sábado, 20 de agosto de 2011

El Papa preside Via Crucis de JMJ Madrid 2011: "No pasen de largo ante el sufrimiento"

Al finalizar el Via Crucis celebrado este viernes entre la Plaza de Colón y la Plaza de Cibeles en Madrid, el Papa Benedicto XVI alentó a los jóvenes participantes en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a no pasar "de largo ante el sufrimiento humano".

Luego que 14 grupos distintos de jóvenes portaran la Cruz por las 14 estaciones o "pasos" del Via Crucis que mostraron hermosas y monumentales imágenes de distintas partes de España que suelen salir en procesión en Semana Santa, el Pontífice agradeció las reflexiones de las Hermanitas de la Cruz.

Estas reflexiones, dijo, "nos han facilitado adentrarnos en el misterio de la Cruz gloriosa de Cristo, que contiene la verdadera sabiduría de Dios, la que juzga al mundo y a los que se creen sabios".

El Via Crucis fue acompañado por un coro de niños y jóvenes, así como por una orquesta y un cantante local que permitieron a los jóvenes recogerse en oración mientras la Cruz avanzaba siendo portada por jóvenes africanos, inmigrantes, desempleados, entre muchos otros.

Benedicto XVI señaló que "nos ha ayudado en este itinerario hacia el Calvario la contemplación de estas extraordinarias imágenes del patrimonio religioso de las diócesis españolas. Son imágenes donde la fe y el arte se armonizan para llegar al corazón del hombre e invitarle a la conversión".

El vocero del Vaticano, P. Federico Lombardi en conferencia de prensa en el Palacio de Congresos de Madrid en donde está el Centro Internacional de Prensa de esta JMJ, este Via Crucis ha sido la primera vez en una JMJ en la que el Papa ha permanecido durante todo el recorrido de la Cruz.

"Este gesto demuestra el interés del Papa en estas imágenes que representan la riqueza cultural de España", indicó y agregó que "es algo que a mí también me llama mucho la atención y me interesa de modo particular".

Las palabras del Papa

Tras explicar que la belleza permite al hombre acercarse a los misterios de Dios, el Santo Padre dijo que "mientras avanzábamos con Jesús, hasta llegar a la cima de su entrega en el Calvario, nos venían a la mente las palabras de san Pablo: ‘Cristo me amó y se entregó por mí’. Ante un amor tan desinteresado, llenos de estupor y gratitud, nos preguntamos ahora: ¿Qué haremos nosotros por él? ¿Qué respuesta le daremos?"

"San Juan lo dice claramente: ‘En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos’".

La Pasión de Cristo, que se plasma en el sufrimiento de estos hermanos, continuó el Papa, "nos impulsa a cargar sobre nuestros hombros el sufrimiento del mundo, con la certeza de que Dios no es alguien distante o lejano del hombre y sus vicisitudes. Al contrario, se hizo uno de nosotros ‘para poder compadecer Él mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y sangre".

"Por eso, en cada pena humana ha entrado uno que comparte el sufrir y padecer; de ahí se difunde en cada sufrimiento la con-solatio, el consuelo del amor participado de Dios y así aparece la estrella de la esperanza’".

El Papa alentó luego a los jóvenes a que el amor de Cristo "por nosotros aumente vuestra alegría y os aliente a estar cerca de los menos favorecidos. Vosotros, que sois muy sensibles a la idea de compartir la vida con los demás, no paséis de largo ante el sufrimiento humano, donde Dios os espera para que entreguéis lo mejor de vosotros mismos: vuestra capacidad de amar y de compadecer".

"Las diversas formas de sufrimiento que, a lo largo del Vía Crucis, han desfilado ante nuestros ojos son llamadas del Señor para edificar nuestras vidas siguiendo sus huellas y hacer de nosotros signos de su consuelo y salvación".

En cada una de las estaciones por las que pasó la Cruz flanqueada por dos antorchas, se pidió y se meditó por distintos tipos de personas que sufren por distintas razones: las discriminadas por el racismo, los inmigrantes que sufren incomprensiones, los que son víctimas de la violencia, los que han sufrido abusos sexuales, los que se ven afectados a causa del desempleo por la crisis económica, las personas con discapacidad, los enfermos de SIDA, entre otros.

El Papa exhortó luego a abrazar la Cruz, que "en su forma y significado representa ese amor del Padre y de Cristo a los hombres. En ella reconocemos el icono del amor supremo, en donde aprendemos a amar lo que Dios ama y como Él lo hace: esta es la Buena Noticia que devuelve la esperanza al mundo".

