razón. Hoy no comportará el triunfo de la razón laicista, sino otra barbarie. En el plano ético, es la barbarie de quien asesina a un feto porque su vida dañaría la «salud psíquica» de la madre. De quien dice que un embrión es un «grumo de células» bueno para experimentos. De quien asesina a un anciano porque no tiene más una familia que lo cuide.

De quien acelera el final de un hijo porque ya no está consciente y es incurable. De quien piensa que «progenitor A» y «progenitor B» es lo mismo que «padre» y «madre». De quien sostiene que la fe es como el coxis, un órgano que ya no participa en la evolución porque el hombre no tiene más necesidad de la cola y se mantiene erguido por sí mismo.

O también, para considerar el lado político de la guerra de los laicistas al cristianismo, la barbarie será la destrucción de Europa. Porque, abatido el cristianismo, queda el multiculturalismo, que sostiene que cada grupo tiene derecho a la propia cultura. El relativismo, que piensa que cada cultura es tan buena como cualquier otra. El pacifismo que niega que existe el mal.

Esta guerra al cristianismo no sería tan peligrosa si los cristianos la advirtiesen. En cambio, muchos de ellos participan de esa incomprensión. Son aquellos teólogos frustrados por la supremacía intelectual de Benedicto XVI. Aquellos obispos equívocos que sostienen que entrar en compromisos con la modernidad es el mejor modo de actualizar el mensaje cristiano. Aquellos cardenales en crisis de fe que comienzan a insinuar que el celibato de los sacerdotes no es un dogma y que tal vez sería mejor volver a pensarlo. Aquellos intelectuales católicos apocados que piensan que existe una «cuestión femenina» dentro de la Iglesia y un problema no resuelto entre cristianismo y sexualidad. Aquellas conferencias episcopales que equivocan en el orden del día y, mientras auspician la política de las fronteras abiertas a todos, no tienen el coraje de denunciar las agresiones que los cristianos sufren y las humillaciones que son obligados a padecer por ser todos, indiscriminadamente, llevados al banco de los acusados. O también aquellos embajadores venidos del Este, que exhiben un ministro de exteriores homosexual mientras atacan al Papa sobre cada argumento ético, o aquellos nacidos en el Oeste, que piensan que el Occidente debe ser «laico», es decir, anticristiano.

La guerra de los laicistas continuará, entre otros motivos porque un Papa como Benedicto XVI, que sonríe pero no retrocede un milímetro, la alimenta. Pero si se comprende por qué no cambia, entonces se asume la situación y no se espera el próximo golpe. Quien se limita solamente a solidarizarse con él es uno que ha entrado en el huerto de los olivos de noche y a escondidas, o quizás es uno que no ha entendido para qué está allí.

Marcello Pera

http://www.marcellopera.it/

La Semana Santa día a día


Estamos ad portas del inicio de la Semana Mayor del año, una festividad muy especial para los cristianos, donde nos revestimos de oración, reflexión y cambio. Esta guía nos brinda las pautas para vivir la Semana Santa día a día.

***

Domingo de Ramos, aquí comienza la Semana Santa. Recordamos la entrada triunfal de Jesucristo a la ciudad de Jerusalén montado en un burrito. La gente le acompañaba con palmas y ramos, echándole porras por el camino. Pero Jesús sabía que en pocos días esta misma gente le iba a llevar a la muerte.

Hoy debo:

  • Participar en la procesión de ramos.
  • Asistir a la Santa Misa y recibir la Santa Comunión.
  • Leer el evangelio de Lucas 19, 29 – 44.


El Lunes Santo,
Jesús entró a templo de Jerusalén y echó a todos los vendedores porque habían olvidado que la casa de Dios es un lugar sagrado de oración.

Hoy debo:

  • Hablar a solas un buen rato con Cristo en el sagrario.
  • Leer el evangelio de Lucas 19,45 – 20-7.


