miércoles, 14 de febrero de 2018
domingo, 7 de enero de 2018
No olvidar el Bautismo, en él fuimos revestidos de Cristo
“Antes el bautismo se llamaba también «iluminación», porque la fe ilumina el corazón, hace ver las cosas con otra luz”: es el tweet del Papa Francisco en la fiesta del Bautismo de Jesús
Griselda Mutual - Ciudad del Vaticano
En la fiesta del Bautismo del Señor, que concluye el tiempo litúrgico de la Navidad, y el cual seña el inicio de la vida pública del Maestro, el Papa Francisco se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para rezar junto con los fieles presentes en la plaza de san Pedro la oración mariana del Ángelus dominical.
«La fiesta del Bautismo del Señor nos hace pensar en nuestro Bautismo»
A partir de este concepto el Santo Padre explicó que en el tiempo de Jesús, se trataba de un bautismo de penitencia, y que cuantos recurrían a él expresaban el deseo de purificación de los pecados y el compromiso de iniciar una nueva vida con la ayuda de Dios.
“Comprendemos de este modo la gran humildad de Jesús, Aquel que no tenía pecado, en el ponerse en fila con los penitentes, mezclado entre ellos para ser bautizado en las aguas del río. ¡Cuánta humildad tiene Jesús!” exclamó.
Al hacer esto el Señor manifestó lo que hemos celebrado en la Navidad, precisó el pontífice: “la disponibilidad de Jesús a sumergirse en el río de la Humanidad, de tomar sobre sí las faltas y debilidades de los hombres, y de compartir su deseo de liberación y superación de todo lo que aleja de Dios y hace extraños a los hermanos”. “Al igual que en Belén, también a lo largo de las orillas del Jordán, Dios mantiene la promesa de hacerse cargo del destino del ser humano, y Jesús es el signo tangible y definitivo de ello”.
«El Espíritu Santo abre los ojos del corazón a la verdad»
El Obispo de Roma prosiguió comentando el Evangelio del día: “El Evangelio de hoy enfatiza que Jesús, «al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma» (Mc 1, 10). El Espíritu Santo, que había obrado desde el inicio de la creación y había guiado a Moisés y al pueblo en el desierto, ahora desciende plenamente sobre Jesús para darle la fortaleza para cumplir su misión en el mundo. El Espíritu es el artífice del bautismo de Jesús y también de nuestro bautismo”.
Así, Francisco resaltó luego la obra del Espíritu Santo: “él abre nuestros ojos del corazón a la verdad, a toda la verdad”, dijo. “Empuja nuestras vidas en el camino de la caridad. Es el don que el Padre nos ha entregado a cada uno de nosotros en el día de nuestro bautismo. Él, el Espíritu, nos transmite la ternura del perdón divino. Y es también Él, el Espíritu Santo, que hace resonar la Palabra reveladora del Padre: «Tú eres mi Hijo amado».”
No olvidar el bautismo, en él fuimos revestidos de Cristo
Una vez más el Papa remarcó que la fiesta del Bautismo de Jesús invita a cada cristiano a recordar su bautismo: “No puedo preguntarles –dijo dejando los papeles de lado – si ustedes se acuerdan del día de su bautismo, porque la mayor parte de ustedes eran niños, como yo. Fuimos bautizados de niños. Pero les hago otra pregunta: ustedes, ¿saben la fecha de su bautismo? ¿Conocen en qué día fueron bautizados? Que cada uno piense. Y si no conocen la fecha, o la han olvidado, volviendo a casa pregunten a la mamá, a la abuela, al tío, a la tía, al abuelo, al padrino, a la madrina: ¿en qué fecha? Y esa fecha deberemos tenerla siempre en nuestra memoria, porque es una fecha de fiesta, es la fecha de nuestra santificación inicial, es la fecha en la que el Padre nos ha dado el Espíritu Santo que nos empuja a caminar. Es la fecha del gran perdón. No se olviden: ¿cuál es la fecha de mi bautismo?”
Antes de dar inicio a la oración mariana, invocó la materna protección de María Santísima, para que todos los cristianos puedan comprender cada vez más el don del bautismo y se comprometan a vivirlo con coherencia, dando testimonio del amor del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Los recién bautizados y todos los fieles cristianos en los saludos del Papa tras el Ángelus
Después de la oración mariana, el Santo Padre saludó a los peregrinos presentes de Italia y de diversas partes del mundo, y expresó su alegría por haber bautizado en este día, por quinta vez en su pontificado, a algunos niños en la Capilla Sixtina.
“Sobre ellos, - dijo – y sobre todos los niños que han sido bautizados recientemente, invoco la protección maternal de la Madre de Dios, para que, ayudados por el ejemplo de sus padres, padrinos y madrinas, crezcan como discípulos del Señor”.
