viernes, 11 de abril de 2008

"POR AMOR A LA EUCARISTIA"



Unos meses antes de su muerte el Obispo Fulton J. Sheen fue entrevistado por la televisión nacional: "Obispo Sheen, usted inspiró a millones de personas en todo el mundo. ¿Quien lo inspiró a usted? ¿Fue acaso un Papa?".
El Obispo Sheen respondió que su mayor inspiración no fue un Papa, ni un Cardenal, u otro Obispo, y ni siquiera fue un sacerdote o monja. Fue una niña China de once años de edad.
Explicó que cuando los comunistas se apoderaron de China, encarcelaron a un sacerdote en su propia rectoría cerca de la Iglesia. El sacerdote observó aterrado desde su ventana como los Comunistas penetraron en la iglesia y se dirigieron al santuario. Llenos de odio profanaron el tabernáculo, tomaron el copón y lo tiraron al piso, esparciendo las Hostias Consagradas. Eran tiempos de persecución y el sacerdote sabía exactamente cuantas Hostias contenía el copón: Treinta y dos.
Cuando los comunistas se retiraron, tal vez no se dieron cuenta, o no prestaron atención a una niñita que rezaba en la parte de atrás de la iglesia, la cual vio todo lo sucedido. Esa noche la pequeña regresó y, evadiendo la guardia apostada en la rectoría, entró a la iglesia. Allí hizo una hora santa de oración, un acto de amor para reparar el acto de odio. Después de su hora santa, se adentró al santuario, se arrodilló, e inclinándose hacia delante, con su lengua recibió a Jesús en la Sagrada Comunión. (en aquel tiempo no se permitía a los laicos tocar la Eucaristía con sus manos).
La pequeña continuó regresando cada noche, haciendo su hora santa y recibiendo a Jesús Eucarístico en su lengua. En la trigésima segunda noche, después de haber consumido la última Hostia, accidentalmente hizo un ruido que despertó al guardia. Este corrió detrás de ella, la agarró, y la golpeó hasta matarla con la culata de su rifle.
Este acto de martirio heroico fue presenciado por el sacerdote mientras, sumamente abatido, miraba desde la ventana de su cuarto convertido en celda.
Cuando el Obispo Sheen escuchó el relato, se inspiró a tal grado que prometió a Dios que haría una hora santa de oración frente a Jesús Sacramentado todos los días, por el resto de su vida. Si aquella pequeñita pudo dar testimonio con su vida de la real y hermosa Presencia de su Salvador en el Santísimo Sacramento, entonces el obispo se veía obligado a lo mismo. Su único deseo desde entonces sería, atraer el mundo al Corazón Ardiente de Jesús en el Santísimo Sacramento.
La pequeña le enseñó al Obispo el verdadero valor y celo que se debe tener por la Eucaristía; como la fe puede sobreponerse a todo miedo y como el verdadero amor a Jesús en la Eucaristía debe trascender a la vida misma.
Lo que se esconde en la Hostia Sagrada es la gloria de Su amor. Todo lo creado es un reflejo de la realidad suprema que es Jesucristo. El sol en el cielo es tan solo un símbolo del hijo de Dios en el Santísimo Sacramento. Por eso es que muchas custodias imitan los rayos de sol. Como el sol es la fuente natural de toda energía, el Santísimo Sacramento es la fuente sobrenatural de toda gracia y amor.
JESUS es el Santísimo Sacramento, la Luz del mundo.
Extracto de un artículo “Let the Son Shine" por el Rev. Martin Lucía

¡POBRES SACERDOTES!


Hay parroquias que tienen muchos feligreses y tan sólo uno o dos sacerdotes para su atención espiritual.
Es curioso. Todos opinan sobre ese o esos pobres sacerdotes,
y son los hombres más discutidos y criticados.
Reparad un poco: Es el blanco de todas las miradas.
Es el blanco de todas las opiniones y juicios.
Es el blanco de todos los caprichos. Es el blanco de todos los gustos.