El Martes Santo,
Jesús estaba en la casa de un conocido cuando su amiga María le puso un perfume muy caro sobre la cabeza. A María le regañaron, pero Jesús la defendió diciendo: "esto ha sido como una preparación para mi entierro".

Hoy debo:

  • Hablar a solas un buen rato con Cristo en el sagrario.
  • Leer el evangelio de Mateo 26,6-13.


El Miércoles Santo
es el día que Judas se puso de acuerdo con los enemigos de Jesús para entregárselo por el precio de 30 monedas de plata. ¡Por unos miserables centavos Judas traicionó a su mejor amigo!

Hoy debo:

  • Hacer mi examen de conciencia para confesarme mañana.
  • Ofrecer un sacrificio por la conversión de los pecadores.
  • Leer el evangelio de Juan 12, 1-8.


El Jueves Santo
es el día en que Jesús nos dejó el regalo más precioso de su amor: la Santa Eucaristía. Prometió que estaría siempre entre nosotros y cambió el pan y el vino en su Cuerpo y Sangre. En la última cena con sus amigos, les hizo sus sacerdotes para que nunca nos faltara ese sacramento maravilloso.

Hoy debo:

  • Confesarme y recibir la gracia del sacramento del perdón.
  • Leer el evangelio de Mateo 26,14-16.


Viernes Santo.
Muchas cosas triste sucedieron este día: a Jesús le agarraron sus enemigos mientras rezaba en el huerto, le llevaron a juicio con falsas acusaciones, le escupieron, le azotaron, le pusieron una corona de espinas, le cargaron con una cruz pesadísima y le calvaron en ella, dejándole morir como un criminal. Sus amigos le dejaron solo en las manos de sus enemigos.

Hoy debo:

  • Asistir a Misa de la Cena del Señor y comulgar.
  • Acompañar a cristo durante la adoración nocturna.
  • Leer el evangelio de Lucas 22,39 –23,49.


El Sábado Santo
es un día muy triste porque Jesús yace en su tumba y sus amigos creen que todo se acabó. Pero también es un día de esperanza porque su madre, María, se acuerda de lo que dijo su hijo tantas veces en su vida: "Al tercer día resucitaré".

Hoy debo:

  • Rezar el rosario y consolar a María en su tristeza.
  • Leer el evangelio de Lucas 23,50 – 56.


El Domingo de Pascua
es el día más feliz para el cristiano. ¡Jesús salió de su sepulcro! ¡Jesús cumplió su promesa! ¡Cristo mostró que el amor es más fuerte que la muerte! Aunque esta vida se nos haga muy difícil y aunque mis propios pecados me pesen, no puedo olvidarme de que Cristo me ha ganado el cielo.

Hoy debo:

  • Asistir a la Santa Misa.
  • Hacer mi propósito de cambio de vida.
  • Festejar con mi familia el gran día de la resurrección.


Tomado de:
Church Forum

25 de Marzo-Día de la Vida 2010

Este año se cumple el 15º aniversario de la publicación de la Carta Encíclica El Evangelio de la Vida
Autor: Rodrigo Aguilar Martínez | Fuente: Conferencia del Episcopado Mexicano


 

El 25 de marzo de este año se cumple el 15º aniversario de la publicación de la Carta Encíclica El Evangelio de la Vida, del Papa Juan Pablo II; en ese día celebramos la solemnidad de la Encarnación de Jesucristo en el seno de la Virgen María y también el Episcopado Mexicano lo ha definido como Día de la Vida.

La Encíclica mencionada quiso ser "una confirmación precisa y firme del valor de la vida humana y de su carácter inviolable, y, al mismo tiempo, una acuciante llamada a todos y a cada uno, en nombre de Dios: ¡respeta, defiende, ama y sirve a la vida, a toda vida humana! ¡Sólo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad!" (EV, 5).
Esto nos lleva a denunciar todos los atentados contra la vida humana, en la creciente cultura de muerte; pero también nos lleva a confesar humildemente que nosotros mismos hemos sido promotores, de muy variadas maneras, de esa cultura de muerte, en la medida en que no hemos respetado, defendido, amado y servido a la vida humana de personas concretas.