“Les deseo a todos un buen domingo y un buen camino en el año que acaba de comenzar, gracias a la luz que Jesús nos dio en su Navidad. No olviden la tarea para casa: ¿cuál es la fecha de mi bautismo? ¿Qué día fui bautizado o bautizada? ¿Entendido? Y por favor, no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y hasta pronto”, concluyó.
lunes, 1 de enero de 2018
domingo, 31 de diciembre de 2017
El Papa en el Te Deum: “Expresar gratitud por los artesanos del bien común”
En la última noche del año 2017 el Santo Padre presidió la Celebración de las Primeras Vísperas y Te Deum en acción de Gracias en la Basílica de San Pedro
Voz Papa, Crónica completa traducida al español
Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano
Una celebración que tal y como aseguró el Papa “respiró la atmósfera de la plenitud del tiempo” , y no precisamente porque se trate de la última noche del calendario solar, sino porque “la fe nos lleva a contemplar y sentir que Jesucristo, Palabra hecha carne, ha dado plenitud al tiempo del mundo y a la historia humana” expresó.
Y la primera en experimentar este sentido de “plenitud” donada por la presencia de Jesús fue “María”, dijo Francisco. Una plenitud que fluyó, “a través de su corazón humilde y lleno de fe” así como “a través de su carne impregnada del Espíritu Santo”.
Es de María que la Iglesia ha heredado y hereda continuamente “esta percepción interior de plenitud” que alimenta un sentimiento de gratitud como “la única respuesta humana digna del inmenso don de Dios”. Se trata de un agradecimiento conmovedor, que, a partir de la contemplación de aquel Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre, “se extiende a todo y a todos, al mundo entero” exclamó el Santo Padre. Es por tanto un "gracias" que refleja la Gracia y no viene de nosotros sino “de él”. No proviene del ego, sino “de Dios”.
En este año 2017 que Dios nos ha dado íntegro y sano – aseguro Francisco - nosotros los humanos “lo hemos desperdiciado y herido de muchas maneras con obras de muerte, con mentiras e injusticias”. Además, las guerras - concretizó el Santo Padre-, “son el signo notorio de este orgullo reincidente y absurdo, pero también lo son todas las pequeñas y grandes ofensas a la vida, a la verdad, a la fraternidad, que causan múltiples formas de degradación humana, social y ambiental” y es por ello que el Papa invitó a “asumir ante Dios” a nuestros hermanos y a nuestra creación.
El Obispo de Roma aseguró que lo que prevalece esta noche es la “gratitud” que siente en su alma al pensar en todas aquellas personas que viven “con el corazón abierto” en esta ciudad. Esas personas que “contribuyen cada día con pequeños pero preciosos gestos concretos para el bien de Roma” y para ello citó, a base de ejemplo, una serie de comportamientos propios de aquellas personas que expresan concretamente el amor por Roma: aquellas que tratan de hacer de la mejor manera su deber, aquellas que se mueven en el tráfico con sabiduría y prudencia respetando los lugares públicos, así como aquellas que prestan atención a las personas mayores o en dificultad.
También expresó su inmensa estima por los padres, maestros y educadores que - con el mismo estilo aseveró- , “intentan formar a los niños y jóvenes en un sentido cívico y en una ética de responsabilidad”. “Estos y miles de otros comportamientos” - dijo Francisco – expresan, sin discursos y sin publicidad, “un estilo de educación cívica cooperando silenciosamente en el bien común”.
Antes de concluir, afirmó que estas personas, aunque no sean noticia, “son la mayoría de las personas que viven en Roma”. Personas que a pesar de encontrarse muchas de ellas en condiciones de dificultades económicas “no lloran, ni albergan resentimientos y rencores, sino que se esfuerzan por hacer su parte todos los días para mejorar un poco las cosas”.
Por último el Pontífice invitó a los fieles presentes a “expresar la gratitud por todos estos artesanos del bien común”, que aman su ciudad “no con palabras sino con hechos”.
lunes, 25 de diciembre de 2017
miércoles, 20 de diciembre de 2017
Catequesis del Papa: “La Misa hace presente el misterio pascual”
Catequesis del Santo Padre: Saludos en las diversas lenguas
La audiencia general ha tenido lugar esta mañana a las 9,20 en el Aula Pablo VI donde el Santo Padre Francisco ha encontrado a los grupos de peregrinos y fieles procedentes de Italia y de todos los lugares del mundo.
Prosiguiendo la catequesis sobre la santa misa el Papa ha abordado esta vez el tema :“Ritos introductorios”
Tras resumir su discurso en diversas lenguas, el Santo Padre ha saludado en particular a los grupos de fieles presentes .La audiencia general ha terminado con el canto del Pater Noster y la bendición apostólica.
