lunes, 4 de enero de 2016

Apostolado de la Oración

(RV).- Este miércoles 6 de enero se lanzará el proyecto “el video del Papa” en el cual el mismo Papa Francisco intervendrá en un video cada mes.
El director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el padre jesuita Frederic Fornos explica los detalles a Radio Vaticano:
“El Apostolado de la Oración, que también se llama la Red Mundial de Oración del Papa, cada mes nos ayuda a conocer las intenciones de oración del Papa. Estos grandes desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia que cada mes nos presenta”.
“Estas intenciones para el Papa son muy importantes porque expresan desafíos del mundo de hoy, situaciones importantes no solamente para la Iglesia, sino para todos. Por ejemplo, este mes cuando nos habla de la importancia de un diálogo sincero entre las religiones para que puedan dar realmente fruto de paz y de justicia”.
“Estos desafíos son esenciales para todos pero muchas veces son poco conocidos, para eso tenemos que encontrar medios de dar a conocer a toda la Iglesia pero mucho más a otras personas que desean movilizarse con nosotros sobre estos grandes desafíos. Debemos encontrar medios y uno de ellos es el video que es lo más viral, lo más conocido. Videos de alta calidad, con creatividad, con equipos internacionales que lo hayan preparado con lo mejor que se puede hacer hoy en día…”
“El Papa habla de una cultura de la indiferencia… una manera de salir es justamente rezar juntos, con personas de todas las culturas de todos los países, juntos por estos grandes desafíos… cuando rezamos juntos salimos de la indiferencia, cuando rezamos juntos nuestro corazón se abre a los demás, se abre a las situaciones de este mundo y nos movilizamos hacia esos desafíos…”
“Este video del Papa lo vamos a lanzar el día de la epifanía, un video que seráen diez idiomas. En inglés, español, portugués, francés, italiano, alemán y hasta en árabe y chino… y poco a poco en otros idiomas como holandés y hebreo para dar a conocer estos desafíos y poder rezar juntos… Todo está preparado por nuestra agencia de comunicación La Machi”.  “El Papa nos va a inventar a través de este video a rezar con él”.
VER MAS: http://es.radiovaticana.va/news/2016/01/04/%E2%80%9Cel_video_del_papa%E2%80%9D/1198690

Esto fue lo que el Papa hizo hoy en su día libre


Visita a sorpresa la tarde de este lunes 4 de enero. El Papa Francisco se dirigió a la localidad de Greccio, en la provincia de Rieti, Italia; para visitar el lugar en el cual San Francisco de Asís constituyó el primer nacimiento. El Pontífice almorzó con el Obispo de la diócesis, Mons. Domenico Pompili; luego visitó la capilla del Santuario Franciscano, donde encontró a la comunidad de frailes que viven allí y saludó a un grupo de jóvenes.
El papa firma el libro de visitantes y escribe: "Agradezco al Señor por esta alegría y le pido que bendiga a la Iglesia, al obispo de Rieti, a los frailes, a los fieles, y nos ayude a todos a descubrir la estrella y a buscar al Niño. Francisco".
Y saluda a los presentes y a los jóvenes que participaban del congreso.


VER MAS: http://es.radiovaticana.va/news/2016/01/04/papa_francisco_-_navidad_greccio_-_jubileo_misericordia/1198830

«Los sirios gritan como Jesús en la Cruz: Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»

Pascal Bedros testimonia la persecución que sufre la comunidad cristiana en Alepo


Está en Roma para pasar unos días. Para dormir una noche entera sin sobresaltos, sin el sonido de las bombas interrumpiendo un sueño que, desde hace casi cinco años, no es ni mucho menos profundo. Pascal Bedros es libanés, pero vide desde 2009 en Alepo, una ciudad, dice, «en la que los civiles no saben muchas veces ni a quién pertenecen las bombas que caen del cielo».
Jóvenes católicos trasladan simbología religiosa a una iglesia católica para la celebración de la Navidad - AFP
Alepo es una ciudad dividida, una suerte de Barcelona o Madrid donde vivían más de dos millones de personas y donde ahora los diferentes frentes han trazado unas líneas rojas infranqueables para la mayoría de la población. Quienes no han huido están a merced de diferentes facciones: desde efectivos gubernamentales hasta brigadas rebeldes, yihadistas e incluso del Estado Islámico.
«Los sirios, los alepinos, jamás hubieran pensado en abandonar sus casas.Alepo era el pulmón industrial de Siria. Se vivía bien», recuerda. «Era una ciudad preciosa, con una rica cultura, donde los musulmanes convivían con los cristianos en paz». Se estima que es una de las poblaciones más devastadas por al guerra, con un nivel de destrucción solo por detrás de la ciudad de Homs. Las personas son irrecuperables, pero este consagrado delos Focolares también habla del sentimiento de devastación deja consigo: «El pueblo de Alepo sufre porque siente que cada piedra que cae supone perder una parte de su historia».