De este modo, es favorable que celebremos el Día de la Vida en el marco de la cuaresma, con espíritu penitencial y en la inminencia del Triduo Pascual, con la mirada y el corazón fijos en Cristo Jesús, consumador de nuestra fe, quien con su muerte en la cruz y su resurrección nos redime y nos da vida nueva. Si todos hemos sido pecadores, en Cristo todos podemos ser salvados.

El Día de la Vida es un anuncio del Misterio Pascual -muerte y resurrección-: para morir con Cristo a la cultura de muerte y resucitar con Cristo a la cultura de vida. "Bendecimos al Padre porque todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, puede llegar a descubrir, en la ley natural escrita en su corazón (cf. Rm 2, 14-15), el valor sagrado de la vida humana, desde su inicio hasta su término natural, y afirmar el derecho de cada ser humano a ver respetado totalmente este bien primario suyo." (DA, 108).
"La sangre de Cristo, mientras revela la grandeza del amor del Padre, manifiesta qué precioso es el hombre a los ojos de Dios y qué inestimable es el valor de su vida... Es en la sangre de Cristo donde todos los hombres encuentran la fuer za para comprometerse a favor de la vida. Esta sangre es justamente el motivo más grande de esperanza, más aún, es el fundamento de la absoluta certeza de que según el designio divino la vida vencerá." (EV, 25).

Que sigan brotando signos de un decidido performance, como nos ha señalado el Papa Benedicto XVI, cultivando la armónica relación con Dios, con los demás, con nosotros mismos y con la creación. Que crezcan en número y en eficacia las instituciones y los centros de ayuda a la vida; que se difunda ampliamente lo que revela un ultrasonido acerca de la vida humana que se va gestando en el vientre de la mujer; se consoliden las iniciativas de apoyo a las personas débiles e indefensas, por ejemplo los niños de la calle, los ancianos y minusválidos, las familias que no tienen seguro el alimento de cada día; crezca la medicina, la bioética, el bioderecho con se ntido ético, con rostro humano; se fortalezca la familia como santuario de la vida.

Como nos ha dicho el Papa Benedicto XVI en su última Encíclica, La Caridad en la Verdad, "uno de los aspectos más destacados del desarrollo actual es la importancia del tema del respeto a la vida... Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social. La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca.

Fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres, evitar el empleo de ingentes recursos económicos e intel ectuales para satisfacer deseos egoístas entre los propios ciudadanos y promover, por el contrario, buenas actuaciones en la perspectiva de una producción moralmente sana y solidaria, en el respeto del derecho fundamental de cada pueblo y cada persona a la vida." (n. 28). "La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica. Grandes naciones han podido salir de la miseria gracias también al gran número y a la capacidad de sus habitantes. Al contrario, naciones en un tiempo florecientes pasan ahora por una fase de incertidumbre, y en algún caso de decadencia, precisamente a causa del bajo índice de natalidad, un problema crucial para las sociedades de mayor bienestar." (n. 44).

Necesitamos vernos como prójimos, o sea próximos a los demás: reconociéndolos como un regalo de Dios, como alguien que nos pertenece, para ayudarnos mutuamente en la construcció n de la familia humana y en el embellecimiento de la creación, actuando de manera solidaria y subsidiaria ante las necesidades ajenas, para no humillar al necesitado (cf. CV, 58) ni hacerlo dependiente, sino sujeto de su desarrollo.
Nuestra Señora María de Guadalupe, mujer que acoge la vida del Hijo de Dios y nos la comparte, nos acompañe y sostenga para anunciar, celebrar y servir el Evangelio de la Vida.

Tehuacán, Pue., 20 de marzo de 2010

+ Rodrigo Aguilar Martínez
Obispo de Tehuacán
Responsable de la Dimensión Episcopal de Vida