Catequesis del Santo Padre
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy me gustaría entrar en el corazón de la celebración eucarística. La misa se compone de dos partes, que son la Liturgia de la Palabra y la Liturgia eucarística, tan estrechamente unidas entre sí que constituyen un solo acto de culto (cf. Sacrosanctum Concilium, 56; Instrucción General del Misal Romano, 28). Introducida por algunos ritos preparatorios y concluida por otros, la celebración, por lo tanto, es un cuerpo único y no puede separarse pero para una mejor comprensión trataré de explicar sus diversos momentos, cada uno de los cuales es capaz de tocar e involucrar una dimensión de nuestra humanidad . Es necesario conocer estos signos santos para vivir plenamente la misa y saborear toda su belleza.
Cuando el pueblo está reunido , la celebración se abre con los ritos introductorios, que comprenden la entrada de los celebrantes o del celebrante, el saludo- “El Señor esté con vosotros”, “La paz sea con vosotros”- , el acto penitencial, “Yo confieso”, donde pedimos perdón por nuestros pecados, el Señor, ten piedad el Gloria y la oración de colecta: se llama “oración de colecta” no porque se efectúe la colecta monetaria: es la colecta de las intenciones de oración de todos los pueblos; y esa colecta de las intenciones de los pueblos sube al cielo como oración. Su propósito, el de estos ritos de introducción , es "hacer que los fieles reunidos en la unidad construyan la comunión y se dispongan debidamente a escuchar la Palabra de Dios y a celebrar dignamente la Eucaristía." (Instrucción general del Misal Romano, 46). No es una buena costumbre mirar el reloj y decir: “Llego a tiempo, llego después del sermón y así cumplo el precepto”. La misa empieza con la señal de la cruz, con estos ritos introductorios, porque allí empezamos a adorar a Dios como comunidad. Y por eso es importante prever no llegar con retraso, sino con adelanto, para preparar el corazón a este rito, a esta celebración de la comunidad”.
Habitualmente durante el canto de entrada, el sacerdote con los otros ministros llega en procesión al presbiterio, y aquí saluda el altar saluda con una reverencia y, como signo de veneración, lo besa y, cuando hay incienso, lo inciensa. ¿Por qué? Porque el altar es Cristo: es figura de Cristo. Cuando miramos al altar, miramos precisamente donde está Cristo. El altar es Cristo. Estos gestos, que corren el riesgo de pasar desapercibidos, son muy significativos, porque expresan desde el principio que la Misa es un encuentro de amor con Cristo, que "con la inmolación de su cuerpo en la cruz [...] quiso ser al mismo tiempo sacerdote, víctima y altar" (Prefacio de Pascua V). De hecho, como signo de Cristo, el altar "es el centro de la acción de gracias que se consuma en la Eucaristía" (Instrucción general del Misal Romano, 296), y toda la comunidad alrededor del altar, que es Cristo; no para mirarse la cara, sino para mirar a Cristo, porque Cristo está en el centro de la comunidad, no está lejos de ella.
Luego está la señal de la cruz. El sacerdote que preside se persigna y lo mismo hacen todos los miembros de la asamblea, conscientes de que el acto litúrgico se cumple "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". Y aquí paso a un argumento muy breve. ¿Habéis visto como los niños se hacen la señal de la cruz? No saben lo que hacen: a veces hacen un dibujo, que no es la señal de la cruz. Por favor, mamá, papá, abuelos, enseñad a los niños desde el principio, desde cuando son pequeños, a hacerse bien la señal de la cruz. Y explicadles que es tener cómo protección la cruz de Jesús. Y la misa empieza con la señal de la cruz. Toda la oración se mueve, por así decirlo, en el espacio de la Santísima Trinidad, - “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” - que es un espacio de comunión infinita; tiene como origen y fin el amor de Dios Uno y Trino, manifestado y dado a nosotros en la Cruz de Cristo. Efectivamente, su misterio pascual es un don de la Trinidad, y la Eucaristía brota siempre de su corazón traspasado. Persignándonos , por lo tanto, no sólo recordamos nuestro bautismo, sino que afirmamos que la oración litúrgica es el encuentro con Dios en Cristo Jesús, que por nosotros se encarnó, murió en la cruz y resucitó en gloria.
Después, el sacerdote dirige el saludo litúrgico con la frase : "El Señor esté con vosotros" u otra similar –hay varias- ; y la asamblea responde: «Y con tu espíritu». Estamos dialogando; estamos al comienzo de la misa y debemos pensar en el significado de todos estos gestos y palabras. Estamos entrando en una "sinfonía" en la que resuenan varios tonos de voces, incluyendo tiempos de silencio, con el fin de crear el '' acorde” entre los participantes, es decir, reconocerse animados por un único Espíritu, y por un mismo fin. En efecto, "el saludo sacerdotal y la respuesta del pueblo manifiestan el misterio de la Iglesia reunida" (Instrucción general del Misal Romano, 50). Se expresa, pues, la fe común y el deseo mutuo de estar con el Señor y de vivir la unidad con toda la comunidad.
