martes, 30 de agosto de 2011

Harán en Setiembre una Campaña Bíblica Nacional



Buenos Aires, 30 Ago. 11 (AICA)

En el marco del Mes de la Biblia, el Departamento de Pastoral Bíblica, de la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica, publicó un afiche y un subsidio, para fortalecer los lazos de comunión y el trabajo en red de los agentes de animación bíblica del país.

El lema de la campaña 2011 es “En Ti está la fuente de la vida” y los afiches fueron distribuidos a las parroquias a través de los obispados.

En tanto, en el subsidio elaborado se invita a la lectura orante de la Biblia y ofrece esquemas en torno a la temática del discipulado y la misión en los cuatro evangelios.

Se ofrece para ser trabajado en las parroquias, instituciones educativas y comunidades católicas del país, intenta ayudar a la difusión de la Palabra de Dios, y busca fortalecer a los cristianos en el seguimiento de Jesús, del que nos consideramos discípulos y misioneros.

“Es una herramienta de trabajo, que trae material para organizar encuentros o para el uso personal siguiendo el esquema de la lectio divina”, explican desde del Departamento de Pastoral Bíblica.

Este material fue preparado por los miembros del organismo episcopal: monseñor Ramón Dus, obispo de Reconquista; los presbíteros Gabriel Mestre; Fabián Alesso, Marcelo Carraza y Gabriel Rodríguez; los padres Rubén Darío Bergliaffa SSP y Michael Migu Kein SVD; y las religiosas María de la Paz Carbonari DDM, María Inés Corral APSM, Zulema Rome SSPS y Elisa Zanín HMA.

También colaboraron las laicas consagradas María Andrea Green y Rita Santanni, Ofelia Santoro, Jorge Fazzari; Marcelo Murúa y Gerardo García Helder.

Informes: pastoralbiblicacea@gmail.com.ar .+

domingo, 28 de agosto de 2011

El Papa recuerda que para alcanzar la felicidad hay que tomar la propia cruz



VATICANO, 28 Ago. 11 / 10:34 am (ACI)

Desde la residencia de verano de Castel Gandolfo y ante un nutrido grupo de peregrinos, el Papa Benedicto XVI recordó que el camino para seguir a Jesús y alcanzar la felicidad no pasa por el éxito material sino por tomar la propia cruz.

Antes del rezo del Ángelus, Benedicto XVI explicó que orientar la vida a alcanzar solo el éxito social, el bienestar físico y económico, “es poner a un lado a Dios, no aceptar su proyecto de amor, e incluso impedirle cumplir su sabia voluntad”.

“Es evidente la divergencia ente el designio del amor del Padre, que llega hasta el don del Hijo Unigénito sobre la cruz para salvar la humanidad, y las expectativas, deseos y proyectos de los discípulos. Y este contraste se repite también hoy, cuando la realización de la propia vida está orientada solamente al suceso social, al bienestar físico y económico y no se razona más según la voluntad de Dios sino según los hombres”, afirmó según la traducción divulgada por Radio Vaticana.

“El cristiano sigue al Señor cuando acepta con amor la propia cruz, a pesar de que a los ojos del mundo aparece como un fracaso y una ‘pérdida de la vida’, el cristiano sabe que no la lleva él solo, sino que la lleva con Jesús, compartiendo su mismo camino de donación”, indicó.

El Papa recordó que hoy la Iglesia recuerda la memoria litúrgica de San Agustín y pidió por intercesión de este santo y la Virgen María “que cada uno de nosotros sepa seguir al Señor en el camino de la cruz y nos dejemos transformar por la gracia divina, renovando el modo de pensar ‘para poder discernir la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto’”.

En su saludo a los peregrinos de lengua española, afirmó que “es necesario tomar la cruz para seguir a Jesús, siendo dóciles a la Palabra y dejándose transformar interiormente, para así saber distinguir siempre cuál es la voluntad de Dios”.