«La de Siria no es una guerra de religiones. La prueba es que los musulmanes son las primeras víctimas del ISIS

Han llegado a vivir más de un mes sin agua y tienen, con suerte, unas horas de electricidad al día. La falta de trabajo ha llenado de padres de familia las filas de Cáritas en la que era la ciudad más rica de Siria, un país sin deuda externa. Los que podían han sobrevivido estirando al extremo los ahorros de to da una vida. Los que no, han huido poniendo en riesgo sus vidas engrosando la abultada cifra de refugiados en el mundo.
Se calcula que hoy en día una de cada 122 personas es refugiada. Pascal ha visto marcharse a muchos: «Que se vayan tus familiares es como si les viera morir. Para los niños es mucho más traumático». Y aclara: «Ninguna persona se marcha feliz de Siria. Ahí estaban satisfechos». Ha sabido de personas que han sido bien acogidas en diferentes países, pero también de otras que han sufrido maltrato y abuso o, tristemente, ni siquiera han conseguido llegar a un destino. Dice que es necesario ser acogedor, aunque el problema radica en posibilitar las condiciones para que los sirios no tengan que escapar de su país: «Lo mejor que se puede hacer por un sirio es ayudarle a que se quede en Siria».

El ISIS busca erradicarlos

En opinión de este cristiano, las bombas de Rusia, Estados Unidos, Francia, Turquía o Jordania ayudan poco o nada a este fin. Pascal se toma unos segundos antes de responder sobre qué le parecen estas intervenciones y sentencia: «¿Cómo se puede creer que lanzar bombas del cielo puede darnos la paz?». A ese mismo cielo del que cae la muerte, la comunidad cristiana mira buscando cómo volver a la vida que antes disfrutaban.
Los cristianos de Alepo constituyen una de las comunidades más antiguas del mundo y, desde hace cinco años, una de las más mermadas: han pasado de 250.000 a 50.000 fieles. Siguen celebrando misa e intentan llevar una vida, en la medida de lo posible, normal. Aunque es evidente que, en medio de una guerra tan mortífera como la siria, la normalidad se concita en celebrar la Eucaristía sabiendo que puede ser la última vez. «¡Cuántas veces yendo a misa han caído morteros junto a nosotros!», explica Pascal. «Al principio tienes miedo, luego te acostumbras pero siempre estás en alerta».
Las bombas no son la única amenaza para los cristianos en Siria. El Estado Islámico busca erradicarlos.

«El pueblo de Alepo sufre porque siente que cada piedra que cae supone perder una parte de su historia»

Pascal recuerda que «la guerra de Siria no es una guerra de religiones. El ISIS ha traído una ideología de fuera que ha encontrado algunos puntos débiles y que se alimenta de ayudas exteriores». La prueba, dice, es que ni los musulmanes pueden convivir con ellos y son las primeras víctimas de su violencia. «Los cristianos no están amenazados por los musulmanes sirios», apostilla.
Este libanés no tendría por qué regresar a Alepo pero vuelve. «Es necesario recordar el grito de Jesús en la Cruz: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"». Ese grito existe en Siria y en Alepo. El hecho de estar allí es ya una ayuda muy grande”.
Cuatro millones de personas han abandonado Siria obligadas por la guerra. Hay además unos ocho millones de desplazados internos. Personas comoPascal Bedros, el movimiento de los Focolares o Instituciones como Cáritas o Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) están presentes en el terreno para paliar el sufrimiento de quienes viven bajo las bombas.
AIN ha puesto en marcha esta Navidad «Una Iglesia de campaña con los refugiados de origen», una iniciativa que pretende recaudar fondos para estos refugiados que sobreviven en sus países de origen. Pero no solo solicitan ayuda material. Para los cristianos de Oriente Medio la oración es el arma más certera y el ejército más efectivo es el de los cristianos de todo el mundo poniéndola en práctica. Como dice Pascal Bedros, «rezar es lo que nos queda, Dios es lo que nos queda, porque ya no tenemos ninguna esperanza en los hombres».

