lunes, 10 de marzo de 2014

Falleció el padre Danilo Eterovic Garrett, sacerdote del Opus Dei

El padre Danilo Eterovic Garrett, sacerdote de la Prelatura del Opus Dei, de 68 años, murió en la noche del miércoles 5 de marzo, a raíz de un accidente en la vía pública. 

El velatorio se realizará este viernes, solamente una hora antes de la misa de exequias que se celebrará en la iglesia del Pilar, en Recoleta, a las 13, y a continuación el entierro en el cementerio de La Recoleta lindero al templo. 

El padre Eterovic era de nacionalidad boliviana y croata. Residía en Buenos Aires desde hace varias décadas donde desarrollaba una intensa actividad, tanto en el ámbito literario, académico, como en medios de comunicación y especialmente una intensa actividad de acompañamiento espiritual y sacramental. 

Nacido en Bolivia en 1945. Al terminar los estudios de secundaria, emigró a los Estados Unidos, donde trabajó un par de años como obrero de la construcción y mozo de hotel. En esos años empezó a frecuentar The Heights, un club para estudiantes dirigido por miembros del Opus Dei. 

Posteriormente, siempre trabajando, hizo sus estudios de Bachellor en Finanzas, en la Universidad de Georgetown, en Washington D.C. Después de graduarse, siendo ya miembro del Opus Dei, hizo un Master en Economía y Administración de Empresas en el IESE, de Barcelona (España). 

En 1971 empezó sus estudios de Teología en Roma, donde conoció a San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. Fue ordenado sacerdote en 1975 y se recibió de doctor en Sagrada Teología en 1978. 
Desde su ordenación fue profesor de Teología y trabajó en diversas labores que dirige el Opus Dei en España, Bolivia y la Argentina. 

Una inmensa cantidad de personas que se enriquecieron con su sabiduría y profunda vida sacerdotal, lloran su muerte y encomiendan su alma a Dios.+ 

domingo, 9 de marzo de 2014

El cardenal Poli hace un pedido para Cuaresma: “Enternezcan el corazón”

El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, pidió “enternecer el corazón” frente a numerosas situaciones de la vida cotidiana, y así, prepararse para vivir una Semana Santa en la que el cristiano pueda experimentar la gracia y la salvación que Dios regala. Asimismo, pidió una conversión personal y pastoral “para dejarse moldear ante la escucha orante de la Palabra viva de Dios”. 

El purpurado porteño comunicó este pedido en un mensaje con motivo de la Cuaresma que se inicia este 5 de marzo con el Miércoles de Ceniza, y destacó que este tiempo litúrgico tiene que ayudar a introducirse más intensamente en el misterio pascual de Cristo. 

El arzobispo explicó que la liturgia de Cuaresma propone durante los cinco domingos previos al Domingo de Ramos –inicio de la Semana Santa- un “entrenamiento en el paso de la muerte a la vida”, por medio de la “conversión personal”, que definió como un “cambio de mentalidad”, un “cambio de dirección”. 

“Que nuestra mentalidad tantas veces lejana al Evangelio, se convierta en mentalidad de Cristo –pidió-. Que la vida cerrada a Dios y al prójimo se abra con docilidad a la misericordia de Dios que vivifica y al amor concreto a los hermanos que transfigura la realidad”. 

Al igual que el cardenal Bergoglio en su mensaje para la Cuaresma del 2013, el cardenal Poli destacó para el 2014 las palabras del profeta Joel que se recuperan para la liturgia del Miércoles de Ceniza: [/c]«Rasguen el corazón y no las vestiduras»[/c]. El arzobispo indicó que “rasgar el corazón” supone aceptar su vulnerabilidad, su sequedad, su dureza y sus tinieblas, y permitir que por allí entre Jesús. 

Dando cuenta de la “revolución de la ternura” que inició el Santo Padre, monseñor Poli afirmó que rasgar el corazón hoy será, a la luz del magisterio de Francisco, un mandato: “Enternezcan el corazón”. 

“Enternezcan el corazón para que la gracia que abundantemente nos regala el Dios de la vida los empape y experimenten su salvación –pidió-; enternezcan el corazón para que ningún dolor ni aflicción de los hermanos les resulte indiferente”. 

“Enternezcan el corazón para sentir la suavidad de la ternura del Padre sobre las llagas y heridas de antaño en la humanidad; enternezcan el corazón para experimentar la alegría del amor donado y compartido, que nunca nos deja insatisfechos”, expresó el primado de la Argentina. 

