sábado, 29 de noviembre de 2014

Papa Francisco en la catedral de Estambul: Provocamos división cuando nos encerramos en nosotros mismos...

Oyelo, escuchalo

En todo el mundo de habla hispana se ha lamentado el fallecimiento de Roberto Gómez Bolaños, ChespiritoChapulín Colorao o El Chavo del 8, un hombre que hizo reír a varias generaciones de niños y también de adultos. He aquí una de las canciones con las que triunfaba en sus mejores momentos


Defendió la vida y enfrentó la muerte con esperanza

El médico pidió abortarlo, pero él nació, vivió 85 años e hizo felices a muchos millones: Chespirito




Ha muerto con 85 años el actor cómico mexicano Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, conocido en todo el mundo de lengua española por sus personajes cómicos televisivos "el Chavo del 8" y "el Chapulín Colorao",aunque creó casi medio centenar de personajes. Fue escritor, publicista, dibujante, compositor de música y letras de canciones populares, actor, director, productor y padre de seis hijos. 

Dio alegría a millones de niños y adultos, hoy es un orgullo para México. Todo el mundo hispano lo considera suyo, llora su muerte y agradece su vida. 

Pero todo eso podría haberse truncado si su madre hubiera hecho caso al médico que cuando ella estaba embarazada le pidió abortar. 

El mismo Chespirito lo contó en un anuncio televisivo en marzo de 2007 en la campaña providawww.denmechance.org . Él lo explicaba así.

“Hola, soy su amigo Chespirito. Cuando estaba yo en el vientre de mi madre, ella sufrió un accidente que la puso al borde de la muerte. El médico le dijo: ‘Tendrás que abortar’. Y ella respondió: ‘¿Abortar yo? Jamás’. Es decir, defendió la vida, mi vida. Y gracias a ello estoy aquí”.
Roberto nació así en Ciudad de México en 1929 y viviría 85 años. La vida venció a la muerte, la esperanza al miedo, la risa a la tristeza... y Chespirito llevó alegría a millones de personas

Su testimonio provida no logró impedir que se legalizase el aborto en el Distrito Federal de México. Desde entonces se han practicado más de 120.000 abortos legales allí, un tercio en madres con educación secundaria, la mitad en mujeres casadas, dicen las estadísticas. 

Pero la campaña creó conciencia provida en México y todo el mundo hispano y muchos estados mexicanos cambiaron sus constituciones o leyes para defender mejor al no nacido, a los futuros "chespiritos" que son todos los bebés. Así lo hicieron Morelos, Baja California, Colima, Durango, Campeche, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Yucatán, Querétaro, Oaxaca y Tamaulipas.



El Chapulín Colorado... muchos no contaron con su astucia y se arrepintieron

Doblado al japonés, homenaje en Los Simpson
Roberto Gómez Bolaños deja un recuerdo imborrable. El corresponsal de la agencia Dpa en Santiago de Chile, Víctor Gutiérrez, escribe: "El creativo Chespirito puede hacer descansar su cuerpo tranquilamente. Sus inmortales personajes siguen recibiendo el cariño de niñitos de dos a 90 años, y no sólo en español -a estas alturas-, en lenguas europeas y hasta japonés, donde su latino humor es doblado con los resultados esperados: una inocente sonrisa. Las consecuencias parecen ser claras a decir por la respuesta sempiterna de los telespectadores: Chespirito podrá envejecer, pero El Chavo jamás... eso, eso, eso".

Incluso en Los Simpson, serie que admiraba, se le homenajeaba con el personaje del Hombre-Abeja, una versión gringa del Chapulín Colorado que los niños Simpson adoran en el canal 8 de Springfield TV. 

El humor ingenioso, contra el grosero
Este gran artista explicaba las claves de su humor y sus límites criticando lo burdo y grosero en una entrevista en 1999.

"Me muero de la risa cuando Armando Hoyos pregunta ´las elefantas que no quieren tener hijos, ¿se amarran las trompas?´. ¡Me encanta, me muero de risa! Pero cuando veo ese programa donde hacen parodias de canciones y dicen ´el piojo y la pulga se quieren casar, pero en la iglesia en vez de arroz les aventaron condones´, eso es burdo, corriente. ¿Es notoria la diferencia, no?"

Gómez Bolaños llegó a decir en una entrevista con Gatopardo en 2001 que entre guiones, poemas y otros textos, escribió un total de 60.000 cuartillas.
"Me da mucha envidia (Juan) Rulfo que con dos libros logró tanta fama… y a mí me ha costado 60,000 cuartillas", apuntó el comediante, comparándose con el autor de Pedro Páramo y El llano en llamas.

