domingo, 7 de agosto de 2011

San Cayetano: Ante una multitud, Bergoglio pidió unión y paz


Homilía del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires,
en la fiesta de San Cayetano (Santuario de San Cayetano, 7 de agosto de 2011)

El evangelio nos dice que Zaqueo bajó enseguida del árbol al que se había subido y recibió a Jesús en su casa con mucha alegría.
Una alegría que comenzó al salir a la calle, se incrementó al bajarse del árbol, lo acompañó todo el tiempo mientras preparaba la casa, estalló cuando entró Jesús y se consolidó cuando Zaqueo manifestó públicamente su decisión de cambiar de vida.

Todo empezó cuando Zaqueo escuchó que Jesús había entrado en su ciudad, Jericó, y el pensamiento “sería lindo salir a verlo pasar” le dio alegría. Una alegría pequeñita pero fuerte que le hizo cerrar el negocio y salir a la calle. Igual nos pasó a nosotros cuando sentimos que sería lindo venir a San Cayetano. Le hicimos caso a esa alegría y aquí estamos: en la calle, haciendo fila, rezando con todo el pueblo fiel.

La alegría de Zaqueo creció cuando Jesús se detuvo justito debajo del árbol donde se había subido, lo miró a los ojos y lo llamó por su nombre: “Zaqueo, bajá pronto que tengo que hospedarme en tu casa”. Jesús pasaba por las calles de Jericó y una multitud de gente lo seguía y se encimaba para verlo. Zaqueo, como era petiso, se había trepado a un sicomoro. Quería ver a Jesús. Pero cuando Jesús lo miró a él y le habló, Zaqueo dejó de ser un espectador y pasó a ser actor, protagonista de su propia vida. Aquí creció su alegría porque no estamos hechos para ser consumidores de espectáculos ajenos sino para ser, cada uno, protagonistas de su propia vida.

Esto pasó en medio de la calle. Por eso la escena de Zaqueo se parece a lo que nos pasa cuando venimos a San Cayetano, porque el encuentro con Jesús comienza en la calle, mientras uno hace la cola, en medio de la gente que va pensando en Jesús. En algún momento sentimos que Jesús nos mira. Él siempre nos hace sentir que sabe que estamos y nos promete un encuentro más hondo, en el que somos protagonistas de la amistad con Él. En la amistad uno siempre es protagonista.

La alegría acompañó a Zaqueo mientras preparaba su casa y le inundó el corazón cuando Jesús entró y él lo saludó y lo hizo sentar a la mesa. Podemos imaginar la emoción y la sonrisa de Zaqueo al ver entrar a Jesús. Esta alegría compañera es la que sentimos mientras estamos en la cola y se va incrementando a medida que nos acercamos al templo. Es una alegría que nos llena de emoción al quedar frente al santo Patrono y poner nuestra mano sobre el vidrio que cubre su imagen, al mirarlo a los ojos y expresarle nuestra devoción, al mirar al Niño Jesús y hablarle cada uno de las cosas que le salen del corazón.

Cuando Zaqueo sintió que le estallaba el corazón de alegría al tener ahí sentado al Maestro en su casa no aguantó más, se puso de pie y manifestó públicamente su decisión de cambiar de vida. Como vemos, es una decisión motivada por la alegría, no por alguna imposición externa.

Jesús no le dijo: “tenés que cambiar de vida”, simplemente fue a hospedarse en su casa y eso bastó para que Zaqueo supiera lo que tenía que hacer.

Es lo que Jesús hace en la Eucaristía: simplemente nos dice: quiero ir a hospedarme en tu corazón, te pido que me recibas en la Eucaristía. Y eso tiene que bastar.

La alegría de Zaqueo se consolidó cuando se comprometió públicamente a cambiar. Zaqueo pasó de ser un coimero a ser un tipo solidario. Como dice Isaías: dejó de maltratar y de acusar con el dedo a los demás y pasó a compartir su pan con el hambriento y a ayudar a los que sufren. “Voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo y si he robado algo devolveré cuatro veces esa cantidad”. La alegría se consolida cuando ponemos manos a la obra, cuando damos frutos y “hacemos todo lo que Jesús nos dice”.

La fuente de la alegría está en esa frase de Jesús: “Zaqueo, bajá rápido que hoy tengo que ir a hospedarme en tu casa”. Tenemos un Dios que quiere venir a hospedarse en nuestra casa, en nuestra familia, en nuestra ciudad.