domingo, 3 de enero de 2016

Padre Marcelo Rojo - Aliados para el éxito matrimonial


Tener a Jesús como Señor de nuestra vida, pidió el Papa a la hora del Ángelus

(RV).- A la hora del Ángelus del segundo domingo después de Navidad, elSanto Padre Francisco recordó que la liturgia nos presenta el Prólogo delEvangelio de San Juan, quien sin esconder el carácter dramático de laEncarnación al proclamar que el Verbo, es decir, la Palabra creadora de Dios,  se hizo carne y habitó entre nosotros, contrapone, a este don del amor de Dios, la falta de acogida por parte de los hombres. De ahí su afirmación de que “la Palabra es la luz, y sin embargo los hombres han preferido las tinieblas”.
Es el misterio del mal que asecha también nuestra vida, y que requiere por nuestra parte “vigilancia y atención” precisamente  para que no prevalezca – dijo el Papa Bergoglio – quien destacó asimismo que “la vocación y alegría de todo bautizado es indicar y donar a Jesús a los demás”, mientras explicó que para hacerlo “debemos conocerlo y tenerlo dentro de nosotros, como Señor de nuestra vida”.
El Pontífice invitó al abandono filial , y con nuevo impulso, en las manos de María de quien contemplamos en estos días en el pesebre su dulce imagen de Madre de Jesús y Madre nuestra.
Queridos hermanos y hermanas ¡feliz domingo!
La liturgia de hoy, segundo domingo después de Navidad, nos presenta el Prólogo del Evangelio de San Juan, en el que se proclama que “el Verbo – o sea la Palabra creadora de Dios – se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn1,14). Esa Palabra, que reside en el cielo, es decir en la dimensión de Dios, ha venido a la tierra a fin de que nosotros la escucháramos y pudiéramos conocer y tocar con las manos el amor del Padre. El Verbo de Dios es su mismo Hijo Unigénito, hecho hombre, lleno de amor y de fidelidad (Cfr. Jn 1,14), es el mismo Jesús.
El Evangelista no esconde el carácter dramático de la Encarnación del Hijo de Dios, subrayando que al don de amor de Dios se contrapone la no acogida por parte de los hombres. La Palabra es la luz, y sin embargo los hombres han preferido las tinieblas; la Palabra vino entre los suyos, pero ellos no la han acogido (Cfr. vv. 9-10). Le han cerrado la puerta en la cara al Hijo de Dios. Es el misterio del mal que asecha también nuestra vida y que requiere por nuestra parte vigilancia y atención para que no prevalezca.
El Libro del Génesis dice una bella frase que nos hace comprender esto: dice que el mal está agazapado a la puerta” (Cfr. 4,7). Ay de nosotros si lo dejamos entrar; sería él entonces el que cerraría nuestra puerta a quien quiera. En cambio, estamos llamados a abrir de par en par la puerta de nuestro corazón a la Palabra de Dios, a Jesús, para llegar a ser así sus hijos.
En el día de Navidad ya ha sido proclamado este solemne inicio del Evangelio de Juan; y hoy se nos propone una vez más. Es la invitación de la Santa Madre Iglesia la que acoge esta Palabra de salvación, este misterio de la luz.
Si lo acogemos, si acogemos a Jesús, creceremos en el conocimiento y en el amor del Señor y aprenderemos a ser misericordiosos como Él. Especialmente en este Año Santo de la Misericordia, hagamos de modo que el Evangelio sea cada vez más carne en nuestra vida. Acercarse al Evangelio, meditarlo y encarnarlo en la vida cotidiana es la mejor manera para conocer a Jesús y llevarlo a los demás.
Ésta es la vocación y la alegría de todo bautizado: indicar y donar a los demás a Jesús; pero para hacer esto debemos conocerlo y tenerlo dentro de nosotros, como Señor de nuestra vida. Y Él nos defiende del mal, del diablo, que siempre está agazapado ante nuestra puerta, ante nuestro corazón, y quiere entrar.
Con un renovado impulso de abandono filial, nosotros nos encomendamos una vez más a María: precisamente en el pesebre contemplamos en estos días su dulce imagen de Madre de Jesús y Madre nuestra.