2013-08-09 Radio Vaticana (RV).- (con audio) El Santo Padre Francisco transmitió sus cordiales saludos y aprecio a los participantes en el 131 encuentro de los Caballeros de Colón, que se celebró del 6 al 8 de agosto, en San Antonio, Texas, Estados Unidos. En un mensaje enviado por el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Tarcisio Bertone, junto con la seguridad de su cercanía en la oración, se lee que el Papa Francisco pidió al purpurado que exprese su aprecio por los ideales de fe y fraternidad encarnados por esta asociación, por su compromiso con la misión de la Iglesia, por las numerosas obras de caridad y de evangelización que realizan, poniendo de relieve asimismo la importancia de la libertad religiosa. Agradeciendo los mensajes de aliento de oración y de solidaridad espiritual que ha recibido, en estos primeros meses de su pontificado, de parte de tantos Caballeros de Colón y de sus familias - prosigue el mensaje – el Santo Padre recibe con agrado la noticia de que el encuentro de este año se centra en el tema «Sean custodios de los dones de Dios», inspirado en la homilía de la Misa del comienzo de su ministerio petrino. Celebración que coincidió con la solemnidad de San José, custodio de la Sagrada Familia y Patrono de la Iglesia Universal, a cuya devoción están tan unidos los Caballeros de Colón. Recordamos que esta organización católica, fue fundada en 1882 por el Siervo de Dios, Padre Michael McGivney, con el anhelo de impulsar el compromiso y testimonio de la caridad de Cristo, a todos sin distinción, trabajando con celo por la difusión del Evangelio.
http://www.news.va/es/news/custodios-de-los-dones-de-dios-caridad-y-evangeliz
VIDEO:
http://youtu.be/1cHvmsYtnco
jueves, 8 de agosto de 2013
miércoles, 7 de agosto de 2013
"Con Jesús y San Cayetano vamos al encuentro de los más necesitados"
martes, 6 de agosto de 2013
Pablo VI, en la luz de Cristo y de su Iglesia, peregrino de fe y paz
Desde hace 35 años, en la fiesta de la Transfiguración del Señor, la Iglesia en todo el mundo une su oración también al recuerdo del Siervo de Dios Pablo VI, que el 6 de agosto de 1978, terminó su «peregrinación terrena». «Peregrinación terrena», palabras que el Papa Giovanni Battista Montini escribe en su intenso testamento espiritual, que empieza así: «Fijo la mirada en el misterio de la muerte y de lo que a ésta sigue en la luz de Cristo, el único que la esclarece; y por tanto, con confianza humilde y serena. Percibo la verdad que para mí se ha proyectado siempre desde este misterio sobre la vida presente, y bendigo al vencedor de la muerte por haber disipado sus tinieblas y descubierto su luz»... ....«Cierro los ojos sobre esta tierra doliente, dramática y magnífica, implorando una vez más sobre ella la Bondad divina. De nuevo bendigo a todos. Especialmente a Roma, Milán y Brescia. Y una bendición y un saludo especial para Tierra Santa, la Tierra de Jesús, adonde fui como peregrino de fe y de paz. Y a la Iglesia, a la queridísima Iglesia católica, a la humanidad entera, mi bendición apostólica....» La queridísima Iglesia católica y la humanidad entera, escribía Pablo VI... De los archivos sonoros de Radio Vaticano, les ofrecemos unos instantes con su voz, algo más de dos meses antes de su fallecimiento, el 31 de mayo de 1978. En su audiencia general de ese día, el Papa Montini reflexionó sobre «qué hace la Iglesia en medio del mundo contemporáneo tan ajetreado, en el trabajo febril, productivo y utilitario», para responder que la Iglesia es madre y maestra y testimonia el amor concreto de Dios, recordando el mandato de Cristo a ir y enseñar a todas las gentes: Amadísimos hijos e hijas: En este encuentro volvemos a poner una pregunta: ¿qué hace la Iglesia en el mundo de hoy? Y contestamos: la Iglesia enseña. Enseñar es una función propia de