“Que el Señor, por intercesión de la Virgen María, infunda su amor en todos los corazones para que, haciendo más religiosa nuestra vida, aumente el bien en nosotros y con constante solicitud lo conserve. Feliz domingo”, concluyó.

sábado, 27 de agosto de 2011

Atacan Santuario de María Auxiliadora durante paro nacional en Chile



SANTIAGO, 26 Ago. 11 / 04:18 pm (ACI/EWTN Noticias)

La Congregación Salesiana informó que un grupo de manifestantes atacó e intentó incendiar el Santuario de María Auxiliadora en Santiago (Chile), durante el segundo día del paro nacional convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

En un comunicado, la congregación señaló que el jueves 25 de agosto “un grupo de personas quemó la puerta principal (de la iglesia), sin lograr destruirla por completo, rompió ocho vitrales, e intentó forzar dos puertas secundarias para hacer ingreso y proseguir con los destrozos”.

Sin embargo, dijo que “personal de la empresa constructora que realiza reparaciones en el templo dañado por el terremoto de febrero de 2010, contuvo a las personas ajenas, frustrando sus intenciones”.

“Gracias a la acción del carro lanza aguas de Carabineros, se logró apagar el fuego y disolver a los manifestantes, con ello proteger el templo y la integridad de las personas que en él trabajan”, añadió.

La congregación lamentó estos hechos e hizo eco de las palabras del Presidente del Episcopado chileno, Mons. Ricardo Ezzati, de que “las legítimas manifestaciones ciudadanas” deben realizarse “en un clima de paz y respeto, sin agresión ni provocaciones, cautelando siempre la dignidad de las personas y el bien común”.

El 24 y 25 de agosto se realizó el paro nacional convocado por la CUT para exigir una reforma a la Constitución, reformas laborales y reducción de impuestos. También se sumaron los estudiantes que demandan una reforma educativa.

Durante ambos días decenas de miles de personas se manifestaron en diferentes ciudades, incluida Santiago.

El subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, informó que se detuvo a cerca de 1 400 personas “por desórdenes graves y robo a la propiedad”. Además hubo 153 carabineros y 53 civiles heridos. También falleció un adolescente durante las manifestaciones.

Más fotos del ataque en http://galerias.iglesia.cl/galeria.php?url=Gale_4e56ca9f76d2a

viernes, 26 de agosto de 2011

Declaración del Episcopado en defensa de la vida: de la madre y del hijo.



Conferencia Episcopal Argentina.
Hablar del tema de la vida en el actual contexto nacional, “tiene una significación muy concreta”, porque “hoy la vida está muy amenazada por la droga y las diversas adicciones, la pobreza y la marginalidad en la que muchas personas viven su existencia en un estado de vulnerabilidad extrema; también la delincuencia aparece hoy en forma frecuente como atentado contra la vida”, expresa la declaración de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina que, titulada “No una vida, sino dos”, se dio a conocer hoy. “Junto con estos peligros -añade la declaración- nos encontramos frente al planteo del aborto.
Queremos afirmar con claridad: cuando una mujer está embarazada, no hablamos de una vida sino de dos, la de la madre y la de su hijo o hija en gestación.


Ambas deben ser preservadas y respetadas. La biología manifiesta de modo contundente a través del ADN, con la secuenciación del genoma humano, que desde el momento de la concepción existe una nueva vida humana que ha de ser tutelada jurídicamente”, porque “el derecho a la vida es el derecho humano fundamental”. El siguiente es el texto completo de la declaración episcopal: NO UNA VIDA, SINO DOS ("Elige la vida y vivirás" (Dt. 30, 19)

Durante este Año de la Vida, hemos reflexionado sobre ella y la hemos reconocido como un regalo maravilloso que recibimos de Dios, y que hace posible todos los otros bienes humanos. También hemos observado con dolor situaciones sociales en las que no se está promoviendo el valor supremo de la vida.
Hablar de este tema, en el actual contexto nacional, tiene una significación muy concreta. En efecto, hoy la vida está muy amenazada por la droga y las diversas adicciones, la pobreza y la marginalidad en la que muchas personas viven su existencia en un estado de vulnerabilidad extrema; también la delincuencia aparece hoy en forma frecuente como atentado contra la vida.
Junto con estos peligros nos encontramos frente al planteo del aborto.