Si es gordo, lo quieren flaco.
Si es viejo, lo quieren joven.
Si es feo, no les agrada.
Si es guapo, es una lástima.
Si es alegre y chistoso, lo quieren serio.
Si es negro, lo quieren blanco
Si es muy simpático, lo critican por eso.
Si es observante, lo llaman puritano.
Si fuma, es vicioso.
Si no fuma, no es hombre.
Si canta mal, sobra tema para burlarse.
Si canta muy bien, es un vanidoso.
Si es suave, lo quieren de más carácter.
Si es serio, lo critican de áspero.
Si predica mucho, es un rollo.
Si predica poco, no se ha preparado.
Si habla en voz alta, regaña.
Si lo hace en tono natural, nadie lo puede oír.
Si tiene coche, anda buscando lujos.
Si anda a pie, no está a la altura de los tiempos.
Si visita a sus feligreses, le gusta el chisme.

Si se queda en la parroquia, no se interesa por la gente.
Si solicita ayuda, es un limosnero.
Si no organiza eventos sociales, no hay vida parroquial.
Si los organiza, es un politiquero.
Si tarda al confesar, le gusta el cotilleo.
Si despacha rápido la confesión, rehuye los problemas.
Si es puntual en misa, su reloj está adelantado.
Si empieza tarde la misa, hace perder el tiempo a todos.
Si arregla la iglesia, está malgastando el dinero.
Si no le hace nada a la iglesia, no cuida la Casa de Dios.
Si es joven, le falta experiencia.
Si es viejo, ya debe retirarse

Y... si los trasladan, enferma o muere... ¿Quién ocupará su lugar?


jueves, 10 de abril de 2008

"VOCACION EN EL MISTERIO DE LA IGLESIA



Mensaje Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

Ciudad del Vaticano, 30
La Oficina de Prensa de la Santa Sede difundió hoy el mensaje del papa Benedicto XVI para la XLIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el próximo 7 de mayo, cuarto domingo de Pascua, y cuyo tema es: "Vocación en el misterio de la Iglesia". "El peso de dos milenios de historia hace difícil percibir la novedad del misterio fascinante de la adopción divina, que está en el centro de la enseñanza de San Pablo. Estamos llamados -escribe el Papa en el mensaje fechado el 5 de marzo- a vivir como hermanos y hermanas de Jesús, a sentirnos hijos e hijas del mismo Padre. Es un don que supera toda idea o proyecto exclusivamente humanos". Benedicto XVI se pregunta entonces: "¿Qué decir de la tentación, muy fuerte en nuestros días, de sentirnos autosuficientes hasta cerrarnos al misterioso plan divino con nosotros? El amor del Padre, que se revela en la persona de Cristo, nos interpela". Tras recordar que a lo largo de los siglos muchos hombres y mujeres, "transformados por el amor divino, han consagrado su propia existencia a la causa del Reino" y "han conocido por medio de Cristo el misterio del amor del Padre", el Papa señala que "representan la multiplicidad de las vocaciones presentes desde siempre en la Iglesia". En el contexto de la llamada universal a la santidad, que puso de relieve el Concilio Vaticano II, el Santo Padre afirma que Cristo llama a personas para que "cuiden de su pueblo; en particular, a hombres que ejerzan mediante el ministerio sacerdotal una función paterna. La misión del sacerdote en la Iglesia es insustituible. Por tanto, a pesar de que en algunas regiones existe una disminución del clero, no hay que perder nunca la certeza de que Cristo seguirá suscitando vocaciones sacerdotales". "Otra vocación especial, que ocupa un lugar de honor en la Iglesia -continúa- es la llamada a la vida consagrada. Aun desarrollando diversos servicios en el campo de la formación humana y en el cuidado de los pobres, en la enseñanza o en la asistencia a los enfermos, los consagrados no consideran estas actividades el objetivo principal de su vida, porque como bien subraya el Código de Derecho Canónico. La contemplación de las cosas divinas y la unión asidua con Dios en la oración debe ser el primer y principal deber de todos los religiosos". Benedicto XVI concluye pidiendo rezar con urgencia "por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. La santidad de la Iglesia depende esencialmente de la unión con Cristo y de la apertura al misterio de la gracia que obra en el corazón de los creyentes. Por eso, invito a todos los fieles a cultivar una íntima relación con Cristo, Maestro y Pastor de su pueblo, imitando a María, que guardaba en el corazón los misterios divinos y los meditaba asiduamente".+Texto completo del mensaje