Televisión, teatro, Internet
Su salto a la fama llegaría en 1968 cuando apostó por el humor televisivo. Aunque en 1995 dejaron de producirse nuevos capítulos de sus personajes cómicos, quedaron en el imaginario colectivo para siempre. Fuera de televisión Gómez Bolaños se mantuvo activo en el teatro con la obra 11 y 12 que llevó por varios países del continente durante una década. En 2007 regresó con la puesta sólo para despedirse definitivamente de la escena pública. En 2010 ya avisó de que había tenido "unos infartitos". En el 2011 enviaba su primer mensaje de Twitter: "Hola. Soy Chespirito. Tengo 82 años y ésta es la primera vez que ´tuteo´. Estoy debutando. ¡Síganme los buenos!", escribió, y la respuesta llegó de inmediato, hasta alcanzar más de 6 millones de seguidores en la red social.



El Chavo del Ocho siempre dice "Tómalo por el lado amable" 
y "bueno, pero no te enojes"...

5 grandes frases del Chavo del Ocho
"Fue sin querer queriendo"
... es lo que dice el Chavo cada vez que trata de disculparse por alguna de sus travesuras.

"Tómalo por el lado amable"
...el Chavo repite esta frase cada vez que enfurece a alguien.

"Bueno, pero no te enojes"
...Lo dice frecuentemente cuando saca a alguien de quicio

"Sí tengo padres... nomás no me los han presentado"
...dice el Chavo cuando le dicen preguntan por sus papás o le dicen que es huérfano

"Primero muerto antes que perder la vida"
...grita el Chavo enfundando una escoba con la que juega como si fuera un arma, mientras corre a esconderse.

5 grandes frases del Chapulín colorado
"Qué no panda el cúnico":
... variante chapulinesca de "que no cunda el pánico".

"Síganme los buenos"
...dice el Chapulín Colorado justo antes de estrellarse contra un muro o un obstáculo.

"No contaban con mi astucia"
...es la frase con la que responde el Chapulín después de alguna "genialidad".

"Lo sospeché desde un principio"
...es la frase del Chapulín cuando "resuelve" un caso que ya está resuelto.

"Mis antenitas de vinil detectan la presencia del enemigo"
...el Chapulín tiene dos antenas en su capucha que emplea para detectar peligros

Gómez Bolaños sobre la muerte y la esperanza
El diario El Universal recuerda ahora una entrevista en Colombia, en 2009, cuando el escritor habló sobre la muerte, afirmando que pensaba mucho en ella.

“Yo pienso en la muerte. Suena duro pero es el acontecimiento futuro más importante que puede tener cualquier ser humano, desde un niño hasta un grande”, señaló. Aprovechó el tema para recitaruno de sus poemas, sobre la muerte, dirigido a Dios, con humor y esperanza. Dura un minuto y vale la pena escucharlo. Él, que defendió la vida, supo hablar de la muerte y la vida eterna.

https://soundcloud.com/el-nuevo-dia/la-muerte-el-acontecimiento-mas-importante-chespirito

Andrés y Pedro, hermanos en la fe y en la caridad. Hermanos en la esperanza del Señor Resucitado


(RV).- La intensa jornada de Francisco en Estambul continuó la tarde de este sábado 29 con la oración ecuménica en la Iglesia Patriarcal de San Jorge y el encuentro privado con Bartolomé I en el Fanar, la histórica residencia del patriarca ortodoxo. Al “venerado y querido Hermano” Bartolomé, el Obispo de Roma agradeció cordialmente por su acogida fraterna. “Siento que nuestra alegría es más grande porque la fuente está más allá; no está en nosotros, no en nuestro compromiso y en nuestros esfuerzos, que también deben hacerse, sino en la común confianza en la fidelidad de Dios, que pone el fundamento  para la reconstrucción de su templo que es la Iglesia”, precisó el Papa, recordando luego que Andrés y Pedro eran hermanos de sangre, pero el encuentro con Cristo los transformó en hermanos en la fe y en la caridad. “Y en esta tarde gozosa, en esta vigilia de oración, quisiera decir sobre todo: hermanos en la esperanza”.  
Palabras del Santo Padre Francisco