San Cayetano es una de esas “casas” en las que sabemos que Jesús “ha querido hospedarse”. Nuestras iglesias nacen de “una visita” de Jesús a cada ciudad, del deseo que Él tiene de hospedarse entre nosotros. Así es en Luján, por ejemplo. La basílica de nuestra Madre nace del deseo de la Virgen de quedarse allí, en Luján, para estar con nosotros, como Madre del Dios con nosotros. Así también sucede en San Cayetano, que se parece en algo a la casa de Zaqueo, porque San Cayetano es la casa del Pan y del Trabajo y bien podríamos decir que, cuando Jesús se hospedó en lo de Zaqueo y le cambió la vida, Zaqueo pasó a ser un hombre de trabajo. Dejó de ser ñoqui y vividor para ser un trabajador honrado, justo y solidario.

Nuestro lema de este año dice: Junto a San Cayetano rezamos por la paz, el pan y el trabajo.

Al entrar en esta casa pedimos la gracia de salir cambiados como Zaqueo, pedimos la alegría que da dejar cada uno sus maltratos y salir convertido en hombres y mujeres de paz, que ponen paz en medio de una ciudad agresiva y violenta.

Junto a San Cayetano rezamos y pedimos la gracia de dejar cada uno sus avivadas y ser hombres y mujeres con sed de justicia, con esa alegría que da pensar cómo ser más justos en nuestras relaciones. En vez de andar pensando en lo que nos deben salimos pensando en lo que debemos nosotros a los demás. Eso hace a la dignidad de una persona: el justo medita cómo ser más justo. Sin que nadie lo obligue, lo hace por el propio honor y el propio gusto que da ser justo, de devolver lo que no es nuestro, de compensar al que hemos despojado.

Junto a san Cayetano rezamos y pedimos la gracia de tomarle el gusto al Pan de Dios, la gracia de sentir la alegría que brota del estar en comunión con Cristo. Ese pan que, como decíamos en la misa del Corpus, es nuestro vínculo de unión: comamos de ese pan, no sea que nos desvinculemos, que nos disgreguemos.

Al ser patrono del Pan, San Cayetano es patrono de la unidad de nuestra patria.

Que el Señor los bendiga a todos con mucha alegría. Que vuelvan distintos a su casa después de haber cumplido la promesa y visitado al santo. Que vuelvan con ganas de prepararle un lugar en su vida a este Jesús que quiere hospedarse en sus hogares.
Que vuelvan bendecidos, sintiendo esas ganas de andar en paz con la familia y con todos, esas ganas de compartir la alegría interior que nos regala Dios. Que la Virgen y San Cayetano cuiden y acrecienten esta alegría del encuentro con Jesús, nuestro Salvador.

Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires
Buenos Aires, 7 de agosto de 2011


jueves, 4 de agosto de 2011

Cuando se piensa...

Cuando se piensa que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote;

Cuando se piensa que ni los ángeles ni los arcángeles, ni Miguel ni Gabriel ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un sacerdote;

Cuando se piensa que Nuestro Señor Jesucristo en la Última Cena realizó un milagro más grande que la creación del Universo con todos sus esplendores y fue el convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo, y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un sacerdote;

Cuando se piensa en el otro milagro que solamente un sacerdote puede realizar: perdonar los pecados y que lo que él ata en el fondo de su humilde confesionario, Dios obligado por Su propia palabra, lo ata en el cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios;

Cuando se piensa que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un sacerdote puede realizar;

Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino;

Cuando se piensa que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la Tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes gritarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se los dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quien las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos;

Cuando se piensa que un sacerdote hace más falta que un rey, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazarlos a todos y ninguno puede reemplazarlo a él;

Cuando se piensa que un sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey; y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí repitiendo el mayor milagro de Dios;

Cuando se piensa todo esto, uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales.

Uno comprende el afán con que en tiempos antiguos, cada familia ansiaba que de su seno brotase, como una vara de nardo, una vocación sacerdotal;

Uno comprende el inmenso respeto que los pueblos tenían por los sacerdotes, lo que se refleja en las leyes;

Uno comprende que el peor crimen que puede cometer alguien es impedir o desalentar una vocación,

Uno comprende que provocar una apostasía es ser como Judas y vender a Cristo de nuevo

Uno comprende que si un padre o una madre obstruyen la vocación sacerdotal de un hijo, es como si renunciaran a un título de nobleza incomparable;
Uno comprende que más que una Iglesia, y más que una escuela, y más que un hospital, es un seminario o un noviciado;

Uno comprende que dar para construir o mantener un seminario o un noviciado es multiplicar los nacimientos del Redentor;

Uno comprende que dar para costear los estudios de un joven seminarista o de un novicio, es allanar el camino por donde ha de llegar al altar un hombre que durante media hora, cada día, será mucho más que todas las dignidades de la tierra y que todos los santos del cielo, pues será Cristo mismo, sacrificando su Cuerpo y su Sangre, para alimentar al mundo.