"Volvamos ahora nuestros ojos a la Virgen María, que en el Calvario nos fue entregada como Madre, y supliquémosle que nos sostenga con su amorosa protección en el camino de la vida, en particular cuando pasemos por la noche del dolor, para que alcancemos a mantenernos como Ella firmes al pie de la cruz", concluyó.

Las palabras del Santo Padre fueron respondidas por fuertes aplausos y el tradicional grito "¡Benedicto!" de los peregrinos con el que le suelen expresar su afecto al Papa.

VER MAS: http://www.youtube.com/watch?v=l_kpmlaFJKc&feature=player_embedded

viernes, 19 de agosto de 2011

De estrella de telenovelas y cine erótico, a dar charlas sobre cómo Dios le cambió su vida

Karyme Lozano era una estrella de telenovelas en su México natal. También participó en algunas cintas de alto contenido erótico. Tuvo su incursión en Hollywood compartiendo reparto con Elsa Pataky. Divorciada de su primer marido, es un verdadero ídolo entre los jóvenes latinoamericanos.

Pero hace unos años cambió radicalmente de vida. “Prometí no volver a hacer ningún proyecto que ofenda ni a Dios, ni a la mujer, ni a los latinos”, aseguró a la revista Vanitatis durante la presentación del ciclo ¡De cine! con motivo de la JMJ de Madrid 2011.
¿Cuál fue la espita que le hizo cambiar de vida? En 2009 muere su padre de cáncer y a partir de ese trágico suceso comienza un recorrido existencial que terminará por abrazar de nuevo la fe católica.

¿Está loca?
No todos en su ámbito familiar han entendido este cambio de vida: “Creen que estoy loca y que soy una fanática. No entienden cómo he pasado de ser una protagonista de telenovelas de éxito o ganar mucho dinero a tener que estar rechazando proyectos. Quizá sí estoy loca pero de amor por Dios”, ha reconocido a Vanitatis.

Una conversión brutal
«Yo me reía y me burlaba de la castidad, pero ahora Dios ha hecho milagros en mi vida. Dios existe y obra milagros todos los días, lo que pasa es que no queremos verlo a veces», dice Karyme con contundencia.

Verástegui le ayuda a encontrar la fe
Lozano también admira al actor Eduardo Verástegui, quien ha sido un apoyo grande en su reencuentro con Dios. «Cuando yo lo veo y siento esa paz que tiene, esa tranquilidad que le viene desde muy adentro, yo me pregunté: ¿qué tiene él? Yo quiero tenerlo».

Sus seguidores también quieren cambiar
“Hay gente que me escribe, que eran fans míos, que me dicen que escucharon mi cambio y que gracias a eso han dejado las drogas o que han retomado el voto de castidad que un día abandonaron”, ha asegurado.

“Es hermoso ver cómo influyes a que las personas hagan un cambio verdadero. Algo que haga cambiar sus vidas. No algo superficial como un autógrafo sino algo como un consejo que marque la vida de una persona”.

Sin mucho trabajo por sus creencias
De pasar a tener gran éxito en la televisión y mucho trabajo, Karyme se ha encontrado a no tener casi proyectos profesionales que estén en sintonía con su conciencia y que pueda aceptar. “Es difícil porque no encuentras tantos proyectos positivos en los cuáles puedas participar. Eso es lo triste. Me ofrecen muchas cosas que no puedo hacer”.

Ahora bien, Lozano considera que a pesar de las dificultades laborales no cambia para nada el tesoro que tiene. “Ni toda la fama, ni todo el dinero del mundo, ni nada de eso me ha dado lo que Dios ha hecho: darme una paz que siempre busqué y nunca encontré”, ha destacado. “Y no lo cambio por nada”.

Cristiada, lo próximo
La última película en la que ha trabajado se llama Cristiada, y está llamada a ser un gran éxito de taquilla. En el reparto está acompañada por Andy García, Eduardo Verástegui y Eva Longoria.
“También me están ofreciendo una participación especial en la película de Eduardo Verástegui que se llama Little Boy”, relató a Vanitatis.

“Aunque no me quiero quedar como esperando a que me llegue algo, entonces me he puesto a producir y a escribir un guión de inmigración muy bonito con mensaje religioso. Además voy a producir una película de suspense también con moraleja católica”.

JMJ: Mons. Casaretto animó a los jóvenes a ser "testigos de Jesús"

Madrid (España), 19 Ago. 11 (AICA)


Catequesis de Mons. Casaretto en la JMJ

El obispo de San Isidro e integrante de la delegación argentina en la Jornada Mundial de la Juventud, monseñor Jorge Casaretto, brindó este viernes una catequesis en la iglesia de Santa Teresa y Santa Isabel, de Madrid, donde animó a jóvenes de varios países a "ser testigos de Jesús" entre los ciudadanos de cada lugar de residencia.