Y esta es una sinfonía de oración que se está creando y presenta enseguida un momento muy conmovedor, porque aquellos que presiden invitan a todos a reconocer sus propios pecados. Todos somos pecadores. No sé, a lo mejor alguno de vosotros no es pecador… Si hay alguno que no es pecador que levante la mano, por favor, así podemos verlo todos. Pero no hay manos levantadas; bien: ¡vuestra fe es buena! Todos somos pecadores y por eso al principio de la misa pedimos perdón. Es el acto penitencial. No se trata solo de pensar en los pecados cometidos, sino mucho más: es la invitación a confesarse pecadores ante Dios y ante la comunidad, ante los hermanos, con humildad y sinceridad, como el publicano en el templo. Si verdaderamente la Eucaristía hace presente el misterio pascual, es decir, el paso de Cristo de la muerte a la vida, entonces lo primero que tenemos que hacer es reconocer cuales son nuestras situaciones de muerte para poder resucitar con Él a una vida nueva. Esto nos hace comprender cuán importante es el acto penitencial. Y por eso, retomaremos el tema en la próxima catequesis.
Vamos paso a paso en la explicación de la misa. Pero, por favor, enseñad a los niños a hacerse bien la señal de la cruz.
Saludos en las diversas lenguas
Saludos en francés
Me complace dar la bienvenida a los peregrinos francófonos. Queridos amigos, en la víspera de las celebraciones de Navidad, os invito a abrir vuestros corazones al Niño de Belén para acoger el amor que Dios por cada uno de vosotros y por todos los hombres. Feliz Navidad a todos. ¡Dios os bendiga!
Saludos en inglés
Saludo a los peregrinos de habla inglesa presentes en la audiencia de hoy, especialmente a los grupos de jóvenes estudiantes de Australia y los Estados Unidos de América. En la inminencia de la Santa Navidad, invoco sobre vosotros y vuestras familias el gozo y la paz en el Señor Jesús.
Saludos en alemán
Saludos en alemán
Una cordial bienvenida a los peregrinos de habla alemana. Dentro de pocos días celebraremos la natividad del Señor. Deseo que experimentéis la presencia y la cercanía de Dios hecho hombre que nos da alegría y paz. Dios os bendiga a todos.
Saludos en español
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Ante la proximidad de la Celebración del Nacimiento de Nuestro Señor, los animo a vivir con intensidad estos días, participando en la Santa Misa y experimentando la gracia del encuentro personal con Cristo, que ha querido nacer de una Mujer, María, para salvarnos y colmarnos de paz y de alegría.
A todos les deseo una Feliz Navidad.
Que Dios los bendiga. Muchas gracias.
Saludos en portugués
Queridos peregrinos portugueses, os saludo a todos, deseándoos un encuentro personal con el Salvador. En estos días, lo vemos en el pesebre, pero es en la Eucaristía donde se deja encontrar en persona. En cada misa, se prepara no sólo del Nacimiento de Dios en el mundo, sino también el nacimiento del ser humano en el seno de Dios. Deseo una Navidad así para cada uno de vosotros y para vuestras familias, que bendigo de corazón.
Saludos en árabe
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua árabe, especialmente a los de Iraq, Egipto y el Medio Oriente. Santo Tomás de Aquino enseñaba que en la sagrada liturgia es necesario "el uso de las cosas materiales como signos, por el cual el alma humana se excita a las acciones espirituales que nos unen a Dios" (IIa s.th. Q. 81 bis 7). Esforzaos en aprender el significado de cada acción litúrgica para vivir plenamente cada celebración eucarística y así llenaros con sus frutos divinos. ¡Que el Señor os bendiga a todos y os proteja del maligno.
Saludos en polaco
Doy mi cordial bienvenida a los polacos venidos a esta audiencia. Dentro de pocos días viviremos el cuarto domingo de Adviento, Nochebuena y Navidad; estos son los eventos que nos esperan. Como los pastores de Belén hace tantos años, reconocieron al Hijo de Dios nacido en un establo, también vosotros sabed cómo reconocerlo cuando viene en el misterio de la Eucaristía. Que la Nochebuena ilumine con alegría y paz la vida de cada uno de vosotros, de vuestras familias, de vuestros seres queridos y, en particular, de las personas solas, de los que sufren y de los que no tienen hogar. Jesús nacido en Belén os bendiga así como a vuestra patria. Alabado sea Jesucristo.
Saludos en italiano
Queridos peregrinos de habla italiana, ¡bienvenidos!
Quisiera dar las gracias al Circo Cubano por este hermoso espectáculo. ¡Gracias!