“Enternezcan el corazón para anunciar con gozo, desde la propia carne, el Evangelio de la Vida abundante –insistió-. Este es signo exterior de una realidad interior de conversión y de gracia de Dios que nos renueva en cada Pascua”. 

En este marco, el arzobispo de Buenos Aires llamó a “reforzar esfuerzos y generosidad” con el “gesto cuaresmal solidario”, que invita durante el tiempo de Cuaresma a ofrecer las privaciones propias de este tiempo sagrado en favor de nuestros hermanos más pobres. 

Gesto solidario. Cuando la privación sea de tipo económica, se puede ofrecer en limosna, que atendiendo a las necesidades de la gente más necesitada de la ciudad, será dividida entre las cuatro vicarías para responder a demandas concretas. 

En el caso de la Vicaría Belgrano, con el dinero donado se construirá una panadería en la sede del Hogar de Cristo, dependiente de la parroquia Cristo Obrero, de la Villa 31. Asimismo, en esta región de la capital federal se ayudará a ampliar el Centro Comunitario del Barrio Mitre, dedicado a tareas solidarias, educativas y evangelizadoras. 

En la Vicaría Centro, se colaborará con el Jardín Maternal Cura Brochero, de Barracas; en la Vicaría Devoto se asistirá a la reparación de los baños y dependencias del Servicio Social de la parroquia San Cayetano de Liniers y el salón de Cáritas parroquial, del decanato y de la Vicaría correspondiente a Nuestra Señora de los Dolores. En la Vicaría Flores, en tanto, se fomentará la apertura de centros barriales para asistir a personas drogadependientes, especialmente a las adictas a la pasta base de cocacína –o “paco”-.+ 

Texto completo del mensaje.

«Con Satanás no se puede dialogar, porque es muy astuto»


(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Puntualmente a mediodía, en una espléndida jornada de sol, el Papa Francisco rezó el Ángelus con los miles de fieles y peregrinos de numerosos países que se habían dado cita en la Plaza de San Pedro. 

En sus palabras, el Obispo de Roma recordó que el Evangelio del primer domingo de Cuaresma presenta cada año el episodio de las tentaciones de Jesús. Y afirmó que el tentador trata de apartar al Señor del proyecto del Padre, es decir de la vía del sacrificio que implica ofrecerse a sí mismo por amor en expiación, para hacerle tomar un camino fácil, de éxito y poder. 

El diablo dijo Francisco, le presenta a Jesús las falsas esperanzas mesiánicas del bienestar económico, indicado por la posibilidad de transformar las piedras en pan; del estilo espectacular y milagrero, con la idea de arrojarse desde el punto más alto del templo de Jerusalén y hacerse salvar por los ángeles y, en fin, del atajo del poder y del dominio, a cambio de un acto de adoración a Satanás.

Pero Jesús, prosiguió explicando el Papa, rechaza decididamente todas estas tentaciones y reafirma la firme voluntad de seguir la vía establecida por el Padre, sin ningún compromiso con el pecado y con la lógica del mundo. De ahí que en sus respuestas a Satanás, el Señor nos sostiene en la lucha contra la mentalidad mundana que abaja al hombre al nivel de las necesidades primarias, haciéndole perder el hambre de lo que es verdadero, bueno y bello, el hambre de Dios y de su amor.

Tras recordar que las palabras de Jesús encuentran una confirmación concreta en sus acciones, el Santo Padre destacó la victoria definitiva del Señor en su rendición final de cuentas con el “príncipe de este mundo” en la hora de la pasión y de la cruz, lo que representa ¡la victoria del amor!

Antes de rezar a la Madre de Dios el Papa Francisco afirmó que el tiempo de la Cuaresma es ocasión propicia para todos nosotros para realizar un camino de conversión, confrontándonos sinceramente con esta página del Evangelio. Y pidió que renovemos las promesas de nuestro Bautismo, renunciando a Satanás y a todas sus obras y seducciones, para caminar por los senderos de Dios y llegar a la Pascua en la alegría del Espíritu.

(María Fernanda Bernasconi – RV). 

Texto completo de la alocución del Papa antes de rezar el Ángelus:
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! 

El Evangelio del primer domingo de Cuaresma presenta cada año el episodio de las tentaciones de Jesús, cuando el Espíritu Santo, que descendió sobre Él después del Bautismo en el Jordán, lo impulsó a afrontar abiertamente a Satanás en el desierto, durante cuarenta días, antes de iniciar su misión pública.