Santidad, querido Hermano
            El atardecer trae siempre un doble sentimiento, el de gratitud por el día vivido y el de la ansiada confianza ante el caer de la noche. Esta tarde mí corazón está colmado de gratitud a Dios, que me ha concedido estar aquí para rezar junto con Vuestra Santidad y con esta Iglesia hermana, al término de una intensa jornada de visita apostólica; y, al mismo tiempo, mi corazón está a la espera del día que litúrgicamente hemos comenzado: la fiesta de San Andrés Apóstol, que es el Patrono de esta Iglesia.
            En esta oración vespertina, a través de las palabras del profeta Zacarías, el Señor nos ha dado una vez más el fundamento que está a la base de nuestro avanzar entre un hoy y un mañana, la roca firme sobre la que podemos mover juntos nuestros pasos con alegría y esperanza; este fundamento rocoso es la promesa del Señor: «Aquí estoy yo para salvar a mi pueblo de Oriente a Occidente... en fidelidad y justicia» (8,7.8).
            Sí, venerado y querido Hermano Bartolomé, mientras expreso mi sentido «gracias» por su acogida fraterna, siento que nuestra alegría es más grande porque la fuente está más allá; no está en nosotros, no en nuestro compromiso y en nuestros esfuerzos, que también deben hacerse, sino en la común confianza en la fidelidad de Dios, que pone el fundamento  para la reconstrucción de su templo que es la Iglesia (cf. Za 8,9). «¡He aquí la semilla de la paz!» (Za 8,12); ¡he aquí la semilla de la alegría! Esa paz y esa alegría que el mundo no puede dar, pero que el Señor Jesús ha prometido a sus discípulos, y se la ha entregado como Resucitado, en el poder del Espíritu Santo.
            Andrés y Pedro han escuchado esta promesa, han recibido este don. Eran hermanos de sangre, pero el encuentro con Cristo los ha transformado en hermanos en la fe y en la caridad. Y en esta tarde gozosa, en esta vigilia de oración, quisiera decir sobre todo: hermanos en la esperanza. Qué gracia, Santidad, poder ser hermanos en la esperanza del Señor Resucitado. Qué gracia – y qué responsabilidad – poder caminar juntos en esta esperanza, sostenidos por la intercesión de los santos hermanos, los Apóstoles Andrés y Pedro. Y saber que esta esperanza común no defrauda, porque no se funda en nosotros y nuestras pobres fuerzas, sino en la fidelidad de Dios.
            Con esta esperanza gozosa, llena de gratitud y anhelante espera, expreso a Vuestra Santidad, a todos los presentes y a la Iglesia de Constantinopla mis mejores deseos, cordiales y fraternos, en la fiesta del santo Patrón.
(RV).- La tarde del sábado 29 de noviembre Francisco celebró la Santa Misa en la Catedral del Espíritu Santo de Estambul. En la liturgia estaban presentes el patriarca ecuménico Bartolomé, el patriarca siro-católico Ignacio III Younan, representantes de la Iglesia apostólica armenia, de aquella siro-ortodoxa y de las confesiones evangélicas. Entre los concelebrantes se encontraban el secretario de Estado vaticano, cardenal Pietro Parolin; el nuncio Antonio Lucibello, el card. Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales y el portavoz vaticano y nuestro director, padre Federico Lombardi. En su homilía el Obispo de Roma enfatizó que el Espíritu Santo es el alma de la Iglesia. “Él da la vida, suscita los diferentes carismas que enriquecen al Pueblo de Dios y, sobre todo, crea la unidad entre los creyentes: de muchos, hace un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo. Toda la vida y la misión de la Iglesia dependen del Espíritu Santo; él realiza todas las cosas”.     
HOMILIA DEL SANTO PADRE:
En el Evangelio, Jesús se presenta al hombre sediento de salvación como la fuente a la que acudir, la roca de la que el Padre hace surgir ríos de agua viva para todos los que creen en él (cf. Jn 7,38). Con esta profecía, proclamada públicamente en Jerusalén, Jesús anuncia el don del Espíritu Santo que recibirán sus discípulos después de su glorificación, es decir, su muerte y resurrección (cf. v. 39).
El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia. Él da la vida, suscita los diferentes carismas que enriquecen al Pueblo de Dios y, sobre todo, crea la unidad entre los creyentes: de muchos, hace un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo. Toda la vida y la misión de la Iglesia dependen del Espíritu Santo; él realiza todas las cosas.