Me complace recibir a los nuevos sacerdotes de los Legionarios de Cristo, con los Hermanos y sus familias; a los sacerdotes del Colegio Misionero Internacional de San José de Roma y las parroquias de Alvito y de Maria Santissima Annunziata di Siano. Exhorto a todos a renovar vuestra adhesión Cristo pobre, humilde, y obediente para transmitir el amor y la misericordia de Dios en el contexto eclesial de hoy.
Saludo a las escuelas, a las familias del personal que depende del del Estado Mayor; a las delegaciones de los municipios de Bolsena y Cagnano Amiterno y a los directivos y artistas del Circo de Cuba.
Dirijo un saludo especial a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados.
Queridos jóvenes, preparaos para el misterio de la Navidad del Señor con la obediencia de fe y la humildad que fueron de María. Vosotros, queridos enfermos, recurrid a ella para conseguir la misma fuerza de amor por Jesús que viene entre nosotros. Y vosotros, queridos recién casados, contemplen el ejemplo de la Sagrada Familia en Belén, para practicar las mismas virtudes en vuestro camino de vida familiar. ¡Y después de la bendición, me gustaría escuchar a este coro que canta tan bien!
sábado, 2 de diciembre de 2017
viernes, 1 de diciembre de 2017
lunes, 27 de noviembre de 2017
21° Viaje Apostólico: El Papa Francisco llegó a Myanmar
Después de casi diez horas de viaje, el avión A330 de la aerolínea italiana Alitalia, aterrizó a las 13.30 (hora local de Myanmar) en el Aeropuerto Internacional de Rangún. A su llegada al Aeropuerto de Rangún, el Pontífice fue recibido por el Ministro Delegado del Presidente de la República, Autoridades civiles y religiosas del país, entre ellos los Obispos de Myanmar, junto a un grupo de niños vestidos con trajes tradicionales QUE agitaban banderas del Vaticano y de Myanmar.
La actividad del Papa Francisco durante este día comprende la ceremonia de bienvenida, el traslado al Arzobispado de Rangún, residencia donde alojará el Papa durante su estadía en Myanmar. Posteriormente, el Santo Padre celebrará la Santa Misa de forma privada, para luego cenar y descansar.
Desde el avión que lo trasladó a Myanmar, el Papa Francisco envió un telegrama de saludo a las autoridades de los Países atravesados tales como, Italia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Serbia, Bulgaria, Turquía, Georgia, Azerbaiyán, Turkmenistán, Afganistán, Pakistán e India.

viernes, 24 de noviembre de 2017
COMPARTIMOS MENSAJE DE MONS. SANTIAGO OLIVERA ACERCA DE LOS 44 TRIPULANTES DEL ARA SAN JUAN Y SUS FAMILIAS.
En estos
días, nos ha tocado vivir como Iglesia Diocesana y como Obispo Castrense, la
dolorosa dimensión de la iglesia-hospital de campaña, como dice el Papa
Francisco.
Junto a los
capellanes, en este momento en que la incertidumbre se instala en todos los
argentinos ensombreciendo nuestros pensamientos y sentimientos, nos sentimos
llamados a anunciar que la omnipotencia de Dios se manifiesta en Su misericordia:
Dios nos mira siempre con amor, para cumplir en nosotros sus designios
providentes.
Y
misericordia, significa antes que nada curar las heridas, ir con espíritu
acogedor hacia las personas dolidas que abrirán sus corazones cada vez más al
amor de Dios: Familias, compañeros, superiores, de estos servidores de la
Patria que abrazando con pasión este llamado, han enfrentado graves peligros,
entregándose como fecundo don.
Sabemos que
fe y esperanza caminan juntas y que la búsqueda de la paz es un trabajo siempre
abierto; una tarea sin descanso que exige el compromiso de todos.En esta
situación tan dolorosa cuando se presenten los conflictos, respetemos la
dignidad más profunda del hermano. En estas circunstancias tan difíciles
valoramos el afecto y cercanía de tantos y el gesto de la comunidad
internacional que ha venido en nuestra ayuda, haciendo posible una verdadera
cultura del encuentro. Aspiremos a que ella, se instale en todos, que sepamos
mirarnos a los ojos como hermanos e hijos de un mismo mundo, sin
enfrentamientos estériles. Debemos ser capaces de contemplar y capitalizar el
dolor de muchos.
En todas
nuestras celebraciones y Eucaristías recemos por nuestros 44 compatriotas del
Submarino “ARA San Juan” y por la fortaleza y consuelo de sus familias. También
recemos por nuestra Patria y sus Instituciones. En estos momentos, necesitamos
más que nunca la valentía de la fe. Tengamos confianza, el Señor es nuestra
fortaleza.