la Iglesia, como prueba la historia. Y es que la Iglesia debe enseñar algo que es de su competencia: la verdad religiosa. Esta es necesaria para la vida espiritual aquí y para la vida futura en la eternidad. Además es necesaria también para lograr convenientemente los objetivos temporales, si éstos han de apoyarse en principios sólidos. Al proclamar la verdad religiosa, la Iglesia no hace sino obedecer a Cristo, que ordenó a sus discípulos: "Id y enseñad a todas las gentes". Es una misión eclesial, en un coloquio completo, orgánico, animado por el amor” Y hablando sobre la Iglesia Madre, sin la cual es imposible seguir y amar a Jesús, el Papa Francisco - evocando el pasado 23 de abril, fiesta de san Jorge, el impulso del Espíritu Santo y la misión de Bernabé – recordó al gran Papa Pablo VI: «Y así la Iglesia es más Madre, Madre de más hijos, de muchos hijos: se convierte en Madre, Madre, cada vez más Madre, Madre que nos da la fe, la Madre que nos da una identidad. Pero la identidad cristiana no es un carnet de identidad. La identidad cristiana es una pertenencia a la Iglesia, porque todos ellos pertenecían a la Iglesia, a la Iglesia Madre, porque no es posible encontrar a Jesús fuera de la Iglesia. El gran Pablo VI decía: Es una dicotomía absurda querer vivir con Jesús sin la Iglesia, seguir a Jesús fuera de la Iglesia, amar a Jesús sin la Iglesia (cf. Exort. Ap. Evangelii nuntiandi, 16). Y esa Iglesia Madre que nos da a Jesús nos da la identidad, que no es sólo un sello: es una pertenencia. Identidad significa pertenencia. La pertenencia a la Iglesia: ¡qué bello es esto!» Así es la vida de la Iglesia, - reiteró el Papa Francisco, añadiendo que «si queremos ir por la senda de la mundanidad, negociando con el mundo —como se quiso hacer con los Macabeos, tentados en aquel tiempo—, nunca tendremos el consuelo del Señor. Y si buscamos únicamente el consuelo, será un consuelo superficial, no el del Señor, será un consuelo humano. La Iglesia está siempre entre la Cruz y la Resurrección, entre las persecuciones y los consuelos del Señor. Y éste es el camino: quien va por él no se equivoca». También destacó el Papa Bergoglio el fervor misionero y «la dulce alegría de evangelizar», como decía Pablo VI: «Cuando Bernabé vio aquella multitud —el texto dice: «Y una multitud considerable se adhirió al Señor» (Hch 11,24)—, cuando vio aquella multitud, se alegró. «Al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró» (Hch 11,23). Es la alegría propia del evangelizador. Es, como decía Pablo VI, «la dulce y consoladora alegría de evangelizar» (cf. Exort. Ap. Evangelii nuntiandi, 80). Y esta alegría comienza con una persecución, con una gran tristeza, y termina con alegría. Y así, la Iglesia va adelante AUDIO:http://es.radiovaticana.va/news/2013/08/06/pablo_vi,_en_la_luz_de_cristo_y_de_su_iglesia,_peregrino_de_fe_y_paz/spa-717448
Cuando hay Adoración Perpetua baja la tasa de criminalidad: está probado estadísticamente
Tenía 19 años cuando ingresó al seminario y en su primer destino pastoral como seminarista ¡se enamoró de una joven del lugar!, que también le correspondía. Aunque era algo tímido enfrentó los hechos, pidió un tiempo de discernimiento y seguro de obtener respuesta, la buscó en quien le había invitado a ser cura: Jesús, su Señor. “Él puso en mi corazón una certeza… que sería feliz en el matrimonio, pero que me llamaba a servirlo en el sacerdocio”. Tenía que optar. Predica en retiros de sanación y liberación Hoy Ghislain Roy, quien en su juventud cuando discernía el llamado de su Señor pensó en ser psicólogo o trabajador social, es párroco en la Parroquia Saint François d’Assise (Beauceville, Québec, Canadá). Pero también, desde hace seis años, viaja por las Américas, Europa y Oriente Medio predicando retiros para sanar y liberar de los demonios a personas