"Tu vida no puede dejar el mundo como lo ha encontrado, y no por ser importante, sino por encontrar una misión: ¿estamos dispuestos a trascender?. Cimentando nuestra vida en Cristo, vamos a trascender", observó.

Además de la reflexión, que constó de tres partes, el prelado argentino adelantó que en la misa de clausura de la JMJ, prevista para el domingo, el papa Benedicto XVI "tendrá un gesto de envío para que seamos testigos de Cristo Resucitado" en todo el mundo.

El encuentro se dio en el marco del tercer y último día en que obispos del mundo comparten con los peregrinos jornadas de oración, formación y reflexión.

En la catequesis se hicieron presentes jóvenes de Estados Unidos, Chile, México, Perú, República Dominicana, Venezuela, España y la Argentina, y que antes de oír las palabras del obispo compartieron cantos y bailes que jóvenes de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, de Rafaela, prepararon para la ocasión.

En un primer momento, el obispo tomó como paradigma a los apóstoles, que "sin saber bien qué, se dejaron atrapar por Jesús", y explicó que tras la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, estos comprendieron "que el reino no era material; sino que significaba sembrar la fe en todo el mundo."

Monseñor Casaretto calificó a la JMJ como una gran invención del Beato Juan Pablo II, que "quiso que todos los jóvenes de nuestros tiempos tuvieran un nuevo Pentecostés".

Asimismo, manifestó que ser testigos "es el dilema de hoy día", al asegurar que "el contexto en el que les toca vivir es complejo, y por eso, también desafiante y emocionante. (Los cristianos) somos jóvenes de esperanza".

El obispo precisó que para testimoniar la fe cristiana se necesita una vida de oración y de continua visita a los sacramentos, a fin de "tener un trato sostenido con Jesucristo".

"Ustedes tienen un amor que es más grande que la guerra y que la muerte, y lo que les pide la Iglesia es transformar sus sociedades", subrayó.

Durante la disertación, monseñor Casaretto tuvo muy presente la pobreza existente en Latinoamérica, África y Asia, como también la violencia y la drogadicción, temas en que se dirigió puntualmente a peregrinos de Ciudad Juárez, México, uno de los sitios más violentos del continente.

Finalmente, propuso "frente a tantos proyectos de enriquecimiento, ser testigos de Cristo y promover un sistema social basado en la solidaridad y equidad".

También hizo hincapié en la colaboración y fraternidad frente a la competitividad; el servicio de unos a otros frente a la dominación; la Belleza del amor, ante el placer hedonista; y combatir el racismo y la xenofobia con "un mirar al otro como hermano, hijo del mismo padre".

Luego de la catequesis, monseñor Casaretto celebró una misa concelebrada por los sacerdotes de las comunidades presentes.+

Ecuatoriano narra detalles de almuerzo que compartió con Benedicto XVI

MADRID, 19 Ago. 11 / 10:56 am (ACI/EWTN Noticias)

Juan Carlos Piedra Calderón, un ecuatoriano de 33 años, fue uno de los sorteados entre los 30 mil voluntarios de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011 para compartir el almuerzo de hoy con el Papa Benedicto XVI en la Nunciatura Apostólica. En declaraciones a ACI Prensa dijo que el Pontífice es alguien muy alegre y que esta "experiencia ha sido muy emocionante".

Juan Carlos comentó que durante el almuerzo el tiempo pasó de una "manera muy tranquila, más distendida de lo que habíamos pensado al principio. Lo que más me ha gustado es que ha sido una comida muy familiar".

Luego de relatar que entre los doce jóvenes de los cinco continentes que comieron con el Santo Padre, conversaron en inglés, italiano, francés, español y algo de alemán, Piedra contó a ACI Prensa que Benedicto XVI "es una persona muy docta. Sabe cómo llegar a los jóvenes".

En el almuerzo, prosiguió, la conversación ha sido "muy ligera" en la que cada uno le ha dicho al Papa "nuestra preocupaciones, también nuestros anhelos y también los de las personas que representábamos".

Juan Carlos resaltó también que en general durante el almuerzo "el Papa ha estado muy contento. Nos ha contestado a todo lo que decíamos, muy alegre además. Se ha reído mucho con nosotros. Realmente es una imagen que me gustaría que la conocieran muchos porque se conoce poco".