Queremos afirmar con claridad: cuando una mujer está embarazada, no hablamos de una vida sino de dos, la de la madre y la de su hijo o hija en gestación. Ambas deben ser preservadas y respetadas. La biología manifiesta de modo contundente a través del ADN, con la secuenciación del genoma humano, que desde el momento de la concepción existe una nueva vida humana que ha de ser tutelada jurídicamente. El derecho a la vida es el derecho humano fundamental.
En nuestro país hay un aprecio de la vida como valor inalienable.

La vida propia y ajena es para los creyentes un signo de la presencia de Dios, e incluso a quienes no conocen a Dios o no creen en Él, les permite "sospechar" la existencia de una realidad trascendente.
Valoramos las recientes medidas adoptadas respecto del cuidado de la vida en la mujer embarazada. Es absolutamente prioritario proteger a las futuras madres, en particular a las que se encuentran en estado de marginalidad social o con dificultades graves en el momento del embarazo.


Los varones, que también lo hicieron posible, no deberían desentenderse.
Deseamos escuchar, acompañar y comprender cada situación, procurando que todos los actores sociales seamos corresponsables en el cuidado de la vida, para que tanto el niño como la madre sean respetados sin caer en falsas opciones. El aborto nunca es una solución.
Una decisión legislativa que favoreciera la despenalización del aborto tendría consecuencias jurídicas, culturales y éticas. Las leyes van configurando la cultura de los pueblos y una legislación que no protege la vida favorece una cultura de la muerte.


La ley, en cuanto base de un ordenamiento jurídico, tiene un sentido pedagógico para la vida de la sociedad.
Invitamos a nuestros fieles laicos y a todos los ciudadanos a reflexionar y expresarse con claridad a favor del derecho a la vida humana. Lejos estamos de desear que este debate provoque más divisiones en la sociedad argentina. Solicitamos, por ello, que las expresiones vertidas sobre este tema se realicen con el máximo respeto, eliminando toda forma de violencia y de agresividad, ya que estas actitudes no están a la altura del valor y de la dignidad que promovemos.
Invocamos la protección de Dios, fuente de toda vida, para que ilumine a los legisladores. En el marco del Bicentenario, cada vida humana acogida con grandeza de corazón renueva la existencia de nuestra Patria como hogar abierto a todas y a todos.



De barrendero a Cardenal, el Papa destaca la vida ejemplar de obispo eslovaco

CASTEL GANDOLFO , 25 Ago. 11 / 11:16 pm (EWTN Noticias)

El Papa Benedicto XVI expresó en una carta su cercanía al Obispo Emérito de Nitra (Eslovaquia), Cardenal Ján Chryzostom Korec, que ayer cumplió 60 años de ordenación episcopal. El pastor fue perseguido y encarcelado durante la represión comunista en la antigua Checoslovaquia, sobrevivió como barrendero y ejerció por años su ministerio de manera clandestina.

Según informó este jueves Radio Vaticana, el Papa definió el aniversario como un “día memorable”, y recordó que su consagración episcopal se celebró en la clandestinidad el 24 de agosto del año 1951.

El P. Ján Korec fue ordenado Obispo a los 27 años durante la persecución comunista en la entonces Checoslovaquia. Era el obispo más joven del mundo. Trabajó en una fábrica durante nueve años y desarrolló su ministerio en la clandestinidad.

Sin embargo, fue arrestado en 1960 acusado de traicionar a su país y de ser fiel al Papa. Esta acusación fue considerada un honor por el joven obispo.

Todos los días de los doce años que estuvo en prisión el obispo celebró la Santa Misa. “Si se vive el mandamiento del amor se cambia la gente que está en prisión”, afirmaba.

Mons. Korec dejó la cárcel gravemente enfermo. Tuvo que trabajar como barrendero, obrero en una fábrica de alquitrán y después como cargador de barriles en una industria química. Cada hora de trabajo dedicaba a una intención espiritual. En especial por el Papa, los obispos y los jóvenes.

En 1991 fue creado cardenal por Juan Pablo II. Hoy, el purpurado eslovaco tiene 84 años y es apreciado y estimado por todos por su coherencia y por el testimonio de su vida. “No me atribuyo grandes méritos. En la medida que los años pasan, veo con claridad que todo aquello que tiene importancia pertenece a la gracia, es decir a Dios”, afirma el Cardenal.