cuyos idiomas no conoce. Ello no es impedimento porque quien hace el trabajo, precisa, es el Espíritu Santo. “La gente tiene necesidad de verdad y la verdad es la Palabra de Dios”. Sanado en un retiro carismático Todo comenzó, señala, cuando él mismo fue sanado y liberado en un retiro por sacerdotes de la Renovación Carismática. Y habla de un tema que sabe es incómodo para muchos miembros de la Iglesia: demonios, exorcismo. Y otros que algunos olvidan: Adoración Eucarística, consagración del apostolado a la Santísima Virgen María. Ministerio de sanación y liberación, clave en la Nueva Evangelización El padre Ghislain está convencido de que el ministerio de sanación y liberación es no sólo una urgencia de nuestro tiempo y querido por Dios, para ser desarrollado por todo Obispo, sacerdote y bautizado, sino que pieza clave de la Nueva Evangelización. “¿Estamos los sacerdotes tomando realmente en serio a Jesús?’”, es la interpelación del P. Ghislain Roy. - ¿En que se apoya para denunciar la importancia de este ministerio que afirma sanar y liberar a las personas? - Si revisamos la historia de la Iglesia muchos santos, muchos sacerdotes han ejercido este ministerio. Sanaban, tenían palabras de conocimientos, podían leer los corazones y liberaban a la gente de opresiones ocultas, de los demonios. Jesús quiere dar a todos los sacerdotes el ministerio de la sanación y de la liberación. Por eso dijo: «He aquí las señales que acompañarán a los que creen en mí, expulsarán a los espíritus malos y sanarán a los enfermos». Es entonces un ministerio que forma parte de la misión del sacerdote, que es la misión de Jesús. La pregunta es entonces… ¿Estamos los sacerdotes tomando realmente en serio a Jesús?, ¿Confiamos realmente en su palabra? ¿Creemos en lo que dice la palabra de Dios? - Sin embargo, no todo el Magisterio de la Iglesia mira con beneplácito este ministerio… - El Magisterio de la Iglesia está al servicio de la Palabra de Dios. Hay que tener la certeza que si uno hace lo que Jesús dice en el evangelio, debe respetar automáticamente el Magisterio de la Iglesia. Si algunas autoridades están en contra de lo que hacemos estarían en contra de la Palabra de Dios mismo y nadie puede estar por encima de la Palabra de Dios. Estamos todos al servicio de esa Palabra. - ¿Algún hecho confirmó su credibilidad en este ministerio? - Antes de ser sacerdote yo era muy tímido y le pedí a Jesús: “Jesús, como regalo de mi ordenación sacerdotal quiero recibir la liberación de mi timidez en el ejercicio del ministerio de la predicación”. Viví un retiro antes de llegar a ser sacerdote, luego fui ordenado y en la mañana de mi primera misa tenía una profundidad espiritual tan grande que hablé durante diez a quince minutos al comienzo de la misa, sin papel, sólo con la unción del Espíritu Santo. Después que llegué a ser sacerdote un día estaba en el confesionario y llegó un hombre a confesarse. Entonces teniendo en el corazón la imagen del Santo Cura de Ars, le dije interiormente a Jesús: «Dame el don de poder confesar como él». Aunque yo no conocía a esta persona que se iba a confesar le pedí a Jesús «dame el nombre de esta persona». Me dio un nombre y el cómo decírselo a la persona. Pregunté «¿te llamas por casualidad Marco?’», me respondió que sí. ¡Yo no le conocía, venía de un lugar distante a doscientos kilómetros, estaba de paso! Ahí me di cuenta que Jesús nos regala todos los dones, cuando se los pedimos. Hoy, cuando confieso a las personas dejo hablar a Jesús en mi corazón. Le suplico que ponga su mano sobre la persona y así él la libere y la sane. - ¿Por qué la centralidad y urgencia que otorga al sanar y liberar, al exorcismo? - En la Iglesia debemos ejercer este ministerio, si queremos evitar la hemorragia de gente que se va a la Nueva Era, a las prácticas del