"Él ha sido quien nos ha transmitido la tranquilidad porque nosotros al principio no sabíamos lo que íbamos a decir, no sabíamos que hacer mientras lo esperábamos todos a que llegue en una sala de la Nunciatura".

Piedra dijo luego que él hizo una reflexión sobre la situación de los jóvenes de América Latina, que siguen en búsqueda a lo que el Santo Padre contestó ofreciendo rezar por ellos.

Claire Brown, un joven australiana de 22 años de Sydney, dijo a ACI Prensa que haber estado en el almuerzo con el Papa "fue una experiencia increíble. La oportunidad de acompañar al Santo Padre y jóvenes alrededor del mundo. Es algo que nunca voy a olvidar".

La joven Brown recordó luego que la experiencia de la JMJ en Sydney en 2008 fue sin duda "una experiencia maravillosa que inspiró a muchos en Australia a crecer en la fe en la Iglesia Católica".

Para esta JMJ Madrid 2011, concluyó, "hemos venido 4 mil australianos, la cantidad más grande de peregrinos de mi país en estas jornadas".

Los peregrinos recibieron al final del almuerzo un rosario como recuerdo de este almuerzo con el Papa Benedicto XVI.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Rouco llamó a los jóvenes: “generación de Benedicto XVI”

Madrid (España), 17 Ago. 11 (AICA)

El cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid, dio comienzo a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) con una misa a la que asistieron miles de jóvenes de todo el mundo, a los que consideró como:

miembros de "la generación de Benedicto XVI".

El purpurado español subió al escenario frente al ayuntamiento local a las 20, con un marco festivo imponente, un calor incesante y las dos grandes avenidas que llegan al lugar (Calle de Alcalá y Paseo de Recoletos) colmadas de público hasta ocho cuadras a la redonda. Antes del anochecer, Rouco dio inicio a la homilía, que versó sobre la figura del beato Juan Pablo II, la finalidad de estos encuentros mundiales y la misión que les corresponde a los cristianos del tercer milenio.

Tras el agradecimiento a la organización, el cardenal tuvo un breve espacio para hablar sobre el alma nacional del pueblo español, signado por "una tradición católica bimilenaria". "La principal seña de identidad histórica, de su cultura y modo de ser, es la profesión de la fe cristiana de sus hijas e hijos en la comunión de la Iglesia Católica", subrayó.

Luego continuó relatando la historia de las Jornadas Mundiales a las que concibió como inseparables de la vida y obra del beato Juan Pablo II, uno de los diez patronos del encuentro. "Con Juan Pablo II se inicia un período histórico nuevo, ¡inédito! -expresó Rouco-. Se inicia una hasta entonces desconocida relación de la Iglesia con sus jóvenes: relación directa, inmediata, de corazón a corazón, impregnada de una fe en el Señor, en Jesucristo, entusiasta, esperanzada, alegre, contagiosa".

Luego señaló que la convocatoria de Benedicto XVI, si bien guarda la misma intención que la que movió a su predecesor, fue pensada para responder a un contexto socio histórico distinto a la época de Juan Pablo II. "Ustedes -enfatizó- son la generación de Benedicto XVI. No es la misma que la de Juan Pablo II. Vuestro sitio en la vida tiene sus peculiaridades: globalización, nuevas tecnologías de la comunicación, crisis económica, etc. A los jóvenes de hoy se los tienta hasta los límites de hacerles perder la orientación en el camino de la vida. ¿Cómo no va a vacilar a veces vuestra fe? La juventud del siglo XXI necesita encontrar al Señor por la única vía que se ha demostrado espiritualmente eficaz: la del peregrino humilde y sencillo".

Luego de la homilía, la liturgia de la Eucaristía continuó con partes en distinto idioma, al igual que el resto de la misa. El padrenuestro fue rezado en latín, tal como impuso Juan Pablo II en Roma 2000. Tras la eucaristía, la multitud arribada a Cibeles dejó a cientos de jóvenes sin posibilidad de comulgar, por lo que los ministros se vieron obligados a aconsejar la comunión espiritual.

La misa culminó alrededor de las 21.30 con unas palabras del cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, encargado de la preparación de las JMJ. Sus palabras fueron de aliento hacia la multitud allí reunida, a la que arengó diciendo: "Ustedes han venido a decir: Sí, la fe es posible".

La desconcentración se dio en orden, aunque de forma pausada, debido a la aglomeración de gente y el cierre preventivo de varias estaciones de subterráneo y desvío de autobuses. Los acreditados de prensa, los invitados especiales y los obispos fueron conducidos por los voluntarios hacia ómnibus, donde se los retiró de la zona.