Gustavo Martínez Zuviría / HUGO WAST (Córdoba, 1883 - Buenos Aires, 1962)



FELIZ DIA A TODOS LOS PRESBITEROS

miércoles, 3 de agosto de 2011

El Papa sugiere leer más el Antiguo y Nuevo Testamento


Castel Gandolfo (Italia), 3 Ago. 11 (AICA)

El Santo Padre reanudó este miércoles la celebración de la tradicional audiencia general –en Castel Gandolfo donde transcurre el período de verano– ante la presencia de unos 4.500 fieles y peregrinos de diversos países que se dieron cita en la Plaza de la Libertad, frente al Palacio Apostólico.

En su breve catequesis, el Papa ofreció a los fieles algunos consejos para las vacaciones. En particular, Benedicto XVI dio algunas sugerencias de lectura, si bien la mayor parte de los libros que se leen durante las vacaciones son “de evasión, y esto es normal”, pero también se puede tener tiempo para alguna lectura “más empeñada”. Y se preguntó “por qué no descubrir algunos de los libros de la Biblia que son menos conocidos, y que se escuchan sólo durante la liturgia.

''Muchos cristianos –admitió el Pontífice– jamás toman la Biblia en sus manos y algunos de sus libros también son desconocidos a los buenos cristianos”.

Entre las sugerencias de algunos libros bíblicos muy breves, que se pueden leer enteramente en una ora, el Papa destacó el libro de Tobías, que habla de la familia y del matrimonio; el de Ester o Rut, que refiere las vicisitudes de una extranjera que conoce a Dios. Mientras otros, prosiguió, son auténticas obras de arte, si bien son más largos, como el libro de Job, por ejemplo, que ''afronta el tema del dolor inocente'', el Eclesiastés, de ''desconcertante modernidad, o el Cantar de los Cantares, 'estupendo poema simbólico de amor humano''.

Al saludar en diversas lenguas a los grupos de peregrinos presentes, hablando en polaco, el Santo Padre se dirigió de modo particular a las Religiosas de Santa Isabel que participan en el seminario de renovación espiritual que se celebra en Roma. Y deseó a todos que el tiempo de las vacaciones sea ocasión para la lectura de la Biblia, para el conocimiento de la profundidad y de la belleza de sus libros, a fin de que “su meditación sea alimento espiritual vivificante, e inspiración de la oración y del diálogo con Dios”.

Hablando en italiano, el Pontífice dirigió un saludo cordial a las Religiosas Maestras de Santa Dorotea, a las Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón y a las Ursulinas de San Carlos de San Ambrosio, que están celebrando durante estos días sus respectivos Capítulos Generales. Además el Papa saludó a los fieles procedentes de Cenate San León, que recuerdan el IV aniversario de la fundación de su parroquia, así como al numeroso grupo de peregrinos de Ampollosa.

A todos ellos, el Obispo de Roma les aseguró su oración, para que, sostenidos por la Gracia divina, se comprometan con renovado impulso apostólico en la obra de la nueva evangelización. Y, como es costumbre, en su pensamiento dirigido a los jóvenes, enfermos y recién casados, el Papa, llamándolos “queridos amigos”, les deseó que “la luz de Cristo ilumine siempre su vida y la haga fecunda de bien”.

Al saludar a los peregrinos procedentes de América Latina y de España, el Papa les dijo: “Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, México, Venezuela, Chile, Perú y otros países latinoamericanos. Invito a todos, en este tiempo para muchos de descanso, a escoger como lectura uno de los libros de la Biblia, descubriendo así, poco a poco, la inmensa riqueza de este tesoro que es la Palabra de Dios. Gracias por vuestra presencia y oración. Que el Señor vaya siempre con ustedes”.+

martes, 2 de agosto de 2011

Artistas argentinos en la Jornada Mundial de la Juventud

Buenos Aires, 2 Ago. 11 (AICA)


Comedia musical de Banuev
La asociación católica de carácter artístico-cultural BANUEV (Buenos Aires por una Nueva Evangelización) es una entidad sin fines de lucro que fue seleccionada para representar a la Argentina con su arte en la Jornada Mundial de la Juventud a realizarse en Madrid en este mes de agosto.