La misma profesión de fe, como nos recuerda san Pablo en la primera Lectura de hoy, sólo es posible porque es sugerida por el Espíritu Santo: «Nadie puede decir: “¡Jesús es el Señor!”, sino por el Espíritu Santo» (1 Co 12,3b). Cuando rezamos, es porque el Espíritu Santo inspira la oración en el corazón. Cuando rompemos el cerco de nuestro egoísmo, salimos de nosotros mismos y nos acercamos a los demás para encontrarlos, escucharlos, ayudarlos, es el Espíritu de Dios que nos ha impulsado. Cuando descubrimos en nosotros una extraña capacidad de perdonar, de amar a quien no nos quiere, es el Espíritu el que nos ha impregnado. Cuando vamos más allá de las palabras de conveniencia y nos dirigimos a los hermanos con esa ternura que hace arder el corazón, hemos sido sin duda tocados por el Espíritu Santo.
Es verdad, el Espíritu Santo suscita los diferentes carismas en la Iglesia; en apariencia, esto parece crear desorden, pero en realidad, bajo su guía, es una inmensa riqueza, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de unidad, que no significa uniformidad. Sólo el Espíritu Santo puede suscitar la diversidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, producir la unidad. Cuando somos nosotros quienes deseamos crear la diversidad, y nos encerramos en nuestros particularismos y exclusivismos, provocamos la división; y cuando queremos hacer la unidad según nuestros planes humanos, terminamos implantando la uniformidad y la homogeneidad. Por el contrario, si nos dejamos guiar por el Espíritu, la riqueza, la variedad, la diversidad nunca crean conflicto, porque él nos impulsa a vivir la variedad en la comunión de la Iglesia.
Los diversos miembros y carismas tienen su principio armonizador en el Espíritu de Cristo, que el Padre ha enviado y sigue enviando, para edificar la unidad entre los creyentes. El Espíritu Santo hace la unidad de la Iglesia: unidad en la fe, unidad en la caridad, unidad en la cohesión interior. La Iglesia y las Iglesias están llamadas a dejarse guiar por el Espíritu Santo, adoptando una actitud de apertura, docilidad y obediencia.
Es una visión de esperanza, pero al mismo tiempo fatigosa, pues siempre tenemos la tentación de poner resistencia al Espíritu Santo, porque trastorna, porque remueve, hace caminar, impulsa a la Iglesia a seguir adelante. Y siempre es más fácil y cómodo instalarse en las propias posiciones estáticas e inamovibles. En realidad, la Iglesia se muestra fiel al Espíritu Santo en la medida en que no pretende regularlo ni domesticarlo. Y nosotros, los cristianos, nos convertimos en auténticos discípulos misioneros, capaces de interpelar las conciencias, si abandonamos un estilo defensivo para dejarnos conducir por el Espíritu. Él es frescura, fantasía, novedad.
Nuestras defensas pueden manifestarse en una confianza excesiva en nuestras ideas, nuestras fuerzas – pero así se deriva hacia el pelagianismo –, o en una actitud de ambición y vanidad. Estos mecanismos de defensa nos impiden comprender verdaderamente a los demás y estar abiertos a un diálogo sincero con ellos. Pero la Iglesia que surge en Pentecostés recibe en custodia el fuego del Espíritu Santo, que no llena tanto la mente de ideas, sino que hace arder el corazón; es investida por el viento del Espíritu que no transmite un poder, sino que dispone para un servicio de amor, un lenguaje que todos pueden entender.
En nuestro camino de fe y de vida fraterna, cuanto más nos dejemos guiar con humildad por el Espíritu del Señor, tanto mejor superaremos las incomprensiones, las divisiones y las controversias, y seremos signo creíble de unidad y de paz.
Con esta gozosa certeza, los abrazo a todos ustedes, queridos hermanos y hermanas: al Patriarca Siro-Católico, al Presidente de la Conferencia Episcopal, el Vicario Apostólico, Mons. Pelâtre, a los demás obispos y Exarcas, a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas y fieles laicos pertenecientes a las diferentes comunidades y a los diversos ritos de la Iglesia Católica. Deseo saludar con afecto fraterno al Patriarca de Constantinopla, Su Santidad Bartolomé I, al Metropolita Siro-Ortodoxo, al Vicario Patriarcal Armenio Apostólico y a los representantes de las comunidades protestantes, que han querido rezar con nosotros durante esta celebración. Les expreso mi reconocimiento por este gesto fraterno. Envío un saludo afectuoso al Patriarca Armenio Apostólico, Mesrob II, asegurándole mis oraciones.
Hermanos y hermanas, dirijámonos a la Virgen María, Madre de Dios. Junto a ella, que oraba en el cenáculo con los Apóstoles en espera de Pentecostés, roguemos al Señor para que envíe su Santo Espíritu a nuestros corazones y nos haga testigos de su Evangelio en todo el mundo. Amén.