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¡¡RECEMOS POR NUESTROS SACERDOTES Y POR SU SANTIDAD.....ELLOS DEJARON TODO POR EL PUEBLO DE DIOS!!

ORACION POR LA PATRIA





Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación,
una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.

En Luján, obispos piden a la Virgen diálogo genuino en la verdad



El arzobispo de Mercedes-Luján y vicepresidente segundo del Episcopado, monseñor Agustín Radrizzani, pidió a la Virgen que los argentinos “encontremos la manera, venciendo el egoísmo, de superar toda inequidad, para que no suceda entre nosotros como sucedía en la comunidad de Corinto, que unos tienen demasiado y otros pasan hambre, sino que todos puedan sentarse a la mesa de la creación, sin que nadie se vea excluido y todos puedan llevar una vida digna”. Tras explicarle a la “Virgencita de Luján” que los obispos que participan de la 95ª Asamblea Plenaria en Pilar se trasladaron anoche hasta la casa de la Madre para “pedirle por nuestro pueblo, especialmente por los más pobres, débiles y sufrientes”, rogó para que los argentinos “aprendamos a favorecer y cultivar la disposición al diálogo genuino en la verdad y el respeto entre las personas y los distintos sectores, como camino indispensable en la búsqueda del bien común", y cultivemos la convicción de que "sentarse a dialogar no es reunirse para prevalecer o imponer, o convencer al otro". “El diálogo es fecundo cuando cada uno se pone en el lugar del otro y llegan a un acuerdo, a un punto común, aunque no se logre todo lo que cada uno quiere, pero todos salen enriquecidos por haber buscado, con sinceridad y desprendimiento, la verdad”, imploró el prelado. La misa, en la que se rezó la Oración por la Patria, fue concelebrada por el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires; monseñor Luis Villalba, arzobispo de Tucumán, asistido por el cardenal Estanislao Karlic, arzobispo emérito de Paraná, y monseñor Mario Maulión, arzobispo de Paraná. Participaron, además, casi un centenar de prelados de todo el país. Monseñor Radrizzani rogó a la Virgen que “nos ayude a defender los derechos de cada provincia y de cada pueblo del interior, que seamos uno en la diversidad. Que logremos afianzar las instituciones democráticas de la República, según nuestra Constitución. Esta es nuestra Carta Magna como argentinos y es la mejor garantía para que todos se vean respetados e incluidos en nuestro querido suelo patrio”. “Anhelamos –dijo en la oración- un proyecto de nación en el que cada argentino se sienta valorado y respetado en su dignidad, y nuestra comunidad nacional goce de una auténtica y pacífica convivencia donde logremos superar toda mezquindad y con corazón magnánimo, veamos siempre en el otro a un hermano”. En las primeras filas de la basílica se ubicaron los dirigentes agropecuarios Luciano Miguens (Sociedad Rural) y Fernando Gioino (Coninagro), quienes anunciaron allí que el viernes las cuatro entidades del campo concurrirán a la Casa de Gobierno para retomar las negociaciones tras la crisis del sector, y el director de Culto bonaerense, Enrique Moltoni. Más atrás el presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, Eduardo Serantes, y otros miembros de ese organismo eclesial que oportunamente ofreció instancias para que el Gobierno y el campo pudieran dialogar, a fin de evitar que crezca el clima de confrontación social.+Texto completo de la homilía

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