El tentador trata de apartar a Jesús del proyecto del Padre, o sea de la vía del sacrificio, del amor que ofrece a sí mismo en expiación, para hacerle tomar un camino fácil, de éxito y poder. El duelo entre Jesús y Satanás se produce a golpe de citas de la Sagrada Escritura. En efecto, el diablo para alejar a Jesús de la vía de la cruz, le presenta las falsas esperanzas mesiánicas: el bienestar económico, indicado por la posibilidad de transformar las piedras en pan; el estilo espectacular y milagrero, con la idea de arrojarse desde el punto más alto del templo de Jerusalén y hacerse salvar por los ángeles y, en fin, el atajo del poder y del dominio, a cambio de un acto de adoración a Satanás.

Son los tres grupos de tentaciones, también nosotros los conocemos bien. 

Jesús rechaza decididamente todas estas tentaciones y reafirma la firme voluntad de seguir la vía establecida por el Padre, sin ningún compromiso con el pecado y con la lógica del mundo. Noten bien cómo responde Jesús: Él no dialoga con Satanás como había hecho Eva en el paraíso terrenal. Jesús sabe bien que con Satanás no se puede dialogar porque, ¡es tan astuto! Por eso Jesús en vez de dialogar, como hizo Eva, elige de refugiarse en la Palabra de Dios y responde con la fuerza de esta Palabra. Recordemos esto en el momento de las tentaciones, de nuestras tentaciones: ningún argumento con Satanás, sino siempre defendidos por la palabra de Dios, ¡y esto nos salvará! En sus respuestas a Satanás, el Señor nos recuerda ante todo que “no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4, 4; Cfr. Dt 8, 3); y esto nos da fuerza, nos sostiene en la lucha contra la mentalidad mundana que abaja al hombre al nivel de las necesidades primarias, haciéndole perder el hambre de lo que es verdadero, bueno y bello, el hambre de Dios y de su amor.

Recuerda además que también está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios” (v. 7), porque el camino de la fe pasa también a través de la oscuridad, la duda, y se nutre de paciencia y de espera perseverante. Recuerda, en fin, Jesús, que está escrito: “Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto” (v. 10); o sea, debemos deshacernos de los ídolos, de las cosas vanas, y construir nuestra vida sobre lo esencial. 

Estas palabras de Jesús encuentran después una confirmación concreta en sus acciones. Su absoluta fidelidad al designio del amor del Padre lo conducirá, después de casi tres años, a la rendición final de cuentas con el “príncipe de este mundo” (Jn 16, 11), en la hora de la pasión y de la cruz, y allí Jesús traerá su victoria definitiva, ¡la victoria del amor!

Queridos hermanos, el tiempo de la Cuaresma es ocasión propicia para todos nosotros para realizar un camino de conversión, confrontándonos sinceramente con esta página del Evangelio. 

Renovemos las promesas de nuestro Bautismo: renunciemos a Satanás y a todas sus obras y seducciones, porque es un seductor él, ¿eh? Para caminar por los senderos de Dios y “llegar a la Pascua en la alegría del Espíritu” (Oración colecta del I Domingo de Cuaresma, Año A).

Dirijo un cordial saludo a los fieles de Roma y a todos los peregrinos.
Saludo a los grupos parroquiales provenientes de Biella y Vercelli, de Laura di Paestum, San Marzano, Aosta, Latina, Avellino y Pachino.

Saludo al Colegio “Santa María” de Elche, España.

Un pensamiento especial dirijo a los jóvenes de Rosolina que el próximo domingo recibirán la Confirmación, a aquellos de Toscana que hacen en Roma la “promesa” de seguir a Jesús, y a aquellos de Paderno Dugnano, Seregno, Bellaria y Curno. Saludo también a los padres y los niños de Cabiate. 

Durante esta Cuaresma tengamos presente la invitación de Caritas Internacional en su campaña contra el hambre en el mundo.

Deseo a todos que el camino cuaresmal que acaba de comenzar sea rico de frutos; y pido un recuerdo en la oración por mí y por los colaboradores de la Curia Romana, que esta tarde iniciaremos la semana de Ejercicios espirituales. Gracias. Feliz domingo y buen almuerzo. ¡Hasta pronto!

Noticias de Magnificat.tv (9.03.2014)

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