El grupo BANUEV participó también en las Jornadas Mundiales celebradas en Roma 2000 (Italia) y en Colonia 2005 (Alemania).

El martes 16, a las 17.30, en el marco del Festival Anuncio, BANUEV presentará “Kyrios Emanuel en concierto”, en la Plaza España, de Madrid.

El jueves 18, a las 17, BANUEV pondrá en escena el musical “Hechos de los Apóstoles”, y a las 22, representará el musical “Kolbe, sólo el amor crea”, en el teatro Nuestra Señora del Recuerdo (Plaza Duque de Pastrana 5, Madrid). Ambas obras son de Carlos Abregú y Angel Mahler, y cuentan con 30 artistas en escena.

El objetivo general de BANUEV es anunciar al mundo la belleza que nos ama, nos crea y nos salva, utilizando la pedagogía de Jesús para contribuir a una Nueva Evangelización a través del arte en todas sus disciplinas.

Esta prestigiosa asociación participó en el acto de apertura de la XV Jornada Mundial de la Juventud 2000, que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
También participó en el Encuentro Latinoamericano de Responsables Nacionales de Pastoralde Juventud, 2001, con el Musical "Hechos de los Apóstoles", y el show "BANUEV Tango"; y en las Jornadas de la Juventud 2005, que se realizó en Alemania, representó el espectáculo “The very best of BANUEV”.

Más información: correo electrónico banuev@gmail.com +


FELICITACIONES BANUEV!!!!!

lunes, 1 de agosto de 2011

Dan último adiós a madre india de seis sacerdotes y cuatro religiosas

ROMA, 25 Jul. 11 / 08:01 am (ACI)
Elizabeth Anikuzhikattil falleció el 14 de julio pasado en Kerala (India) a los 94 años de edad. Esta piadosa mujer católica dedicó toda su vida a atender a su familia y crió 15 hijos, de los cuales seis varones se hicieron sacerdotes –uno llegó a obispo– y cuatro mujeres abrazaron la vida religiosa.

La vida de Aleykutty, como la llamaban sus amigos, ha despertado el interés de católicos en diversos lugares de India gracias a la Congregación Salesiana que le dedicó emotivos obituarios por ser la madre del sacerdote Joseph Anikuzhikattil, rector de uno de sus colegios en el país asiático.

Otro de los hijos de Aleykutty es Mons. Mathew Anikuzhikattil, Obispo católico siro-malabar de Idukki, una diócesis con 170 sacerdotes, donde 260 000 personas (un tercio de la población) son católicos de rito siro-malabar, según informa ReligiónenLibertad.com.

De sus siete hijas, cuatro son religiosas: dos son hermanas del Sagrado Corazón, una salesiana y otra es franciscana misionera de María.

El más joven de sus hijos sacerdotes murió atropellado por un camión en 1992, cuando volvía en motocicleta de dar catequesis en un pueblo. Era misionero de Santo Tomás Apóstol.

El Padre Joseph, rector de un colegio salesiano y doctorado en misionología por la Gregoriana de Roma, recordó su infancia familiar en la selva.

"Él nació en pleno bosque hace 53 años: sus padres estaban entre los pioneros que colonizaron la densa jungla de Idukki. En aquellos días hacían casas en los árboles para defenderse de las fieras y de los elefantes salvajes. "Mi padre, con otros pioneros, limpió el terreno boscoso y se asentaron en Idukki. Recuerdo crecer en una gran casa-árbol", explicó a DonBoscoIndia.com.

Según informa ReL, la valiente Aleykutty dio a luz a 15 bebés en la selva y los crió "con mucho éxito", según afirma el Padre Joseph.

"La prueba más dura para la familia fue quizá cuando en más joven de los chicos, Savio, fue atacado a los 19 años por el síndrome de Gillen Barry, que causa grave debilidad muscular y ataca al sistema nervioso. ‘Estuvo 15 años postrado, y mi madre le cuidó sin que él nunca tuviese ni una llaga por estar en cama’", recuerda el sacerdote.

El Arzobispo de Shillong, cerca a Udukki, Mons. Dominic Jala, recordó a propósito de la muerte de Aleykutty una promesa de San Juan Bosco, fundador de los salesianos: "Un sacerdote es la mayor bendición para una familia y todos los que ofrecen sus hijos a la Iglesia serán bendecidos por muchas generaciones. Tienen el cielo asegurado".