+Santiago
Olivera
Obispo Castrense de la República Argentina
Buenos Aires, 24 de noviembre de 2017
Obispo Castrense de la República Argentina
Buenos Aires, 24 de noviembre de 2017
Homilía del Papa: nuestras iglesias no son supermercados
Vigilancia, servicio y gratuidad: son las tres palabras que el Papa Francisco destacó en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el cuarto viernes de noviembre. El Santo Padre comentó las dos lecturas propuestas por la Liturgia del día. La primera tomada del Libro de los Macabeos y la segunda del Evangelio de San Lucas, cuyo tema común se refiere a la purificación del templo. Así como Judas y sus hermanos volvieron a consagrar el templo profanado por los paganos, del mismo modo Jesús echa a los mercantes de la casa del Señor transformada en una guarida de ladrones.
Y al respecto el Pontífice formuló una pregunta: ¿cómo se hace para que el templo de Dios vuelva a ser puro? Su respuesta fue a través de la vigilancia, el servicio y la gratuidad.
Está atento, está atenta: ¿qué sucede en tu corazón?
“El templo de Dios más importante es nuestro corazón” – dijo el Papa – porque dentro de nosotros habita el Espíritu Santo. Pero, ¿qué sucede en mi corazón?
Estar atentos a lo que sucede en nuestro templo, dentro de nosotros
“¿He aprendido a vigilar dentro de mí, para que el templo, en mi corazón, sea sólo para el Espíritu Santo? Purificar el templo, el templo interior y vigilar. Está atento, está atenta: ¿qué sucede en tu corazón? Quien viene, quien va… ¿Cuáles son tus sentimientos, tus ideas? ¿Hablas con el Espíritu Santo? ¿Escuchas al Espíritu Santo? Vigilar. Estar atentos a lo que sucede en nuestro templo, dentro de nosotros”.
Jesús está presente de modo especial en los enfermos, en los que sufren, en los hambrientos y en los encarcelados
El Obispo de Roma prosiguió explicando que Jesús “está presente, de modo especial en los enfermos, en los que sufren, en los hambrientos y en los encarcelados”. Él mismo lo ha dicho:
“Y yo me pregunto: ¿sé custodiar aquel templo? ¿Cuido el templo con mi servicio? ¿Me acerco para ayudar, para vestir, para consolar a aquellos que tienen necesidad? San Juan Crisóstomo regañaba a quienes hacían tantas ofrendas para adornar, para embellecer el templo físico y no se ocupaban de los necesitados. ¡Reprendía! Y decía: “No, esto no va bien. Primero el servicio, después las decoraciones”.
Por lo tanto, hay que purificar el templo que son los demás. “Cuando nos acercamos a prestar un servicio – prosiguió diciendo Francisco –, para ayudar, nos asemejamos a Jesús que está allí dentro”.
La tercera actitud que el Papa indicó antes de concluir su reflexión fue la de la gratuidad. Y lo explicó de la siguiente manera:
Cuántas veces con tristeza entramos en un templo y no sabemos si estamos en la casa de Dios o en un supermercado…
“Cuántas veces con tristeza entramos en un templo; pensemos en una parroquia, un obispado, no sé…, pensemos, y no sabemos si estamos en la casa de Dios o en un supermercado. Allí hay comercio, incluso está la lista de precios para los sacramentos. Falta la gratuidad. Y Dios nos ha salvado gratuitamente, no nos hizo pagar nada”.
Que nuestras iglesias sean de servicio y gratuitas
El Papa Bergoglio anticipó una objeción: pero es necesario tener dinero para hacer que marchen las estructuras, para mantener a los sacerdotes, etc. Y respondió: “Tu da la gratuidad y Dios hará el resto. Dios hará lo que falta”. Que nuestras iglesias – concluyó – sean “iglesias de servicio, iglesias gratuitas”.
lunes, 20 de noviembre de 2017
jueves, 12 de octubre de 2017
miércoles, 11 de octubre de 2017
Catequesis del Papa: “El cristiano constructor de paz, en espera vigilante del regreso de Jesús”
“No nos abandonemos al fluir de los eventos con pesimismo, como si la historia fuese un tren del cual se ha perdido el control. La resignación no es una virtud cristiana. Como no es de los cristianos levantar los hombros o inclinar la cabeza adelante hacia un destino que nos parece ineludible”, con estas palabras el Papa Francisco reflexionó en la Audiencia General del segundo miércoles de octubre, sobre la dimensión de la esperanza vigilante.