ocultismo, médium, reiki, meditación trascendental, la francmasonería, brujos, tabla ouija y tantos males. Este no es un ministerio particular o especial, sino que forma parte de la misión del sacerdote, que es la misión de Jesús. EL Señor está obrando y sanando. Por todas partes en el mundo se están levantando apóstoles de luz que la Virgen está preparando para combatir todo lo que es tiniebla. Serán los apóstoles del Corazón de María y del Corazón Eucarístico de Jesús. - ¿Cómo pueden los feligreses distinguir a un buen exorcista? - Es muy simple. El buen exorcista es un hombre de oración, es un hombre de fe, fiel a la enseñanza de la iglesia, humilde, que se confiesa a menudo, que –simbólicamente dicho- es capaz a menudo de ponerse de rodillas. Pero la gente tiene ese sentido de la fe que les permite saber si alguien que es nombrado como exorcista respeta verdaderamente lo que el Señor dice dentro de la Iglesia. Porque hay exorcistas nombrados que no creen en el ejercicio de su misión. Pero cuando el corazón del sacerdote es alcanzado, llega a ser un agente multiplicador auténtico. Es lo que sucede en España. Ahora son decenas los sacerdotes que ejercen en sus parroquias el ministerio de la liberación y sanación. - En sus retiros se dedican bastantes horas a la Adoración Eucarística ¿Es ella fuente de liberación y sanación? - Como se ve en la palabra de Dios, Jesús reúne a los discípulos alrededor de él antes de enviarlos a la misión. Creo que la Adoración Eucarística es base en la evangelización. Primero hay que llegar a ser íntimos de Jesús para poder hablar de él y actuar como él. Si la Adoración no estuviera presente en mi vida yo correría el riesgo de hablar de todo, salvo de quien libera y sana. Por eso promuevo capillas de Adoración Perpetua o en los retiros que predico, las noches completas de Adoración. Es Jesús quien allí nos toca, inflama los corazones, sana, libera, nos regala el gusto de seguirlo y actuar como él. Es Jesús quien debe estar en el centro de nuestra sociedad. Mientras no sea así el mundo -como dijo el mismo Jesús a Santa Faustina-, no conocerá la paz. - ¿Potenciar la Adoración Eucarística Perpetua es una urgencia de toda diócesis? - Por supuesto. Repetiré lo que dije en el último retiro hace algunas semanas en Chile. San Pedro Julián Eymard, apóstol de la eucaristía, dijo que el culto de la exposición del Santísimo Sacramento es “LA” necesidad de este tiempo. Es urgente para salvar a la sociedad. El gran mal de este tiempo es que no se adora a menudo a Jesús. - Además de lo que ha señalado ¿hay otros beneficios que genera la Adoración Eucarística Perpetua? - Esta probado estadísticamente que cuando hay una capilla de Adoración Perpetua, la tasa de criminalidad y violencia disminuye en la zona. La pastoral de evangelización de las parroquias va mejor, porque cuando hay gente que ora, toda la pastoral está sostenida por esa oración y trae frutos espirituales en abundancia. A la vez para los sacerdotes como para el conjunto de la parroquia e incluso al exterior… Simplemente conságrense a la Virgen María. ¡Consagren los lugares y personas a la Virgen María, consagren las diócesis a ella! Hagan capillas de Adoración Eucarística Perpetua. Formen sacerdotes y laicos en el ministerio de la liberación y sanación, porque las necesidades son tan grandes que se van a necesitar muchos obreros en la espera de la vuelta de Cristo.
lunes, 5 de agosto de 2013
La entrevista del Papa
La media hora de conversación que mantuvo Francisco con Gerson Camarotti, periodista de la Red Globo, durante su estancia en Brasil, nos desvela el rostro del Pontífice con tanta nitidez humana como sencillez evangélica. VIDEO: http://videos.religionenlibertad.com/video/fwaTpiJceX/La-entrevista-del-Papa#comentarios
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