Continuando su ciclo de catequesis sobre “la esperanza”, el Obispo de Roma recordó que, “después de haber conocido a Jesús, nosotros no podemos hacer otra cosa que observar la historia con confianza y esperanza”. Utilizando la imagen de la casa, el Santo Padre dijo que, Jesús es como una casa, y nosotros estamos adentro, y por las ventanas de esta casa nosotros vemos el mundo. “Por esto, precisó, no nos encerremos en nosotros mismos, no nos arrepintamos con melancolía un pasado que se presume dorado, sino miremos siempre adelante, a un futuro que no es sólo obra de nuestras manos, sino que sobre todo es una preocupación constante de la providencia de Dios”. Porque Dios, subrayó el Papa Francisco, tiene un proyecto de salvación bien delineado para nosotros: «Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad».
Texto y audio completo de la catequesis del Papa Francisco
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy quisiera detenerme en aquella dimensión de la esperanza que es la espera vigilante. El tema de la vigilancia es uno de los hilos conductores del Nuevo Testamento. Jesús predica a sus discípulos: «Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta» (Lc 12,35-36). En este tiempo que sigue a la resurrección de Jesús, en el cual se alternan en continuación momentos serenos y otros angustiantes, los cristianos no descansan jamás. El Evangelio exige ser como los siervos que no van jamás a dormir, hasta que su señor no haya regresado. Este mundo exige nuestra responsabilidad, y nosotros la asumimos toda y con amor. Jesús quiere que nuestra existencia sea laboriosa, que no bajemos jamás la guardia, para recibir con gratitud y maravilla cada nuevo día donado por Dios. Cada mañana es una página blanca que el cristiano comienza a escribir con las obras de bien. Nosotros hemos ya sido salvados por la redención de Jesús, pero ahora esperamos la plena manifestación de su señoría: cuando finalmente Dios será todo en todos (Cfr. 1 Cor 15,28). Nada es más cierto, en la fe de los cristianos, de esta “cita”, este encuentro con el Señor, cuando Él regrese. Y cuando este día llegará, nosotros cristianos queremos ser como aquellos siervos que han pasado la noche ceñidos y con las lámparas encendidas: es necesario estar listos para la salvación que llega, listos para el encuentro. Ustedes, ¿han pensado cómo será este encuentro con Jesús, cuando Él regrese? ¡Será un abrazo, una alegría enorme, un gran gozo! Este encuentro: nosotros debemos vivir en espera de este encuentro.
El cristiano no está hecho para el aburrimiento; en todo caso para la paciencia. Sabe que incluso en la monotonía de ciertos días siempre iguales está escondido un misterio de gracia. Existen personas que con la perseverancia de su amor se convierten en pozos que irrigan el desierto. Nada sucede en vano, y ninguna situación en la cual un cristiano se encuentra inmerso es completamente refractaria al amor. Ninguna noche es tan larga de hacer olvidar la alegría de la aurora. Y cuando más oscura es, más cerca está la aurora. Si permanecemos unidos a Jesús, el frío de los momentos difíciles no nos paraliza; y si incluso el mundo entero predicara contra la esperanza, si dijera que el futuro traerá sólo nubes oscuras, el cristiano sabe que en ese mismo futuro existe el regreso de Cristo. ¿Cuándo sucederá esto? Nadie sabe el tiempo, no lo sabe, pero el pensamiento que al final de nuestra historia está Jesús Misericordioso, basta para tener confianza y no maldecir la vida. Todo será salvado. Todo. Sufriremos, habrán momentos que suscitan rabia e indignación, pero la dulce y poderosa memoria de Cristo expulsará la tentación de pensar que esta vida es equivocada.
Después de haber conocido a Jesús, nosotros no podemos hacer otra cosa que observar la historia con confianza y esperanza. Jesús es como una casa, y nosotros estamos adentro, y por las ventanas de esta casa nosotros vemos el mundo. Por esto, no nos encerremos en nosotros mismos, no nos arrepintamos con melancolía un pasado que se presume dorado, sino miremos siempre adelante, a un futuro que no es sólo obra de nuestras manos, sino que sobre todo es una preocupación constante de la providencia de Dios. Todo lo que es opaco un día se convertirá en luz.
Y pensemos que Dios no se contradice a sí mismo. Jamás. Dios no defrauda jamás. Su voluntad en relación a nosotros no es nublada, sino es un proyecto de salvación bien delineado: «porque Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2,4). Por lo cual no nos abandonemos al fluir de los eventos con pesimismo, como si la historia fuese un tren del cual se ha perdido el control. La resignación no es una virtud cristiana. Como no es de los cristianos levantar los hombros o inclinar la cabeza adelante hacia un destino que nos parece ineludible.
Quien trae esperanza al mundo no es jamás una persona remisiva. Jesús nos pide esperarlo sin estar con las manos cruzadas: «¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada!» (Lc 12,37). No existe un constructor de paz que al final de la cuenta no haya comprometido su paz personal, asumiendo problemas de los demás. Este no es un constructor de paz: este es un ocioso, este es un acomodado. No es constructor de paz quien, al final de la cuenta, no haya comprometido su paz personal asumiendo los problemas de los demás. Porque el cristiano arriesga, tiene valentía para arriesgar para llevar el bien, el bien que Jesús nos ha donado, nos ha dado como un tesoro.
Cada día de nuestra vida, repitamos esta invocación que los primeros discípulos, en su lengua aramea, expresaban con las palabras Marana-tha, y que lo encontramos en el último versículo de la Biblia: «¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22,20). Es el estribillo de toda existencia cristiana: en nuestro mundo no tenemos necesidad de otra cosa sino de una caricia de Cristo. Que gracia sí, en la oración, en los días difíciles de esta vida, sentimos su voz que responde y nos consuela: «¡Volveré pronto!» (Ap 22,7). Gracias.
lunes, 9 de octubre de 2017
Empresario de éxito vuelve a la fe gracias a testimonio de sacerdote asesinado por ISIS

ROMA, 09 Oct. 17 / 06:27 am (ACI).- Fue bautizado, pero como muchos otros con el paso de los años se alejó de la Iglesia. Sin embargo, Patrick Canac, un empresario de éxito francés, ha visto como hace poco más de un año su vida dió un giro de 160 grados: ha vuelto a la Iglesia y ha donado una gran cantidad de dinero para la construcción de un nuevo seminario en su país.
Pero, ¿cuál es la razón de esta vuelta a la fe? El testimonio del P. Jacques Hamel, el sacerdote asesinado en agosto de 2016 por dos yihadistas del ISIS mientras celebraba misa en una pequeña ciudad francesa.
“Fui educado en la fe cristiana. Recibí el bautismo y todos los sacramentos de la iniciación, pero después me alejé de la práctica religiosa por mucho tiempo”, explicó a ACI Prensa este empresario de éxito durante una visita a Roma.
“El año pasado quedé impresionado del asesinato del P. Jacques Hamel en una iglesia de Rouen”. “El terror presente en esta iglesia me hizo recordar los tiempos más negros de nuestra civilización”, confesó.
A pesar de estar alejado de la fe, reconoce que el aquel momento pensó que todos “tenemos raíces judeo-cristianas” que “deben ser defendidas y salvadas”.
“Mi reacción fue inmediata, fue un reflejo, como si su hubiesen asesinado a mi hermano. Que hoy día se pueda entrar en una iglesia y matar al celebrante es algo terrible, es un horror, es el diablo que entra en una iglesia”.
“Reaccioné sin hacerme preguntas. Los mismos problemas existen en Oriente Medio, donde los cristianos son asesinados. Y en mi interior he reaccionado diciendo: ‘soy cristiano y tengo que hacer algo, poner a disposición mis capacidades’”.
Dicho y hecho. Patrick ha donado una gran cantidad de dinero para construir el nuevo seminario Redemptoris Mater de Avignon, en Francia. El proyecto poco a poco comienza a hacerse realidad y el Papa Francisco bendijo la primera piedra del edificio en la Audiencia General del miércoles 4 de septiembre en la Plaza de San Pedro.
“Creo que es importante que nuestros países occidentales –por supuesto Francia– sean evangelizados, que se anime a la población a acercarse de nuevo a la Iglesia. Porque la Iglesia es la cuna de nuestra evangelización”.
“Pienso en los primeros cristianos, los que fueron pioneros, estos misioneros y mártires que han difundido el Evangelio en todo el mundo. Y es la razón por la cual he puesto a disposición mis competencias en los negocios para ayudar a este proyecto de construcción del seminario Redemptoris Mater de Avignon”.
El empresario asegura que “se trata de un proyecto de formación de misioneros, un proyecto moderno, internacional, ecuménico, abierto al mundo. Permite la formación de sacerdotes que irán en misión para evangelizar”.
“Es un proyecto de formación de misioneros, de presbíteros que evangelizarán personas como yo para que puedan regresar a la Iglesia”, vuelve a destacar.
Además, considera que “es importante en la situación actual de Francia, que está amenazada”. “Después del asesinato del P. Hamel tengo el sentimiento de que nuestra civilización judeo-cristiana está amenazada. Todo lo que contribuye a formar a las personas que llevarán el Evangelio, una palabra cristiana de paz y de amor debe ser ayudado”, reconoce.
Tampoco puede olvidar que ha sido el mismo Papa Francisco el que ha iniciado el proceso de beatificación del sacerdote asesinado sin necesidad de esperar los 5 años de rigor tras su muerte.
“Estoy totalmente de acuerdo con la propuesta hecha por el Papa Francisco. El P. Hamel es un mártir. Lo que he sabido de su comportamiento antes de ser asesinado es que es un verdadero cristiano, digno de un mártir. Ha intentado convencer a sus asesinos de que hacían mal. Su actitud ha sido extraordinaria y ejemplar para todos, cristianos y no cristianos”, subraya visiblemente emocionado.
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